Opinión 


Tarjeta roja al refugiado

La tarjeta roja es un documento legal y oficial que permite a los solicitantes de protección internacional residir y trabajar* en todo el territorio español.”.

Tarjeta roja

(Para más información sobre este documento pincha aquí)

El pasado mes de Octubre, mi compañero Juan Carrillo (Director de Cuentas Internacionales de LinkedIn España) y yo (Responsable de Marketing de LinkedIn Iberia), dimos una “charla” a un grupo de solicitantes de asilo provenientes de Fundación la Merced Migraciones. Este tipo de fundaciones tienen como misión acoger y ayudar a que se integren los refugiados que llegan a España.

Desde que trabajamos en LinkedIn, lo que más hacemos es tratar temas como la marca personal, el perfil en LinkedIn, cómo usar la red para buscar empleo, establecer contactos… Y ya que sabemos del tema ¿por qué no compartir ese conocimiento? Por eso, este año hemos empezado a colaborar con algunas fundaciones para ayudar a sus integrantes a buscar su lugar en la red, a encontrar empleo y a que aprendan a contar al mundo quiénes son, qué buscan y hacia dónde quieren dirigirse.

A la última sesión, vino un grupo de personas con un perfil profesional medio alto, muchos de ellos eran licenciados y la gran mayoría hablaban del orden de 3 o 4 idiomas, entre los que casi siempre estaban el inglés y el español. Todos provenientes de países con conflictos como Angola, Afganistán, Argelia o Siria. Personas con mucha más experiencia que yo, eso seguro, tanto profesional como personal. Personas que han pasado por situaciones inimaginables hasta llegar al aula donde ilusionados, venían a escucharnos, pensando que quizás nosotros sí que podríamos ayudarles a encontrar su hueco.

Al pasar a la ronda de preguntas, para mi sorpresa, llegó el momento en el que nos contaron cuál es su experiencia a la hora de hacer una entrevista y cuáles son las barreras que deben superar. Y lamentablemente una de ellas y la más grande, es el desconocimiento que existe sobre la conocida vulgarmente como tarjeta roja.

Cuando les preguntan si tienen papeles, ellos contestan que disponen de la tarjeta roja, y al no saber lo que es, sólo por desconocimiento les cierran la puerta. Además, el color tampoco ayuda, para qué nos vamos a engañar.

Cuando una persona extranjera llega a España, sus pasos para integrarse en el país pueden ser de varias formas. Habiendo tramitado desde el lugar de origen el permiso de trabajo y/o de residencia o haciéndolo al llegar a España. No todos necesitan visado para entrar, así que aquellos que no lo necesitan y vienen de países de fuera de la Unión Europea, dispondrán de un mes para solicitar los papeles que necesiten.

Aquellas que viven un conflicto armado en su país, simplemente huyen “con lo puesto”. Abandonan sus países temiendo por su vida y una vez están a salvo (si es que llegan con vida), entonces tratan de regular su situación. Aquí es donde entra la Oficina de Asilo y Refugio (O.A.R.) (que depende del Ministerio del Interior), puestos fronterizos, comisarías y misiones diplomáticas, a las cuáles llegará el solicitante de protección internacional, contará su historia y se le dará una tarjeta roja mientras se decide si se le concede el asilo (=la condición de refugiado).

Pasan por un tortuoso proceso burocrático en un país desconocido y en un idioma no nativo. Personas moral y emocionalmente destruidas, tan debilitadas que en ocasiones son incapaces de contar su historia. Tengamos en cuenta todos los factores por favor.

Frases como “eso lo has falsificado tú” o “eso qué es” no deberían ser pronunciadas y menos si a continuación vienen acompañadas de un “No quiero líos, lo siento, no sé lo que es la tarjeta roja, no puedo contratarte”.

No sólo reclamo oportunidades, reclamo solidaridad ante personas que han vivido mucho más que nosotros y que aun así son capaces de sonreír, ilusionarse, luchar y esperar cosas buenas del ser humano. Compartamos porque España no es nuestra por derecho divino, sólo hemos tenido la suerte de nacer en un país en un momento en el que no hay guerra, ¿y ellos? ¿acaso ellos han elegido nacer en un país donde hay un conflicto bélico?  ¿en Siria? ¿en Argelia? ¿en Angola? ¿en Eritrea? No. Ellos son supervivientes que aun viendo las atrocidades que es capaz de cometer el ser humano, que aun siendo el público afectado de una obra escrita por los intereses de otros…aun así sobreviven y nunca pierden las fuerzas, ni las ganas, ni la esperanza. Aman sus países ¡porque es su casa! Y se ven obligados a coger todo lo que puedan en una mochila y ponerse a andar.

Grita conmigo: ¡Yo sé lo que es la tarjeta roja! Y entre todos consigamos que esto deje de ocurrir.

Nada como ponerle cara a un problema para entenderlo. Te recomiendo que te acerques a la Fundación la Merced Migraciones o a cualquier otra que se dedique a ayudar a solicitantes de  protección internacional. Estoy segura de que cambiará tu perspectiva sobre los refugiados. Dejémonos de modas sociales, críticas generalizadas, odio por miedo, dejemos de ser el producto de los medios. Seamos selectivos y tengamos criterio a la hora de creernos según qué noticias y hacer juicios de valor. Nos invaden el cerebro diariamente con noticias repetitivas e imágenes que no solamente nos insensibilizan sino que consiguen que pensemos según el canal que veamos, según quién lo diga y según la campaña de marketing que haya detrás. Que si Cataluña una semana, Paris otra, el cambio climático otra, ahora sólo hablamos de debates… vivimos en una sociedad que hace de desgracias modas y de tradiciones recuerdos. ¡Basta ya!

Y con respecto a lo acontecido en Paris… no tengo palabras. Pero ¿sabéis que son barbaries como aquella de lo que huyen estas personas verdad? Ellos lo viven a diario. Han perdido familiares, amigos, su casa, su ilusión, su vida… y ahora vienen pidiendo ayuda y ¿sólo somos capaces de decir frases como: que se maten entre ellos, aquí no entra ni un refugiado más, etc…?

Lamentablemente no tengo la solución. Evidentemente está en el origen del problema, pero no sabría ni por dónde empezar. Ojalá la tuviera. Pero hay una cosa que sí que tengo clara y es que no debemos mirar hacia otro lado. Hay que romper esta cadena de intereses económicos, hay que parar este círculo de avaricia… mientras no hagamos nada todos somos cómplices, todos tenemos las manos manchadas.

Aquí os dejo un mapa que me envió mi compañera Ana Cruz sobre cómo se ha dividido el mundo según cómo catalogamos las desgracias. Cinismoilustrado.com es la fuente y lo han llamado “Mapamundi trágico: qué tan terrible es para el mundo que ocurra una guerra en…”. Da mucho que pensar la verdad.

Para terminar me gustaría pedirte que compartas este post. Es importante que esto llegue a oídos de todos. No podemos cambiar la situación pero quizás compartiendo esto conseguiremos que llegue a oídos de todos. Así al menos podremos colaborar con nuestro granito de arena y evitarles uno de los muchos baches con los que se topan. Gracias. #tarjetarojarefugiado

 

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