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Sube, sufre y disfruta

puntas marcas

Las puntas. Esa herramienta característica de todas las bailarinas de ballet y de las que muy pocos conocen los entresijos de estas más que misteriosas zapatillas.

Fue en 1661 cuando Luis XIV creó la “Académie Royale de la Danse” considerada la primera escuela oficial de ballet. En esta época, lo más utilizado eran unos zapatos de tacón que desde luego, no eran el mejor complemento para nuestros bailarines.

Al igual que la técnica y el vestuario, las zapatillas sufrieron una fuerte evolución con el paso del tiempo, EmmaLivryPointes-For-EMpasaron de ser unos incómodos zapatos de tacón para luego convertirse en unas zapatillas, más parecidas a las que hoy usan las bailarinas y bailarines para los ensayos, de satén y sin ningún tipo de refuerzo que permitiese, con mayor comodidad, subirse a ellas, el cual llegaría de la mano de bailarinas italianas.

El gran cambio ocurrió cuando Virginia Zucchi y Pierina Legnani, entre otras, viajaron a St. Petersburgo, la revolución había llegado y es que rápidamente, todas las bailarinas rusas decidieron que querían unas.

No debemos olvidarnos de que a pesar de haberse producido el cambio, las puntas de ballet, no habían llegado a tener la apariencia que hoy en día tienen y es que, los materiales de los que estaban hechas, no eran, ni por asomo, lo que hoy utilizamos para su concepción.

Estas zapatillas nacieron alrededor de 1900, es decir, a pesar de parecer llevar con nosotros casi tanto como el ballet, no dejan de ser un invento contemporáneo que cambió la concepción de la bailarina en el escenario.

Las puntas de ballet permiten a la bailarina que las usa realizar movimientos que implican el traspaso de su peso sobre diferentes puntos de la zapatilla, concretamente dos, bajo el arco y alrededor de los dedos de los pies. Esto hace que los ejercicios realizados se aprecien mucho más fluidos de lo que parecían con las zapatillas anteriores, así como una gran elongación de la pierna haciendo más visible y bella la técnica empleada por la bailarina.

¿Cuándo podemos empezar a utilizar puntas?

La mejor edad sería a partir de los doce años. Si empezásemos antes es más que probable que no tengamos la suficiente fuerza, movilidad y estabilidad necesaria para el ejercicio en puntas, de modo que podrías sufrir un estrés indebido tanto en las piernas, como en la pelvis y el torso.

Es necesario fortalecer todos los músculos de las piernas, así como desarrollar un control propioceptivo para facilitar una correcta alineación.

En conclusión, es muy importante que tengamos un buen control del torso, pelvis y piernas para poder realizar un buen ejercicio en puntas.

¿Qué se esconde detrás de esa bonita zapatilla?tallas

  1. Empeine/Thoart: Es la parte delantera de la punta. Éste puede ser bajo, medio o alto, en función del pie que vaya a utilizar la zapatilla. Para aquellos que gocen de mucho empeine deberán optar por la opción del empeine alto.
  1. Punta/Platform: parte delantera de la punta y sobre la que nos colocaremos a la hora de subirnos en ellas. Tiene diferentes formas pues dependiendo del tipo de zapatilla que busquemos la encontraremos ovalada, completamente plana, cuadrada, ancha… además, tenemos que tener en cuenta que esta parte, en función del material que sea puede producir resbalones, por esa razón y para que su uso se prolongue más en el tiempo, algunas marcas las fabrican con un material diferente al del resto de la zapatilla.
  1. La caja/Vamp: Zona dura de la punta, donde irán los dedos de los pies. Es importante conocer bien la anatomía de tu pie para poder elegir adecuadamente la caja pues puede tener diferentes.
  2. Alma exterior/outer sole: Es la suela de la zapatilla, normalmente está hecha de cuero.
  3. Alas/winged box: Laterales y/o superior de la caja. En ocasiones, esta zona se encuentra reforzada adquiriendo el nombre de “Alas reforzadas”.
  4. Los pliegues: Los encontraremos en la parte inferior de la zapatilla, justo antes del alma exterior y es la que une el material de la tela con el alma.
  5. Alma central/Middle Sole: No se ve a simple vista y se encuentra entre el alma exterior y el alma interior, siendo ésta última, la suela que se encuentra dentro de la punta.
  6. Cuartos: Zona trasera de la zapatilla

Mucho más importante que las partes de estas bellas zapatillas es saber cómo y cuándo debemos utilizarlas.

