Jurídico 


Siria e Irak. Parecidos razonables (I)

En este artículo hablaremos de las semejanzas y diferencias que presentaron y presentan ambos conflictos. No será un artículo político donde se adopte una visión partidaria del asunto, sino que analizaremos desde el punto de vista del Derecho Internacional Público los sucesos más relevantes que ocurrieron antes y después de la Guerra de Irak, y la probabilidad de una posible contienda en territorio sirio.

Como bien sabemos, la Carta de Naciones Unidas confirió al Consejo de Seguridad la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad internacionales; en sus diversos artículos determina cuáles son las circunstancias que incurren en amenaza o quebrantamiento de la paz, con qué medidas se debe de abordar una posible solución, o qué se debe de hacer en el hipotético caso en el que estas directrices primarias fallasen.consejo-seguridad1

Y es que para comenzar a hablar de la Guerra de Irak, es necesario comenzar hablando del Consejo de Seguridad, y remontarse a algo más atrás que el comienzo de la Guerra de Irak en 2003; es necesario situarse más de una década antes, a 29 de noviembre de 1990, fecha en la que el Consejo de Seguridad de la ONU, tras un consenso unánime por parte de todos sus Estados Miembros (EEMM), autoriza el uso colectivo de la fuerza en Irak a través de la resolución S/RES/678.

Tal resolución auspició que todos los EEMM  que hasta el momento habían colaborado con el Gobierno de Kuwait, hicieran valer y llevaran a la práctica todas aquellas resoluciones que había realizado e iba a realizar el Consejo de Seguridad para restablecer la paz y seguridad internacionales.

Tras la intervención militar coordinada por EEUU, la llamada ‘Tormenta del Desierto’, el Consejo de Seguridad continuó ejerciendo sus poderes a través de sucesivas resoluciones como la  S/RES/687 en 1991, por la que se impuso a Irak unas férreas condiciones de paz y el establecimiento de una serie de sanciones como la prohibición del uso de armas de largo alcance, la prohibición de la venta de petróleo –exceptuando si su fin era para conseguir medicamentos y alimentos-, o la prohibición de las relaciones comerciales con otros Estados. Todo ello fue supervisado por una comisión de expertos que se trasladó a territorio iraquí.norman-schwarzkopf-junto-a-george-w.-busch-padre-en-una-visita-a-ls-tropas-en-arabia-saudita-

El buen funcionamiento del Consejo de Seguridad permitiría pensar que este órgano había logrado la vía perfecta para enfrentarse a las violaciones más graves del Derecho Internacional, y que los estados seguirían utilizando la fórmula de la S/RES/678, asumiéndola como legal en una interpretación flexible de la Carta.

Esta situación con arreglo al Derecho Internacional y seguridad jurídica pertinente, dura hasta que Irak expulsa al grupo de expertos; en ese momento el Consejo de Seguridad dicta la S/RES/1441, donde en su párrafo 13º recuerda a dicho estado que de seguir incumpliendo sistemáticamente la S/RES/687, se expondría a graves consecuencias:

“ […] Recuerda, en este contexto, que ha advertido reiteradamente al Iraq que, de seguir infringiendo sus obligaciones, se expondrá a graves consecuencias

Fue precisamente ésta, la justificación que utilizó la Administración Bush para invadir Irak en 2003 y declarar una guerra que a todos los efectos podemos entender, viola el Derecho Internacional, pues la Resolución se limitaba a advertir y avisar de un comportamiento que amenazaban la paz y seguridad internacionales.

Esta deliberada acción por parte de EEUU, provocó que el Informe del Grupo Alto Nivel, de 2004 se ocupara de la cuestión de la legitimidad de las decisiones del Consejo de Seguridad, proponiendo cinco criterios básicos de legitimidad que el consejo debería tener en cuenta si ha de autorizar o aprobar el uso de la fuerza militar: gravedad, propósito correcto, último recurso, proporcionalidad de los medios y balance de las consecuencias.

El informe sugería que estas directrices deberían quedar incorporadas en las resoluciones declaratorias del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General y que cada estado miembro debería adherirse a ellas. La propuesta fue asumida por el por entonces Secretario General Kofi Annan, recomendando la incorporación de estos principios a una resolución del Consejo de Seguridad, pero no fue retenida en el Documento Final de la Cumbre Mundial.

 

Vía | ONU

Imagen | Consejo de SeguridadGeorge H. W. Bush

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