Patrimonio 


Tapices flamencos del Renacimiento en España

Los tapices flamencos fueron apreciados en época moderna por la alta calidad de sus materiales y su estilo, pero sobre todo por su carácter exclusivo. Sin embargo, y a pesar de su fama, la tapicería en el Renacimiento no se inscribe dentro de las artes liberales debido a su carácter manual, al menos en su manufactura. Estas obras textiles eran lujosos bienes para la ostentación, aunque su diseño y ejecución eran inseparables del gran arte.

Al hablar de la serie de tapices de La Dama y el Unicornio nos aproximamos a la tapicería flamenca de finales del medievo como bisagra entre el estilo gótico internacional de temática cortesana y los grandes programas del Renacimiento de tema alegórico, basados en hechos históricos o religiosos, que demandaban por aquel entonces las élites nobiliarias y eclesiásticas.

La importancia de los tapices radica en su sentido simbólico, representativo y funcional. No sólo enaltecían a sus propietarios sino que en las cortes itinerantes tenían la función de engalanar amplios espacios y hacer habitables las estancias. Por lo extenso del tema, nos centraremos sólo en algunos ejemplos de las colecciones regias de los Habsburgo en las colecciones del Patrimonio Nacional, siendo los artistas de la escuela bruselense sus principales proveedores y los más apreciados por la calidad de sus ricos paños.

Las Esferas

“Hércules sujetando la esfera celeste” de Las Esferas (1487/91-1541)

La primera de las series que trataremos es la llamada serie de Las Esferas. Actualmente se conservan tres paños de los cinco que fueron tejidos en Bruselas antes del año 1535. Su diseño es atribuido al fundador de la escuela bruselense Bernard van Orley o a su discípulo Pieter Coecke van Aelst según los cartones de Cristóvão Figueiredo que llegaron desde Lisboa a Bruselas y cuyo programa fue elaborado por humanistas y científicos de la corte lusa. No obstante, se desconoce el taller que lo llevó a cabo, aunque probablemente se tratara de Joris Vezeleer. Sus comitentes fueron los reyes de Portugal Juan III y Catalina de Austria, hermana del emperador Carlos V, quienes heredaron el gusto por los tapices de Isabel I y Juana I de Castilla. En 1583 se inscriben en los inventarios del palacio real de Lisboa. Felipe II los trae al palacio real del Alcázar en Madrid en 1598 pasando a formar parte de las colecciones reales hasta día de hoy.

La serie es un homenaje al imperio marítimo portugués. El tapiz más llamativo de la serie es Hércules sujetando la esfera celeste siguiendo el modelo ptolemaico. El héroe se encuentra rodeado de dioses de la antigüedad clásica junto a las personificaciones de la Abundancia Marítima, la Victoria y la Fama.

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Detalle de “San Miguel vence al demonio”

Por otro lado, la serie de tapices de la Historia del Apocalipsis se compone de ocho paños de tema sacro encargados originalmente por el emperador Carlos V. No obstante, seis de ellos tuvieron que ser reelaborados a causa de una tormenta por el conocido tapicero Willem Pannemaker en Flandes y trasladados finalmente a Madrid en 1561 durante el reinado de Felipe II. Su principal modelo fueron las 14 xilografías de Alberto Durero, amigo de Bernard van Orley, quien probablemente fuera el responsable de los cartones.

El tema del Apocalipsis es recurrente en todo el arte medieval y renacentista. También en tapicería, como ejemplo, tenemos el conjunto de Angers con sus 84 paños. La Historia del Apocalipsis, que actualmente se encuentra en el Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, representa varias escenas en un mismo paño, del que destaca “San Miguel venciendo al demonio con el trono de Dios en lo alto rodeado de los Tetramorfos y los 24 ancianos. Debajo se encuentra la bestia junto a sus adoradores, el monte Sion y el Cordero. El arcángel San Miguel a la izquierda aparece escoltado por sus ángeles derribando al dragón según el libro del Apocalipsis (12, 7-9): “Entonces se entabló una batalla en el cielo, Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él“.

San Miguel

“San Miguel vence al demonio” Serie de la Historia del Apocalipsis (act. 1530-1550)

Para finalizar, la serie de La Conquista de Túnez tiene por tema la campaña africana de Carlos V y sus acciones esporádicas en las cercanías de Argel en 1535. Para el emperador, el Magreb representaba una oportunidad de lucha cristiana contra el Islam, además de la búsqueda de enclaves mercantiles para el tráfico marítimo. Es una serie de gran pericia técnica y ricos materiales como la seda, e hilos de plata y oro entre sus tramas. Estos tapices se han relacionado con “Los trabajos de Hércules” al ser representado el monarca con la simbología propia de este héroe clásico.

Durante la campaña, el pintor Jan Cornelisz Vermeyen acompañó a las tropas del emperador para dejar constancia de sus hechos en tierras africanas. A su regreso María de Hungría contrató sus servicios para el diseño de los cartones. Los dibujos a gran escala se realizaron junto a Pieter Coecke van Aelst y los tejidos en el taller de Willem de Pannemaker. Tras ocho años, la serie quedó completa en 1554. La Conquista de Túnez supone el triunfo de la dinastía de los Habsburgo como defensora del catolicismo. Sus tapices fueron colgados en las salas principales del palacio de Bruselas y, posteriormente, llegaron a España para ser colgados en el cenobio del Monasterio de las Descalzas Reales y ser exhibidos en la procesión del Corpus Christi alrededor del claustro del convento durante las festividades. De inmediato se solicitaron replicas al taller.

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“La revista de las tropas en Barcelona” de la serie La conquista de Túnez (act. 1535- 1581)

Actualmente se conservan diez paños, destacando “La revista de las tropas en Barcelona” y “La caída de La Goulette. El octavo y el undécimo se perdieron en el siglo XVIII.

A día de hoy las colecciones de tapices de Patrimonio Nacional alcanzan la cifra de 3.000 piezas entre tapicería flamenca y tapices españoles de los borbones. Son pocos ejemplos comparados con los que llegaron a producirse bajo patronazgo de la casa de Habsburgo. Muchos de ellos se quemaron para extraer el oro o sufrieron los estragos del tiempo y la humedad relegados de las salas principales.

Sin embargo, los grandes tapices de los Austrias, como estas tres series, La Historia de TeseoVertumno y Pomona, Los Honores, y un largo etcétera, han presidido los grandes acontecimientos de la corona hispánica y siguen haciéndolo a día de hoy en la mayoría de actos oficiales de la Casa Real.

Vía| VV. AA. Los triunfos de Aracne. Tapices flamencos de los Austrias en el Renacimiento. Fundación Carlos de Amberes: Madrid, 2011.

Más información| Junquera, P. y Herrero, C. Catálogo de Tapices del Patrimonio Nacional. Volumen I: Siglo XVI, Madrid, 1986

Imagen| Patrimonio NacionalTapices flamencos en España

En QAH| La pintura flamenca en época del BoscoEl arte plumario de la América Prehispánica y VirreinalLa Dama y el Unicornio: el estilo Millesfleurs, Los Tesoros de las Descalzas Reales (II)

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