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Qué Aprendemos Hoy

Te cobramos por producir energía en casa.

 

Si empezamos así, acabaremos pagando por bañarnos en la playa, o por respirar el aire que, como los rayos de Sol, también es un recurso.

Tras leer el Proyecto del Real Decreto por el que se establece la regulación del autoconsumo energético, mi primera impresión es que el texto intenta fundamentarse en cuestiones técnicas y beneficios que en última instancia no favorecerán a los ciudadanos ni a los autoconsumidores, sino a las grandes empresas eléctricas que conforman un oligopolio en el sector energético español.

El texto predica que sus objetivos son la eficiencia energética, la mejora de la seguridad de abastecimiento y la promoción de instalaciones de pequeño tamaño. Esta última no sé cómo. Además, persigue la “regulación de las condiciones administrativas, técnicas y económicas del consumo de la energía eléctrica producida en el interior de la red de un consumidor para su propio consumo”.

Es decir, que todas aquellas familias y pequeñas empresas que produzcan energía para su propio consumo, ya sea con el objetivo de llegar a fin de mes o con el de ahorrar costes, verán como esta plusvalía obtenida gracias al autoconsumo puede desaparer.

Según explica el proyecto, “este escenario facilita la llegada de la paridad de red para las energías eléctricas renovables”.  Significa que cuando se alcanza esta paridad, es indiferente para el consumidor generar energía de forma individual que comprarla a la compañía eléctrica. Pero, ¿quién quiere esta paridad? Los consumidores no, pues pueden conseguir energía a menor coste si la producen en casa, lo que significa mayor competencia y pérdida de clientes para las grandes eléctricas, que son las primeras beneficiarias de la paridad de red.

Autoconsumo

Autoconsumo

Pero esto va más allá, la paridad además tiene truco. En este nuevo sistema, si un individuo produce energía sobrante que no puede consumir, ésta energía se cederá a la compañía eléctrica, que generará un derecho de consumo diferido de igual cuantía para el individuo, con un plazo máximo de 12 meses para su utilización. Sin embargo, cuando sucede a la inversa y el individuo en lugar de tener excedente de energía tiene déficit, su demanda energética para compensar el déficit deberá ser abonada económicamente a la comercializadora.

Para rematar la faena, el Código Técnico de Edificación (CTE) establece desde 2007 que los edificios de nueva construcción incorporen instalaciones para la producción de energías renovables en un porcentaje mínimo. Es decir, que los propietarios de los edificios de nueva construcción tendrían que acogerse, sin elección, a este callejón sin salida.

Mi conclusión es la de siempre, esto es como la pescadilla que se muerde la cola. Estamos encerrados en una red de regulaciones, impuestos, leyes e imposiciones cada vez más complejas, una burocracia que nos aleja de la efectividad, y sobre todo de los principios más humanos.

¿Cómo es posible que nos cobren por usar la energía que el Sol nos proporciona naturalmente?

 

Vía| Borrador del Decreto de Autoconsumo

Más info| Industria gravará con un peaje la producción casera de electricidad, Carlos Tena, Código Técnico de Edificación.

Imagen|Autoconsumo, Arturo Soria.

En QAH| ¿Están en declive las energías renovables?, La energía azul, una posible alternativa, El enigma energético, ¿Estamos ante el fin de la era del petróleo?, La cadena de valor del suministro eléctrico (I): El sector.

Ignacio Bosque Villaverde Escrito por el ago 8 2013. Archivado bajo Reflexiones & Coaching.





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Ignacio Bosque Villaverde

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Ignacio Bosque Villaverde

Licenciado en ADE con especialización en Relaciones Internacionales. Interesado en la cultura, el aprendizaje y el periodismo digital, enamorado de la música y crítico con muchas cosas, a pesar de ello, optimista.

Antiguo Responsable de la Sección Reflexiones de esta misma publicación. Actualmente coordinador de la revista online www.homonosapiens.es

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