Cultura y Sociedad 


Stephen King: ¿maestro del terror o creador de best sellers de rápido consumo?

Stephen King es posiblemente el escritor de best sellers por antonomasia. Con más de 50 novelas en su haber, prácticamente todas se han convertido en superventas: Carrie, El Misterio de Salem’s Lot, It (Eso), Apocalipsis, El Resplandor… Y no sólo eso, la mayoría de sus historias han sido llevadas al cine o la televisión con enorme éxito, de la mano de cineastas del calibre de Brian De Palma, Stanley Kubrick o Frank Darabont. Parece que se ha ganado el favor del gran público, pero los críticos más conservadores no son tan benevolentes con el novelista estadounidense.

King

Stephen King

Gran parte de su popularidad se debe al modo de contar sus historias: sus arranques atrapan al lector, maneja bien el diálogo y el lenguaje coloquial. Si a eso le añades referencias pop, personajes famosos y temas de actualidad, todo mezclado con tintes de terror, tienes la novela tipo de King. Y es que, por mucho que nos cueste aceptarlo, nos gusta pasar miedo y si hay algo que puede conseguir Stephen King es precisamente eso.

En su primera novela, Carrie, relataba la oscura vida de una chica de instituto con poderes telequinéticos. Pero no era eso lo terrorífico de la historia. Su madre era una fanática religiosa que la encerraba en el armario a rezar por sus pecados y sus compañeros de clase le hacían bullying. Todo termina en una orgía de sangre con el baile de fin de curso como escenario en el que la venganza se cobrará sus víctimas.

El personaje de Margaret White, la ultra religiosa madre de Carrie, lo hemos visto hasta la saciedad en las novelas de King: desde Cell hasta La Niebla. Pero no sólo de fanáticas religiosas viven sus historias. También tenemos escritores fracasados, personajes con enormes traumas familiares (el pistolero de la saga La Torre Oscura) y personas aparentemente cuerdas que terminan volviéndose rematadamente locas (Jack Torrance en El Resplandor).

King crea situaciones paranormales y monstruos terroríficos pero es en la construcción de los personajes y sus retratos psicológicos donde consigue provocar el terror más básico. En La Cúpula, no son las situaciones paranormales las que provocan terror, sino las reacciones de los personajes humanos ante el hecho de verse encerrados. Algo similar ocurre en El Resplandor. Vale que los fantasmas que pueblan el Hotel Overlook son terroríficos, pero nada como el protagonista persiguiendo a su hijo de cinco años con un hacha.

Sí, puede que King peque de coloquialismo, repetitividad y morbo, pero maneja como nadie los instintos y miedos de los hombres. Consigue atemorizar al lector en cada novela, algo cada día más difícil de lograr.

Con 350 millones de libros vendidos y con el honor de ser el autor vivo que más factura, no parece que la frialdad de los críticos le preocupe demasiado por el momento. La cruz de ser un superventas.

Vía | Jot Down

Imágenes | Stephen King

RELACIONADOS