Economía y Empresa, Finanzas 


Soluciones Alternativas “Default y Deuda Odiosa”

Tras el Rescate Financiero europeo en España y otros países como Grecia, Portugal o Irlanda nos planteamos qué fin, o mejor dicho qué eficacia, ha tenido dicha actuación en nuestros mercados. Millones de euros inyectados en los mismos, sin que la población haya notado una menor tensión financiera en sus vidas o simplemente que la ya común Prima de Riesgo haya disminuido. ¿Dónde ha ido todo ese dinero? Todos arremeten contra los bancos, cuyo principal objetivo, ha sido refinanciar deuda que sabían que no iban a recuperar nunca (#Desahucios), pero ¿hay algún interés, más relevante en todo este asunto?

El rescate ha llevado aparejado reformas, y esta a su vez, represión Fiscal; subidas de IVA, tipos de interés casi nulos, e incremento de impuestos en general. ¿Significa esto que la UE controla desde dicho Rescate también nuestra política fiscal? Es obvio que la respuesta es afirmativa.

Ante tal situación empezamos a preguntarnos, ¿Saldremos de la crisis? ¿Deberíamos salir de la UE? ¿Cuáles serían sus consecuencias? – Qué es un Default y qué relación tiene este con la Deuda Odiosa– ¿podrían ser estas soluciones alternativas dentro de esta complicada situación que vivimos?

¿Qué es hacer Default?

Técnicamente un default ocurre cuando un deudor no cumple con sus obligaciones de pago de la deuda, ya sea porque no puede o no quiere; en un sentido más amplio, también se da cuando no se cumple con alguna obligación o cláusula financiera (condiciones que se imponen) del contrato de deuda, pero el término suele estar relegado al aspecto de “no pago” de una obligación. Asimismo, el default se puede dar en cualquier compromiso de deuda, como en préstamos, hipotecas, bonos, etc…

Ahora bien ¿qué diferencia hay entre un default y una suspensión de pagos?

Un default o como se le llama en español “suspensión de pagos” (o cesación), es la situación que se da cuando no se paga una obligación de deuda. Se diferencia de la quiebra o bancarrota dado que esta última de partida es una figura legal donde una corte impone supervisión o control sobre la entidad deudora, y además implica que la persona o entidad no puede pagar lo adeudado por no tener los recursos suficientes. En cambio, en el caso del default, si bien no se realizan los pagos el deudor tiene los recursos pero no liquidez (por ejemplo propiedades y otros recursos que con el tiempo podrían traducirse en dinero para pagar satisfactoriamente la deuda). Es decir, que puede además escoger que cosas no pagará, como cuentas internas, beneficios sociales.

Para entender bien de qué hablamos, pongamos un ejemplo:

Para entender el efecto, supongamos una familia en situación buena de pago con una nómina de 1.500 euros y una hipoteca pendiente de 100.000 euros que paga 400 euros al mes cómodamente (26,67% del salario).

  • Paso 1: Salimos del euro a al tipo de cambio de entrada. Este ciudadano, pasa a cobrar de 1.500 euros a poco más de 250.000 pesetas.
  • Paso 2: Devaluamos la moneda un 70%. Este ciudadano sigue ganando 250.000 pesetas, pero si saca la nariz fuera de España y cambia su moneda (suponiendo que algún país la aceptase) sólo le darían 884 euros por un salario mensual. El tipo de cambio de pesetas a euros ha pasado a 282,86 pesetas por euro.
  • Paso 3: Redenominamos las deudas. La hipoteca pendiente de 100.000 euros ahora pasaría a ser de 28.286.000 pesetas. (al tipo de cambio anterior sería de 16.638.600 pesetas). La cuota mensual ahora sería de 113.144 pesetas (45,25% del salario).

Claramente, sería algo desastroso para todos optar por dicha opción.

Una vez introducido qué es hacer Default, vamos a empezar a explicar qué es la deuda “Odiosa” y qué relación tiene con un Default. En este artículo profundizamos en el concepto.

 

Via| El Confidencial – Foco Económico

Más Información| Deudocracia

QAH| Por qué Alemania no debería ser tan dura con Grecia

 

RELACIONADOS