Jurídico 


¿SPAM o envío de publicidad legal?

¿Has recibido alguna vez SPAM? Se trata de correo basura que recibimos sin haberlo solicitado ni deseado, habitualmente de tipo publicitario. Pero, ¿toda la publicidad es SPAM o hay algún modo legal de enviarla?

Con objeto de proteger la intimidad y la privacidad de los usuarios de Internet, la Ley 34/2002 (LSSICE) regula el procedimiento de envío de todas las comunicaciones comerciales que se realicen por vía electrónica: e-mail, redes sociales, SMS, newsletter…

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En primer lugar, las comunicaciones comerciales realizadas por vía electrónica deberán ser claramente identificables como tales y la persona física o jurídica en nombre de la cual se realizan también deberá ser claramente identificable. Para ello, en el caso en el que tengan lugar a través de correo electrónico o de la página web incluirán al comienzo del mensaje la palabra publicidad o la abreviatura publi (en el caso de los SMS).

En los supuestos de ofertas promocionales, como las que incluyan descuentos, premios y regalos, y de concursos o juegos promocionales, previa la correspondiente autorización, se deberá asegurar que queden claramente identificados como tales y que las condiciones de acceso y, en su caso, de participación sean fácilmente accesibles y se expresen de forma clara e inequívoca.

En todo caso, queda prohibido el envío de comunicaciones comerciales en las que se disimule o se oculte la identidad del remitente por cuenta de quien se efectúa la comunicación o que contravengan lo dispuesto.

Por otro lado, para que la publicidad no sea calificada como SPAM, es imprescindible el consentimiento de los destinatarios. Queda prohibido el envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas.

Pero, ¡ojo! No será necesaria tal autorización cuando exista una relación contractual previa, siempre que el prestador hubiera obtenido de forma lícita los datos de contacto del destinatario y los empleara para el envío de comunicaciones comerciales referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente. Esto quiere decir que nuestra compañía telefónica con quien hemos contratado el ADSL de casa nos puede enviar publicidad sobre telefonía móvil, pero no sobre seguros de coche, comida rápida o ropa, por ejemplo.spam

En todo caso, el emisor de la publicidad deberá ofrecer al destinatario la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y gratuito, tanto en el momento de recogida de los datos como en cada una de las comunicaciones comerciales que le dirija.

Cuando las comunicaciones hubieran sido remitidas por correo electrónico, dicho medio deberá consistir necesariamente en la inclusión de una dirección electrónica válida donde pueda ejercitarse este derecho, quedando prohibido el envío de comunicaciones que no incluyan dicha dirección.

El destinatario podrá revocar en cualquier momento el consentimiento prestado a la recepción de comunicaciones comerciales con la simple notificación de su voluntad al remitente. A tal efecto, el beneficiario deberá habilitar procedimientos sencillos y gratuitos para que los destinatarios de servicios puedan revocar el consentimiento que hubieran prestado. Asimismo, deberá facilitar información accesible por medios electrónicos sobre dichos procedimientos.

Sigamos la Ley y el envío/recepción de publicidad online, será mejor para todos.

Vía| Arts. 19 y ss LSSICE

Imagen| Bodeboca, SPAM

En QAH| ¿Cómo acabar con el marketing intrusivo?

En colaboración| Law4Tics

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