Patrimonio 


Tate Modern: regeneración económica y social a través del arte

Situada junto al río Támesis se encuentra la Tate Modern, también conocida como el Museo Nacional Británico de Arte Moderno. Este museo, perteneciente al grupo de museos Tate, que tuvo su germen gracias al coleccionista de arte Henry Tate a finales del siglo XIX, fue inaugurado en el año 2000.

Tate Modern

Exterior de la Tate Modern

El origen de la Tate Modern se remonta a principios de siglo XX, cuando se encontró la necesidad de establecer un lugar donde exhibir la colección Tate de arte moderno, que hasta entonces se encontraba en la Tate Gallery, situada también en Londres. Este pensamiento fue tomando fuerza hasta que en los años ochenta se decidió establecer una galería donde exponer todas estas obras. A consecuencia de ello, en el año 1992 se toma definitivamente la decisión de crear un museo en el que situar el arte moderno y contemporáneo de la colección.

Una vez establecida esta opción, se barajaron varias posibilidades a la hora de albergar el museo, que finalmente acabó situado en la antigua central de energía de Bankside, diseñada por Sir Gils Gilber Scott y construída a mediados de siglo XX. Tras la elección, se encargó a los arquitectos Jacques Herzog, Pierre de Meuron, la adaptación y remodelación de la central, con intención de desarrollar un modelo que respetara la edificación original, manteniendo su carácter industrial. Al mismo tiempo, este carácter industrial y su edificación de mediados del siglo XX, conferían un marco muy apropiado para la colección de arte, que abarca desde al año 1900 hasta la actualidad, integrándose los elementos originales con los novedosos.

Dentro de la colección permanente de la institución, se encuentran obras de algunos de los artistas más conocidos y renombrados dentro de la historia del arte reciente. Entre ellos, destacan figuras como las de Mark Rothko, Pablo Picasso, Salvador Dalí o Max Ernst. Además de ello se la considera como una de las colecciones más completas de arte contemporáneo.

Tras su inauguración, la Tate Modern superó todas las expectativas posibles que habían sido previstas con anterioridad a su apertura. De esta forma, el museo supuso un éxito, tanto de critica, como a nivel monetario. La Tate Modern obtuvo una media de cuatro millones de visitantes de media en sus primeros cinco años, superando con creces la previsión de un millón ochocientos que se había previsto inicialmente.

Exposición museo

Interior del museo

A consecuencia de ello, se generó un gran impacto económico y cultural, convirtiéndose así en uno de los museos más visitados del mundo, acercando el arte y la cultura a millones de personas de manera gratuita. El área en torno a la que se desarrolla la Tate Modern experimentó un gran desarrollo a nivel financiero y social. La apertura y éxito del museo supuso para la zona, la creación de más dos mil empleos, incluyendo las fases de construcción del museo. Además de ello, la zona de Southwark en la que se sitúa el museo, experimentó una gran revitalización, pasando de ser una zona poco visitada y degradada, a ser un foco de crecimiento y afluencia turística.

La Tate Modern se ha convertido en un impulsor económico y social, aportando mas de cien millones de libras anuales de beneficio a la ciudad de Londres. De esta forma, se observa cómo los proyectos relacionados con el arte y la cultura son capaces dinamizar la ciudad y desarrollar la misma.

Via| Tate

Más información| Herzogdemeuron

Imagen|Exterior, Interior

 

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