Neurociencia 


¿Somos todos un poco anosognósicos?

La anosognosia es la falta de conciencia de los déficit. Se trata de una alteración que ocurre en muchas ocasiones tras sufrir un daño cerebral sobrevenido y que provoca en los pacientes que la sufren, que no sean conscientes de las dificultades que presentan derivadas de la lesión, y de la discapacidad que dichos déficit les provocan. Cuando una persona, tras sufrir una lesión cerebral tiene anosognosia, puede por ejemplo no ser consciente de sus problemas a la hora de andar, o de su importante pérdida de memoria y su incapacidad para mantener la atención, creyendo fehacientemente que podría incorporarse a su trabajo aunque realmente no sea posible.

Imagen1Se trata por tanto de una alteración que influye de forma notable en el paciente y su entorno, ya que repercute en su implicación y motivación en el tratamiento rehabilitador y por tanto en la eficacia del mismo. Sin embargo, no se trata de un aspecto que se priorice a la hora de plantear los objetivos de intervención. Habitualmente se concede mayor importancia al abordaje de la sintomatología física, o a nivel cognitivo a la intervención sobre la memoria o del lenguaje, aunque debería ser sin duda, un objetivo prioritario en las etapas iniciales, por la repercusión que tiene.

Pero, ¿somos las personas realmente conscientes de nuestras dificultades y limitaciones? Hagamos un pequeño experimento. Coge un lápiz y papel y anota la puntuación del uno al diez, que te darías a ti mismo en los siguientes seis aspectos: ser simpático/a, ocuparte de tus tareas, llevarte bien con la gente, ser atractivo/a, conducir, resolver los problemas que se presentan.

Cuando se pide a varias personas que realicen el ejercicio planteado, las puntuaciones medias que suelen salir son las siguientes: ser simpático/a (7,25), ocuparte de tus tareas (8,5), llevarte bien con la gente (7,6), ser atractivo/a (6,85), conducir (7,6), resolver los problemas que se presentan (7,2). Pero… ¿podemos situarnos la mayoría de las personas en estos aspectos cotidianos, alrededor de dos puntos por encima de la media? Realmente no es posible, y lo que este breve experimento pone de manifiesto es la tendencia generalizada de las personas a considerarnos mejores de lo que realmente somos, se trata de un sesgo positivo.

Si a este fenómeno, muy común como hemos podido comprobar, le sumamos una lesión cerebral (en la actualidad se está relacionando la anosognosia con lesiones que afectan a las conexiones de la denominada red fronto-parietal) y el fuerte impacto que produce haberla sufrido, no podemos sorprendernos de que muchos pacientes presenten esta característica.

Sin embargo, a diferencia del sesgo positivo anteriormente mencionado, que puede considerarse como un aspecto adaptativo y que siendo limitado, nos lleva a las personas a tener una buena consideración de nosotros mismos, creer en nuestras posibilidades y realizar esfuerzos para tratar de lograr objetivos exigentes; en las personas que desgraciadamente han sufrido una lesión cerebral y tienen anosognosia, es fundamental y prioritario el abordaje de esta alteración para lograr el mayor éxito posible durante el proceso rehabilitador.

Imagen| Brain Injury Awareness

En QAH| Doctor, ¿él sufre?

 

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