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Sobre la “impunidad” de los notarios en litigios de cláusulas suelo

firma-notario-panoramicaDesde que se dictase la conocida Sentencia del Tribunal Supremo 241/2013 de 9 de mayo, las mesas de los juzgados han ido experimentando el peso cada vez mayor de la multiplicidad de demandas presentadas instando la nulidad de las tan famosas “cláusulas suelo”.

En los suplicos de todas estas demandas se ha venido solicitando la declaración de nulidad de las cláusulas suelo haciendo responsables únicamente de la inclusión de las mismas a las distintas entidades financieras. Sin embargo, no se puede obviar que en la elaboración de dichos préstamos hipotecarios interviene un notario que debe realizar las advertencias legales oportunas para acabar dando “fe pública notarial” del contrato de préstamo hipotecario, ¿qué ocurre, por tanto, cuando un notario incumple con la diligencia que se presume deben tener en el ejercicio de su profesión?

Conforme lo dispuesto en el artículo 25 de la Ley Orgánica del Notariado (LON) el notario dará fe de haber leído a las partes la escritura íntegra; y el artículo 193 del Reglamento Notarial (RN) añade que se entenderá que la lectura es íntegra cuando el notario hubiera comunicado el contenido de la escritura con la extensión necesaria para el cabal conocimiento de su alcance y efectos, atendidas las circunstancias de los comparecientes.

En un análisis de la referida sentencia y los preceptos citados Fernando Olaizola, haciendo una “sutil” y cuestionable crítica a la citada sentencia, entiende que “la intervención notarial, con la lectura y explicación del documento por el notario a las partes, elimina pues el factor sorpresa sin necesidad de manos rojas ni calaveras, y excluye la posibilidad de que en el contrato formalizado notarialmente se contengan cláusulas insólitas”. No comparto dicho pensamiento, que dicho sea con todos los respetos, y utilizando los mismos términos que el autor, merece, a mi juicio, la calificación de “insólito” en la medida y como incluso ya se ha reconocido  por algunos tribunales el cumplimiento formal de lo previsto en el artículo 193 del RN:

“no … acredit[a] suficientemente y en sí misma una información adecuada y relevante en los términos que más adelante seconsejo_notariado desarrollarán, respecto de la carga jurídica y económica del contrato, el reparto de riesgos y la verdadera naturaleza como préstamo a interés no variable … teniendo en cuenta … que esta información se habría dado de palabra, en el mismo momento de la firma de la escritura (acto prácticamente formal en un momento en que la voluntad de contratar ya se ha conformado)”, tanto más cuanto, según esta misma jurisprudencia, tal información “en la práctica se sustancia en un simple «firme usted aquí» … y en una advertencia de la existencia de la  cláusula suelo –sólo cuando a juicio del notario, no haya equilibrio entre la limitación al alza y a la baja—en el mismo momento conclusivo del contrato, momento que no es propicio para que el consumidor se replantee una decisión previamente adoptada a partir de una información incompleta(sentencia del Juzgado Mercantil de Cantabria de 18 de octubre de 2013”.

Como apunta Fernández Hierro “La doctrina tradicional ha entendido que para que pueda nacer una responsabilidad debe existir en el agente una actuación culposa […] necesitando, además de la culpa, como requisitos para la existencia de responsabilidad civil una acción u omisión antijurídica del agente, la producción de un daño y la relación causal entre la acción u omisión según ha recogido, en el orden práctico, una innumerable jurisprudencia del Tribunal Supremo;  […] entendiéndose, en líneas generales, por la jurisprudencia, que es necesario para que pueda decirse que exista aquella relación de causalidad que la acción u omisión del Notario sea requisito sine qua non de los daños producidos.”

El notario por tanto tiene un deber de asesoramiento y de asistencia especial como ya se apuntaba tanto por la jurisprudencia francesa como por la Dirección General de los Registro y del Notariado, en  Resolución de 26 de octubre de 1995.

Teniendo en cuenta que la cuestión que se analiza no es baladí, resulta necesario recordar que se abre una puerta a la vía jurisdiccional civil ordinaria para reclamar la declaración de una posible responsabilidad civil del Notario, todo ello en el supuesto de que la misma haya realmente existido y sea acreditada por el reclamante y reconocida por los Tribunales competentes.

 Vía| Fernández Hierro, J.M., “Responsabilidad Civil de los Notarios” , El Tribunal Supremo, la cláusula suelo, las manos rojas y la psicoeconomía, Ley de 28 de mayo 1862, Orgánica del NotariadoDecreto 2 junio 1944, por el que se aprueba con carácter definitivo el Reglamento de la organización y régimen del Notariado.

Más Información| ElConfindencial, La responsabilidad civil del notario,

Imagen| Firma, CGN

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