Derecho Mercantil, Jurídico 


Sobre el consentimiento en la transmisión de contratos

Imagen obtenida de la web: http://www.modelocontrato.net/

Por todos es conocidos que, no existe contrato sin consentimiento, objeto y causa (Art. 1261 CC), más cabe plantearse, ¿sigue existiendo contrato sí, cumplidos los elementos esenciales del mismo, una de las partes contratantes de la relación obligatoria se ve alterada como consecuencia de una modificación estructural en su esfera interna de persona jurídica? Y de ser así, ¿es necesario el consentimiento del tercero afectado por la relación obligatoria?

La respuesta no está clara, se tratan de dos cuestiones fundamentales: por un lado, la relación obligatoria (ad extra) entre el cliente y la persona jurídica, y por otro lado, la relación (ad intra) entre la persona jurídica obligada y la que en virtud de la modificación estructural realizada finalmente acaba siendo la que adquiera la posición de la parte contratante. El art. 1257 del CC nos recuerda que los contratos, sólo producen efectos entre las partes contratantes y que lo pactado entre ellos tiene fuerza de Ley (art. 1091CC). Por tanto, la modificación sustancial del mismo a través del cambio o sucesión de una de las partes contratantes, pudiera abrir la vía de resolución contractual, en tanto que se produce una alteración esencial (que afecta al consentimiento) de los términos contractuales que dieron lugar al negocio jurídico obligatorio. Ahora bien, esta vía de resolución a favor del consumidor no se abriría en todo caso pues, en caso de modificación estructural (recordemos, la fusión, escisión y cesión global del activo y el pasivo), quien adquirirá la condición de la parte contratante, será la sucesora (concepto asimilable a heredera) de la primera contratante. No dándose en ningún caso un supuesto de cesión de contrato, ni de afección a la voluntad al consumidor que altere la esencialidad de lo pactado en el contrato, y por tanto, no es necesario que preste su consentimiento de manera alguna.

Cuestión completamente distinta es la transmisión del contrato, a través de negocios de compraventas, aportaciones a ampliaciones de capital o cualquier otro tipo de negocio jurídico mercantil, en virtud, del cual una entidad existente aporta o transmite un contrato a una entidad tercera. En este caso, nos recuerda la sentencia del Tribunal Supremo de 12 de octubre de 2014 (STS  3909/2014) que es figura distinta a la cesión de crédito, carente de regulación autónoma en nuestro derecho, y que viene a suponer un negocio triangular, en que es preciso no sólo el consentimiento de cedente y cesionario, sino también del contratante cedido, en cuanto las obligaciones bilaterales del contrato no se hayan extinguido para alguna de las partes, consentimiento que determina la propia validez de la cesión frente al cedido, consentimiento que puede ser prestado de forma expresa, pero también deducirse de actos tácitos concluyentes del cedido.:

Finalmente, el otorgamiento del consentimiento que se requiere para este caso, nos recuerda la Sentencia 202/2014 del Juzgado de Primera Instancia número 16 de Sevilla que: “…Dice la sentencia de la Audiencia Provincial de Bilbao de 26 de mayo de 2014 ROJ: SAP BI 1020/2014: Siendo un negocio jurídico plurilateral, viniendo caracterizado así por la jurisprudencia, requiere para su eficacia la concurrencia simultánea o posterior del consentimiento del cedente, del cesionario y del contratante cedido, porque al contratante cedido no le resulta indiferente cuál es la identidad, solvencia y seriedad de la otra parte contractual, y, si la posición contraria va a ser sustituida por otra persona, debe autorizar la cesión del contrato (así lo afirma la   STS de 21 de diciembre de 2000), y este consentimiento puede ser expreso o tácito (STS de 4 de febrero de 1993 y 5 de marzo de1994), es decir, derivado este último de actos concluyentes de la parte que no dejen lugar a dudas sobre la existencia del mismo”.

Elementos del contratoDicho consentimiento, como tiene declarado igualmente la jurisprudencia, puede hacerse de forma expresa o tácita. SI bien en estos casos, se exige que los actos de los que la prestación del consentimiento hayan tenido lugar o se infieran sean concluyentes e inequívocos. Continúa en este sentido la mencionada sentencia indicado que “si cierto es que el consentimiento puede ser tácito como se dice en la reseñada STS de 21 de junio de 2013 y las en ella citadas, no cabe confundir consentimiento con mero conocimiento, siendo que este último, acto receptivo que es indispensable para poder actuar, pues no se puede reaccionar contra lo desconocido o ignorado, no equivale al consentimiento, acto valorativo de manifestación expresa o tácita de voluntad (SSTS 26 de mayo y 7 de octubre de 1986; 11 de julio de 1994; 10 de junio de 2002, y 14 de noviembre de 2003, entre otras). El consentimiento prestado tácitamente ha de ser manifestado según reiterada doctrina jurisprudencial a través de actos concluyentes y como tales inequívocos, que demuestren de manera segura el pensamiento de conformidad del agente, esto es, lo den a conocer sin asomo de duda, sin que ofrezcan la posibilidad de interpretaciones”.

Por tanto, las respuestas a las preguntas que nos planteábamos al inicio dependerán de la fórmula en la que se transmita el contrato, en los términos que se ha expuesto.

QAH| Elementos esenciales y efectos de un contrato

Imagen| contratos, elementos del contrato

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