Derecho Mercantil, Jurídico 


¿Son válidas las ventas a pérdida?

En tiempos de crisis económica, no son pocas las grandes empresas, especialmente en el sector de la alimentación o textil, que recurren a políticas de precios muy agresivas con el fin de incentivar la lánguida demanda de los consumidores españoles.

Dentro de un marco económico comercial cada vez más competitivo, en el que las pequeñas y medianas empresas se ven incapaces de competir con las grandes superficies comerciales, debemos preguntarnos si el Derecho de la Competencia da algún tipo de respuesta a esta situación.

En el marco de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal, se recoge en nuestro derecho el principio de libertad en la fijación de precios (art. 17.1 Ley 3/1991). Ahora bien, renglón seguido, el texto legal proscribe, en determinadas circunstancias, la piedra de toque de toda política agresiva de precios al consumo: la venta a pérdida o venta realizada bajo precio de adquisición (art. 17.2 cit. lex). Así pues, siempre que la misma sea susceptible de inducir a error al consumidor acerca del nivel de precios de otros productos o servicios del mismo establecimiento (a); o tenga por objeto desacreditar la imagen de un producto o establecimiento ajeno (b); o bien, cuando forme parte de una estrategia de eliminación de competidores (c), la venta a pérdida será considerada como desleal, y por tanto, ilegal.

Vía | Lex nova

Vía | Lex nova

Si bien la Ley 3/1991 protege, con supuestos de prohibición amplios aunque abiertos a valoración, notablemente a los empresarios frente a este tipo de prácticas abusivas, los costes derivados de la necesaria litigación para obtener la condena de la otra parte, además de la lentitud característica de nuestro sistema judicial, hacen del régimen de prohibición de la venta a pérdida, un bonito verso, pero sin practicidad para proteger los intereses de las pequeñas y medianas empresas frente a las guerras de precios iniciadas de las grandes corporaciones.

 

A fin de dotar de mayor protección a este tipo de empresas frente a estas prácticas, la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista, prohíbe, en su art. 14, cualquier tipo de ventas a pérdida al público, salvo que quien la realiza tenga como objetivo alcanzar los precios de varios competidores con capacidad para afectar significativamente las ventas – grandes empresas, principalmente-, así como cuando las mismas tengan por objeto la venta de artículos perecederos en las fechas próximas a su inutilización, sin perjuicio de las ventas de saldos y en liquidación, siempre que sigan el régimen administrativo que les es de aplicación.

 

Así pues, observamos como el art. 14 de la Ley 7/1996, dentro, exclusivamente, del mercado de referencia y de relaciones entre comerciante minoristas, mayoristas e intermediadores, establece una prohibición objetiva de la venta a pérdida –a diferencia de la LCD, que la reputa lícita salvo los supuestos citados-, y además tipifica su incumplimiento como sanción administrativa (art. 65.1.c lex. Cit.), escapando del necesario procedimiento judicial y protegiendo, vía sancionadora-administrativa, de forma rápida, eficaz y cautelar,  los intereses de los colectivos empresariales más vulnerables, con multas de hasta 15.000 €.

 

Vía | Ley competencia desleal y STS 443/2010

Imagen | Lex nova

Más información | El régimen jurídico de las prácticas comerciales en España,

En QAH | La importancia de la legislación sobre la empresa

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