Coaching Profesional 


Son las 10 de la noche y aquí sigo, haciendo algo que no me gusta

Son las 10 de la noche, te encuentras exhausto, volviendo a casa, sin haber cenado y piensas: son 12-13 horas, 5 días a la semana, haciendo algo que detesto, que no aporta ningún valor a mi carrera, odio mi trabajo pero en fin, es el único que he encontrado y al menos me pagan…

No todos tenemos la oportunidad de dedicarnos las a lo que nos gusta y muchos nos encerramos en una espiral continua de amargura en relación a nuestro trabajo que es incluso peor que la propia actividad que nos desagrada. Entonces, ¿cómo hacer para mejorar tu calidad de vida cuando el cambiar de empleo no es una posibilidad cercana a corto plazo? Mi primera respuesta es simplemente mediante un cambio de actitud.

odio-trabajo

Con un cambio de actitud se pueden lograr muchas cosas: mejorar tus relaciones laborales, personales y tu propia salud tanto mental como física.

Cada vez que amaneces puedes plantearte la siguiente pregunta: ¿prefiero amargarme o afrontar el día con una sonrisa? Claramente es inevitable tener un día malo por las circunstancias de tu entorno, pero sí que es evitable cuando eres tú mismo el causante de tu propia discordia.

Con un cambio de actitud se pueden lograr muchas cosas: mejorar tus relaciones laborales, personales y tu propia salud tanto mental como física. Aun así, a veces se necesita un impulso para llegar o incluso, mantener dicho cambio de actitud.

Para ello es sumamente importante mantenerte activo. Al hacer planes entre semana, fines de semana y a largo plazo (vacaciones, proyectos vitales, etc.) puedes encontrar un aliciente para estar positivo y de mejor humor. Haciendo deporte, apuntándote a algún curso, continuando con tu formación y empleando tus fines de semana en alimentar tu cuerpo y tu mente te ayudará a ver tu situación laboral desde otra perspectiva, disminuirá tu ansiedad y te relajará.

Ya por último, si no tienes expectativas de mejora en tu situación actual, algo que ayuda mucho es buscar otras alternativas. En cuanto empiezas a buscar y ser realista en lo que necesitas hacer para conseguir un mejor empleo, el actual se vuelve en un medio para sobrevivir y no en un fin en sí mismo. Recuerda que de nada sirve quejarte si luego no haces nada para cambiar las cosas.

Vía | Valeria Nones Magariño

Imagen | odiomitrabajo

RELACIONADOS