Coaching Profesional, Uncategorized 


¿Te atreves a imaginar?

El poder de la imaginación

El poder de la imaginación

A lo largo de la historia humana, varias personas consideradas sabias y grandes por toda la humanidad, se refirieron a la imaginación como una herramienta poderosa e indispensable para la vida.

Yo concuerdo enormemente con ellos.

Fue la imaginación la que hizo posible la invención de la rueda y de todos los avances que vinieron después de ella. Fue la imaginación la que impulsó a tantos escritores a crear esas maravillosas historias con las que los demás nos emocionamos, reímos y reflexionamos. Fue la que ayudó a esos médicos e investigadores a encontrar el remedio de tantas enfermedades. Fue la imaginación la que inspiró a tantos músicos al componer melodías y letras que nos llegan al corazón. Fue la que reveló a esos hombres de ciencia las fórmulas que hoy todos usamos.  Fue la que se escabulló en las mentes de esos artistas que realizaron obras tan extraordinarias que, al verlas, nos dejan sin habla. Fue la imaginación la que llevó al hombre a hacer tantos descubrimientos, y también, fue, es y será siempre la imaginación la que nos hará ver un motivo por el cual luchar, soñar y vivir.

Sin la imaginación, no tendríamos objetivos ni encontraríamos la manera de alcanzarlos, no encontraríamos la solución a nuestros problemas. Sin la imaginación no existirían los sueños, no tendríamos esa curiosidad por la cual la humanidad logra tantos hallazgos. Sin ella no existirían esos creativos momentos que nos hacen reír, llorar o las dos cosas al mismo tiempo. Sin la imaginación viviríamos tristes y amargados cada día de nuestras vidas.

El poder de la imaginación

Cuando era pequeña, su abuelita le había dicho:

-Nunca lo olvides Celina: si dejas volar tu imaginación, alcanzarás las estrellas-

Celina guardó esas palabras cuidadosamente en su corazón, al principio sin entender su significado, pero poniéndolas en práctica poco a poco al ir creciendo.

Siguiendo el consejo de su abuelita, Celina logró que si vida no tuviera amarguras, sólo alegrías y luz.

Un día, su amiga Patricia, estaba un poco enfurruñada porque su madre no la había dejado quedarse a dormir en la casa de Celina. Viéndola tan sonriente y conforme le preguntó:

-¿Cómo es que nunca nada te enoja, te pone de mal humor o te borra la sonrisa?-

-Es muy fácil, sólo es cuestión de imaginarlo-

-¿Qué? ¿Imaginar? Creeme, por mucho que imagine que mi mamá me deja quedarme a dormir, nunca voy a lograr que cambie de opinión-

-Pero es que vos no dejás volar tu imaginación. Lo que estás haciendo es sólo visualizar lo que querés-

-¿Y entonces cómo hago para imaginarlo?-

-Consiste en imaginar la parte buena de lo que queremos, y esta, al final, llegará-

Patricia la miraba con cara de “esta chica está loca, no le entendí nada”. Por eso Celina le explicó:

-Por ejemplo: si me pasara lo mismo que a vos y mamá no me deja ir a dormir a tu casa, imagino lo que podría hacer en cambio, y al final resulta que me divierto un montón. O cuando se murió mi perro, en lugar de entristecerme y andar con cara larga durante tres días, imaginé cómo se estaba divirtiendo en el lugar al que había partido. O si no puedo comprarme las zapatillas que quiero, imagino a lo que mis padres destinarían ese dinero logrando una alegría para toda la familia en vez de para mi sola. Intentalo, siempre da buen resultado-

-¿Nunca te decepcionas con lo que imaginás?-

-No, porque no imagino lo que obtendré, sino lo que voy a sentir y experimentar con lo que obtenga-

Patricia cerró los ojos para seguir el consejo de su amiga y dejar volar su imaginación

Al mismo tiempo, Celina imaginó lo que había logrado al compartir su secreto y se sintió realizada y satisfecha.

Por eso hoy les propongo: pongamos en ON nuestra imaginación y atrevámonos a hacer que aquello que imaginamos, se haga realidad.

 

En QAH| El poder de la curiosidad, El poder de la visualización en el Deporte

 

RELACIONADOS