Coaching Profesional 


Sobre la eficiencia a largo plazo

Veo esta web y solo veo conocimiento, alguno relevante otro intrascendente. Algunos han definido nuestro tiempo como “La era de la información”. Parece que es lo que sobra, información.

Me interesa los modos de ver, de pensar el cómo se llega al conocimiento, para que nos entendamos el proceso más que el fin. Fijado un proceso formalmente hablando tenemos muchos fines. Como se construye algo es más divertido, por decirlo de algún modo, que lo que nos encontramos ejecutado. Pero, ¿qué pautas podemos dar a la hora de comenzar un proceso que nos lleve a un objetivo o aun más relevante que sea extensivo?. Para responder de manera rápida a esta cuestión me voy a detener en la cocina de vanguardia o cocina conceptual, criticada por su inutilidad aparente, pero a mi juicio muy válida en cuanto procesos, que es de lo que se trata. He dicho cocina conceptual ya que el concepto generador de contenidos es la base, el apartado relevante de ésta. Entendemos concepto no como idea totalizadora sino como idea substante de un proceso y de distintos objetivos.

Un ejemplo claro se encuentra en el cine, en el que es fácil identificar un film por su fotografía en el caso de Wong Kar Wai, por sus diálogos en el caso de Woody Allen y por la construcción de la historia en el caso de Billy Wilder. El resto de directores también tienen fotografía, diálogos y construcción de historia pero lo que les hace enmarcarse en el cine de autor, es la peculiaridad unida al “concepto” que recorre su filmografía. Esta afirmación en cuanto contenido es muy discutible pero lo relevante de lo dicho es el aspecto formal, por decirlo de algún modo el meta-concepto de que existe una idea-concepto desde el que se construye una filmografía, ya puedan estar de acuerdo en si es la fotografía en el caso de Wong Kar Wai, los diálogos en el caso de Allen y la construcción de las historias en el de Wilder.

Pero volvamos a la cocina conceptual, leyendo el libro Los secretos de El Bulli me parece reseñable cuando comenta en el capítulo que se titula “La cocina conceptual”, cuando hace una distinción entre mezclar ingredientes para realizar un plato o menú o a raíz de un concepto buscar la técnica y los productos para realizarlo.

El bulli, historia de un sueño

Veamos esto con el caso del sándwich cuando alguien se le ocurre meter jamón entre dos panes, en principio está ejecutando el sándwich de jamón, pero lo interesante es que está creando las distintas posibilidades de sándwich, es decir, ha creado el concepto de sándwich. Ocurre igual con el caso de la tortilla de patatas o más actualmente con las espumas. Es muy interesante la técnica de la creación de la espuma pero merece mucho más la atención el hecho de las distintas espumas que se pueden crear y la idea de saborear algo con una textura distinta a la habitual.

Esas ideas que permiten generar infinidad de posibilidades son los llamados conceptos y son aplicables a las diferentes disciplinas existentes.

Si no tenemos un concepto a la hora de producir estamos realizando meros Sudokus, resolvemos problemas pero no contribuimos a la hora de los futuros problemas.

Sobre los procesos creativos y su sistematización dependen de cada disciplina, en el caso de la cocina Ferran Adriá los expone para el que quiera profundizar en la materia en el libro mencionado anteriormente y en el editado por Vicente Todolí y Richard Hamiltom, Comer para pensar, pensar para comer.

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