Reflexiones 


Superalimentos (III): Rarezas nutricionales

 

Hace mucho tiempo que los alimentos han dejado de ser considerados potenciales medicamentos que pueden sanar nuestros cuerpos y ayudarnos a tener una vida longeva y llena de energía.

Las algas ayudan a nuestro cuerpo a deshacerse de las toxinas que tanto daño nos hacen

Las algas ayudan a nuestro cuerpo a deshacerse de las toxinas que tanto daño nos hacen

Una de las razones es que, sin duda, las propiedades nutricionales de las frutas, verduras y demás materias primas que ocupan los mercados son mucho menores que antaño debido principalmente a la utilización de pesticidas y al mal uso de los suelos en agricultura, así como a la forma en que se cría y se alimenta al ganado.

Si hablamos de los productos procesados ni que decir tiene que los déficits nutricionales de estos alimentos son grandes y aportan serios niveles de químicos que contribuyen a la degeneración celular –entre otros males-. Pero otro de los motivos que nos han convertido en una sociedad llena de carencias nutricionales (a pesar de ser la era con mayor acceso a la comida) es el enfoque que le damos a la alimentación, nos preocupamos más por lo que pueda engordar cierto alimento que en pensar en el aporte de vitaminas y nutrientes del mismo, y convertimos a la comida en nuestro enemigo cuando podría ser un gran aliado.

En los precursores de este artículo os introduje un poco en el terreno de la alimentación consciente, basada en el aporte de nutrientes y no en la cuantificación de calorías, hablándoos de algunos superalimentos que todos podemos tener en nuestras despensas pero cuyo potencial a menudo pasa desapercibido. Hoy vamos a aumentar la lista con algunos alimentos un poco más “raros”:

Espirulina: considerada “el alimento del futuro” por su alto contenido en nutrientes y aminoácidos esenciales. Es también rica en vitaminas del grupo B y un almacén de clorofila, que activa el metabolismo celular y estimula la formación de glóbulos rojos. Al igual que el resto de algas, es un magnífico depurativo del organismo.

Chía: sus semillas son ricas en proteínas y fibra y es la mayor fuente vegetal de omega 3, por lo que ayuda al control del colesterol y la presión arterial y facilita la digestión y la eliminación de toxinas.

Cacao: me refiero a la semilla pura de cacao, sin procesos químicos de por medio, que es uno de los alimentos más ricos en antioxidantes. Estimula el sistema nervioso, el digestivo, es alcaloide y rico en polifenoles que protegen la salud cardiovascular.

Chlorella: micro alga rica en proteínas que contiene todos los aminoácidos esenciales, además de ser alta en antioxidantes, clorofila, beta-caroteno y fitonutrientes.  Elegido por la NASA para ser uno de los primeros alimentos cultivados en las estaciones espaciales.

Maca: alto valor nutritivo, es rica en proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. El extracto de maca puede aumentar el deseo sexual y mejorar la producción de espermatozoides, así como la movilidad y el volumen de los mismos, tiene efectos favorables sobre la energía y el estado de ánimo y puede disminuir la ansiedad.

Sabías que…el polen nos ayuda a recuperarnos de estados convalecientes, fatiga o cansancio crónico.

Estos son algunos de los alimentos con mayor concentración de nutrientes, vitaminas y poder antioxidante que tenemos a nuestro alcance y cuya incorporación a la dieta impactaría de forma asombrosa sobre nuestra salud.

Cambiemos el modo en que hacemos las cosas y comencemos a hacernos cargo de nuestra propia salud, ni los médicos ni los fármacos deberían tener el poder sobre nuestro bienestar, ya que somos realmente nosotros mismos quienes tenemos el control sobre nuestras vidas.

Os invito a seguir investigando sobre este tema y a que planteéis vuestras dudas sobre esta forma de alimentación más consciente, sostenible y, en definitiva, más natural.

Vía| alimentos

Más información| nutrición, salud

Imagen| algas, consciente

En QAH| ¡A la rica Hamburguesa!, Mindful eating: introducción a la alimentación consciente, Superalimentos (I): la alimentación consciente, Superalimentos (II): el poder en tu despensa

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