Reflexiones 


Superalimentos (I): La alimentación consciente

 

“Deja que tu medicina sea tu alimento, y que tu alimento sea tu medicina”  .- Hipócrates

Desde que Hipócrates – considerado el padre de la medicina – pronunció estas palabras hasta hoy, han pasado siglos y con ellos incontables cambios en las sociedades que nos han hecho llegar a donde estamos ahora. En la actualidad vivimos inmersos en un pequeño caos compuesto por nuestro  trabajo, la familia, las preocupaciones relativas a estos y a cómo salir adelante, y prisas y estrés que nos ponen muy complicado centrarnos en nosotros mismos, en nuestro bienestar.

"Estamos comiendo muchos alimentos del tipo incorrecto y muy pocos del correcto"  .- David Wolfe

“Estamos comiendo muchos alimentos del tipo incorrecto y muy pocos del correcto” .- David Wolfe

A pesar de ser una sociedad desarrollada y evolucionada, seguimos siendo víctimas de enfermedades y pandemias que nos debilitan y nos llevan a la muerte, pero lo peor de todo es que la mayoría de estos males son evitables. Las condiciones de estrés, sedentarismo y mala alimentación bajo las cuales vive la mayor parte de la población son las principales causas de que enfermemos.

En la época de Hipócrates los alimentos eran considerados una manera de nutrir al cuerpo para que funcionara sin problemas y evitar posibles males y, si se enfermaba, era a estos a los que se recurría como principal fuente de curación. Nada más lejos de la realidad actual, dónde la comida es casi un enemigo porque nos hace engordar, y preferimos medicarnos o recurrir a dietas para lograr un bienestar que, más que bienestar real basado en nuestra salud, se centra en alcanzar unos ideales de belleza disparatados.

Para tratar de suplir o por lo menos ayudar a recuperarnos de estas carencias, aparecen en escena los superalimentos; alimentos que contienen altas cantidades de diversos nutrientes esenciales sin ofrecer un alto aporte calórico y a la vez tienen un gran poder antioxidante.

La oxidación celular está provocada principalmente por los radicales libres presentes en el oxígeno que nuestro cuerpo necesita para vivir y que es, paradójicamente, responsable del envejecimiento celular y el debilitamiento de los organismos – haciéndonos más proclives al contagio de diversas enfermedades y provocando un envejecimiento prematuro-. De ahí la importancia de luchar contra la oxidación también a través de lo que comemos.

Sabías que…la oxidación celular también la producen hábitos como el consumo de tabaco y alcohol, alimentos procesados y falta de sueño y ejercicio.

En el campo de los superalimentos podemos hablar de dos grupos; uno prácticamente conocido por todos, y otro cuyos componentes se escapan al conocimiento de muchas personas. En este primer capítulo voy a limitarme a nombrar estos alimentos y en los sucesivos artículos me detendré a explicar las cualidades de cada uno de ellos.

En el grupo de superalimentos  “conocidos” encontramos; los arándanos y otros frutos –los de color morado tienen un alto poder antioxidante-, frutos secos naturales o tostados, miel, aguacate, coco, brócoli, salmón, té verde, espinacas y otros vegetales de hoja verde (especialmente oscuras), perejil y cilantro.

En cuanto a aquellos alimentos menos comunes pero igualmente nutritivos que los anteriores podemos hablar de; espirulina y otras algas como wakame o kombu, chía, cacao puro, chlorella, maca, acai, noni, polen, germinados y aloe vera.

A la vista de que seguimos enfermando y de que algunas enfermedades como el cáncer parecen atacarnos cada día con más fuerza,

           ¿no será hora de cambiar el enfoque y volver a los orígenes?

 

Vía| Superalimentos 

Más información| alimentación consciente, salud

Imagen| comida, consciente

En QAH| El origen nómada del consumo, ¡A la rica Hamburguesa!, Mindful eating: introducción a la alimentación consciente

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