Derecho Mercantil 


Sobre las modificaciones en la Ley de Morosidad

En una publicación anterior de QAH Jurídico comentábamos cuales habían sido las principales novedades introducidas por el Real Decreto Ley 4/2013, de 22 de febrero, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo. Pues bien, dicha norma, estableció, entre otras cosas, la necesidad de introducir modificaciones en la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad en las operaciones de comercio, para que dicha Ley pudiera estar en concordancia con el tenor de la Directiva 2011/7/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de febrero de 2011.

La mentada Ley 3/2004 regula el devengo de los intereses moratorios en operaciones mercantiles. Esto es, para aquellas operaciones mercantiles en que no se haya pactado un interés moratorio concreto, y siempre y cuando la operación no pueda calificarse como civil, se devengan los intereses de demora (que no deben confundirse con el interés legal del dinero ni con los intereses de demora procesal).

Nuevas modificaciones en la Ley de lucha contra la morosidad

Nuevas modificaciones en la Ley de lucha contra la morosidad

El tipo de este interés se fija semestralmente en el BOE de forma que si los intereses moratorios se han devengado durante varios años, el cálculo deberá hacerse de forma fraccionada. Es decir, se va cambiando el tipo de interés a aplicar al principal restante a devolver en función del período al que vaya referida la mora. Actualmente, el tipo legal de interés de demora a aplicar durante el segundo semestre natural de 2013 es el 8,50%.

Así, las adaptaciones efectuadas en esta Ley, son las siguientes:

1.- Reducción del plazo de pago de 60 a 30 días naturales, a contar desde la prestación de los servicios. En cualquier caso, se permite que por acuerdo de las partes dicho plazo se amplíe hasta los 60 días iniciales, salvo en aquellos casos en los que se haya establecido un procedimiento de conformidad de los servicios prestados, caso en el cual el plazo podrá extenderse otros 30 días más como máximo.

2.- Aumento del tipo legal de interés de demora, que como hemos adelantado se encuentra actualmente en los 8 puntos y medio porcentuales para este segundo semestre de 2013.

3.- Supresión de los límites de las indemnizaciones que podían pedirse en caso de demora. Tras la modificación caso de demora en el pago, el acreedor podrá exigir además una cantidad de 40 euros en concepto de principal de la deuda y cualesquiera otros daños que acreditables con independencia de la cuantía de los mismos. Cualquier pacto que suprima está indemnización se considera abusivo y por lo tanto se tiene por no puesto.

4.- En los casos de pagos fraccionados, el interés de demora y las indemnizaciones se calcularán únicamente sobre la base de las cantidades vencidas. Esta norma ya existía, pero el tenor literal de la Ley no era tan claro en ese sentido.

5.- En cuestión de Derecho Transitorio, la Disposición Transitoria 3ª del Real Decreto Ley 4/2013 establece con respecto a los contratos preexistentes, que a partir del 24 de febrero de 2014, la ejecución de todos los contratos, “aunque los mismos se hubieran celebrado con anterioridad”, quedará sujeta a la Ley de Morosidad con las modificaciones ya introducidas. De esta forma se está estableciendo una aplicación retroactiva de la norma, pero una retroactividad diferida, que sólo tendrá lugar a partir de la fecha en cuestión.

6.- Por último, el Real Decreto Ley ha acelerado también los trámites para acabar con la morosidad ante las administraciones públicas.

Vía| BOE

Imagen| Morosidad

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