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Tarjetas de crédito sin cambiar de identidad: la no obligación de abrirse una cuenta asociada

tarjetasUno de los motivos que echa para atrás a alguien que va a solicitar una tarjeta de crédito es el de tener que abrir una cuenta en otra entidad que no sea la suya habitual.

Y es que ya no es solo el tener más papeleo, sino que implica probablemente el pagar comisiones por esa cuenta. Además debe preocuparse del saldo que tenga en cada momento ya que en ella es donde se debe de cargar el gasto mensual de la tarjeta.

Más papeleo y más tiempo dedicado a su gestión, son cosas que pueden hacer que no escojamos una determinada tarjeta aunque inicialmente nos pareciese ideal.

Es ahí donde las tarjetas que no exigen cambiar de entidad tienen su gran ventaja. El que los pagos mensuales lleguen a la cuenta como si otro recibo domiciliado se tratase es su punto fuerte, sobre todo por la despreocupación.

Por eso hoy vamos a ver cuáles son las tarjetas más habituales que nos podemos encontrar en el mercado y que no nos pidan cambiar de banco.

Las tarjetas de crédito que comercializa el Citibank poseen esta característica. La Citi Classic y la Citi Oro son las más comercializadas y a que no obligan a cambiar de entidad se le añade la ventaja de que serán siempre completamente gratuitas. Además suelen estar sujetas a promociones. Por ejemplo ahora la tarjeta Oro ofrece una promoción de 25 euros de regalo.

Otras tarjetas que nos encontramos que admite el no cambiar de entidad son las que comercializa Obsidiana, entidad constituida por Bankinter. Como en el caso de las que hablamos hace un momento, son tarjetas completamente gratis también. Además posee también promociones como la que tienen actualmente en la cual ofrecen un 5% de ahorro en compras aplazadas durante el primer año sin límite de cantidad.

Una entidad que habitualmente comercializa este tipo de tarjetas de crédito desde hace tiempo es Barclays. La más conocida es su tarjeta denominada Barclaycard que también es de las que no tiene ningún tipo de coste. También posee promociones como la que tiene actualmente en la que ofrece un 3% de descuento permanente en compras de importe unitario superior a 150€, realizadas en numerosos establecimientos (con un máximo de 10 euros al mes).

Las tarjetas emitidas por American Express son también de esta operativa pero a mayores poseen servicios de valor añadido sobre todo para aquellos titulares acostumbrados a la realización de viajes. Son tarjetas más restrictivas que las anteriores a la hora de ser concedidas pero continúan siendo tarjetas de crédito que no obligan a cambiar de entidad.

Pero no solo hay tarjetas de crédito emitidas por una entidad financiera que permiten usarse sin cambiar de banco. Hay las denominadas tarjetas fidelización que son emitidas por diferentes empresas y que premian a sus titulares cuando las usen en sus establecimientos.

Por ejemplo la Tarjeta IKEA que permite llegar a disfrutar de un importe de 3.000 euros y con grandes ventajas de los pagos realizados en sus establecimientos. Además es una tarjeta libre de comisiones o gastos.

Otra es la Tarjeta Visa FNAC, que no solo otorga ventajas en los pagos que se realicen en sus establecimientos, sino que además permite acumular un 0,5% de las compras pagadas fuera de estos en su apartado de Socio del Club FNAC canjeables en futuras compras en sus establecimientos.

Una tarjeta clásica dentro de este grupo es la Tarjeta de El Corte Inglés. Es una tarjeta de crédito gratuita que donde ofrece realmente ventajas es en las compras realizadas en sus establecimientos ofreciendo diferentes formas de financiación sin intereses en compras a 3 meses o bien fraccionarlo en plazos más amplios con un coste financiero interesante.

Y una de las más comercializadas en el mercado es la ya más que conocida Tarjeta Visa Classic de Repsol que ofrece un 2% de descuento en todas las compras realizadas en las estaciones de servicio Repsol, Campsa y Petronor y fue la pionera entre las tarjetas de crédito que ofrecía descuentos en los repostajes. No tiene coste el primer año pero si los sucesivos.

Todas estas tarjetas de crédito, tanto las emitidas directamente por las entidades financieras como las emitidas por empresas de otros segmentos que quiere dar ventajas en el pago de los servicios o productos que comercializan, tiene en común que no exigen al titular cambiar de entidad financiera. Las devoluciones mensuales del crédito dispuesto, entran en la cuanta habitual de su entidad como cualquier otro recibo. La única preocupación que debe de tener el titular es la de tener dinero en la cuenta para cuando llegue el día que se cargue el pago.

José Luis del Campo Villares. Colaborador experto de iAhorro.

Imagen| Tarjetas

En QAH| ¿Es posible utilizar tu tarjeta de crédito…sin endeudarte?, Economía domestica (IV): Las tarjetas, ¿De qué se componen mayoritariamente las Operaciones de Inversión?

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