Opinión 


Talent show, ¿apto para niños?

 

Últimamente están muy de moda los denominados “shows talent” y su versión más reciente es la de shows talent mini. Para el que no conozca todavía estos términos, me estoy refiriendo a los programas televisivos de caza talentos donde adultos y niños concursan mostrando sus capacidades artísticas con la finalidad de ganar un concurso cuyo premio suele ser una cantidad en metálico.

Respecto a estos concursos para adultos, mi opinión es que se trata de un reality más, donde lo que prima es el entretenimiento para el espectador, pero no me parece algo preocupante, ya que aunque no comparta el procedimiento, de un modo u otro dan un papel a la música que no se da en el resto de espacios televisivos, pero el tema de los niños en estos espacios es algo que como profesional de la educación me parece que hay que poner en tela de juicio.

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Uno de mis argumentos para ir en contra del formato de este tipo de programa es que los niños aprenden más de nuestras conductas que de lo que les enseñamos verbalmente. Esto quiere decir que cuando les permitimos acudir a un concurso de talentos musicales porque nos parece que nuestro hijo tiene aptitudes, en lugar de enseñarles que tienen que fomentar esas aptitudes a través de valores como el estudio, el esfuerzo y la perseverancia, ellos advierten que es más fácil presentarse a un casting a ver si hay suerte, cuando en estos ámbitos la suerte hay que buscarla a través de centros especializados como son los conservatorios, donde forman a los profesionales del sector; del estudio y del ensayo diario.

Además de esto, los niños aprenden a través del juego, que fomenta especialmente en ellos la creatividad, por lo que es importantísimo que tengan tiempo para jugar después de la escuela.
Un niño, aprende a ganar y a perder de forma lúdica, no en un concurso donde se juega uno el porvenir, o eso cree. Esta experiencia puede llegar a ser muy frustrante, ya que salvo excepciones, a los pocos meses ya nadie recuerda ni siquiera al ganador.

A todo esto hay que añadir la falta de intimidad que supone estar ante una plataforma televisiva, y la responsabilidad que ello conlleva. Y lo más importante es que la mejor compañía para un niño es más niños, no un ambiente de adultos.

 

Fotografía tomada del banco de fotografías gratuito PhotoRack.net “free stock photos”

 

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