Seguro que si pensamos en una punta de ballet tal y como la conocemos hoy nos las imaginamos con lazos y unas gomas que van de un lado a otro de las alas de la zapatilla, ¿por qué? No debemos olvidar que estas zapatillas son la herramienta del bailarín, sobre ellas se pasa la mayor parte del tiempo, tanto en los ensayos como en las representación, de modo que, debemos hacer que sean los más cómodas y seguras posibles.

Para ello, deberemos tener muy claro dónde y cómo queremos colocarlas, pues será determinante a la hora de nuestra comodidad, en caso de que no estén bien cosidas la zapatilla no se adaptará correctamente a nuestro pie y por tanto, no será tan segura ni lucirá el aspecto deslumbrante que les corresponde.

¿Cómo debemos coserlas?

Este proceso comienza cogiendo la zapatilla y doblando el cuarto trasero hacia dentro de la zapatilla, donde realicen la doblez haremos unas pequeñas marcas y que determinarán, más o menos, donde colocaremos la goma posteriormente.

Después de haber realizado las marcas, nos pondremos la zapatilla en nuestro pie y colocaremos la goma encima de las marcas para luego, poder establecer el ángulo con el que queremos coserlas. Una de las funciones de esta goma será proteger nuestro pie de movimientos bruscos hacia adelante haciendo que se quede bien pegado al alma interior.

Una vez tenemos claro lugar y ángulo procedemos a coser las gomas, tienen que estar bien sujetas, pues no deberían soltarse mientras estamos bailando. La costura se realizará dentro de la zapatilla y procurando que el hilo no traspase a la parte exterior.

La forma más segura de hacerlo será haciendo un cuadrado.

Como dato curioso diremos que algunas bailarinas optan por un tipo de hilo más bien peculiar, seda dental.

¿Gomas listas? Ahora le llega el turno a los lazos.

Los lazos protegerán nuestros tobillos de cualquier lesión. Para que estén bien colocados, los pondremos más o menos a un centímetro del lado de la goma más próximo a la “caja”. Un lazo en cada ala de la zapatilla.

¿Cosido?

Hora de atarnos los lazos. El nudo de los lazos deberá estar siempre hacia el lado de interior de la pierna de modo que el proceso para atarlos es el siguiente:

Cogemos el lazo que se encuentra en la parte interior de nuestro pie, lo enrollaremos sobre nuestro tobillo sin que supere dos dedos por encima del mismo, dejando un poco de lazo libre hacia la parte interior de la pierna.

Repetimos el mismo proceso con el otro lado y procedemos a realizar el nudo.

Solo nos falta un último complemento para nuestras puntas y estaremos preparados para utilizarlas.

intermezzo-7845_1Este complemento son los protectores, si bien es cierto que podemos vendarnos los dedos uno a uno y no utilizarlos, son realmente prácticos para aquellos que sufren de mucho dolor y/o tienen la piel de los pies y concretamente de los dedos, muy sensible.

Los protectores son unos accesorios que se colocan en el pie, encima de los dedos, para poder evitar que haya más rozaduras de las que ya hay a la hora de trabajar con las puntas.

Su forma es parecida a la de la caja y material con el que se hace es de muy diversos tipos; podemos encontrarlos de piel de conejo, esponja, goma, silicona…

 

Ya estamos listos para poder empezar a hacer ejercicios con ellas.

Vía| Feel like dancing, Dancer, Iadms

Imagen| Primeras puntas , Protectores, Partes de la Punta, Marca puntas

Video| What’s in a ballet ponite shoe,  How ballet dancers prepare pointe shoes for performance

Más información| Maya PlisétskayaEl ballet, ese gran desconocido, ¡Tutú y a escena!, Hablemos de clásicos: El Lago de Los Cisnes, En un lugar de un teatro de cuyo nombre no quiero acordarme, las novelas de caballerías se hacían inolvidables

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