Coaching Profesional 


¿Te atreves a probar algo diferente?

A veces nos encontramos en un estado de apatía sin saber bien el motivo. Tenemos trabajo, familia, amigos y muchas cosas por las que estar agradecidos, pero algo nos dice que un poco de ilusión no nos vendría nada mal. Ese sería el mejor momento para probar cosas nuevas, pero también es cuando más pereza suele dar. Estamos tan cómodos en nuestra zona de confort que cuando nos planteamos salir de ella nos asalta cualquier excusa que tengamos a mano. 

Tenemos una rutina para todo: dónde comprar, cómo vestirnos, qué hacer nada más despertarnos, cómo y cuándo ver la televisión y hasta cómo aburrirnos. Muchas de esas costumbres las incorporamos a nuestras vidas porque lo vemos a nuestro alrededor, pero no porque sea la mejor opción para nosotros. Este mecanismo “robotizado” hace que actuemos sin pensar y acabemos, sin darnos cuenta, con un modo de vida que nos genere vacío y apatía.

Una rutina flexible y adaptada a nuestras necesidades nos ayuda a tener una vida equilibrada,  pero conviene

Lago Mapourika, Nueva Zelanda

Atrévete a probar algo diferente

revisarla de vez en cuando para averiguar si nos sigue sirviendo o si nos hemos acomodado en unos hábitos obsoletos y ha llegado el momento de cambiar.

Te invito a que pruebes algo nuevo: fíjate en tu rutina durante  24 horas. ¿Qué te gusta, qué  te aburre y cómo crees que lo podrías cambiar? ¿Qué es eso que te apasiona para lo que nunca encuentras el momento? Fíjate en aquello que siempre has envidiado y analiza qué podrías adaptar a tu vida. Sé creativo, usa tu imaginación y rediseña tu día a día. Arriésgate.

No (necesariamente) hablo de cambios drásticos ni emociones fuertes, sino de algo que está al alcance de todos: nuestras rutinas diarias. A veces el cambio más insignificante es el que menos nos cuesta y el que mayor impacto tiene. En muchos casos, ni nos planteamos que podemos actuar de distinta manera y que quizá te siente mejor salir a pasear en vez de encender el televisor después de cenar, como siempre has hecho.

Cuando llenamos nuestra vida de hábitos estáticos y rutinarios nos volvemos autómatas y nos olvidamos de sentir y de pensar en nosotros mismos. Sal de ahí y crea un día a día nuevo. Vuelve a hacer esas cosas que te hacen vibrar y toma las riendas de tu vida. Charles Dickens dijo que el hombre es un animal de costumbres; haz que tus costumbres representen lo mejor de ti.

Vía| Texto cedido por la autora

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