Ciencia, Psicología 


Síntomas psicológicos y conductuales en el anciano con Deterioro Cognitivo Patológico

En los casos de Deterioro Cognitivo Patológico (Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y demencia) tan importante es estimular y trabajar la esfera cognitiva; como no descuidar la psicológica, ya que los síntomas psicológicos y conductuales de la demencia (SPCD) generan sufrimiento tanto en el paciente como en el cuidador, agravan el deterioro cognitivo y funcional, y precipitan la institucionalización. Estos SPCD, la gran mayoría de las veces, aparecen como resultado de una interacción entre factores biológicos, psicológicos, sociales y ambientales, por lo que la aproximación ha de ser multidisciplinar.

En cada una de las tres fases de una demencia (inicial, intermedia y avanzada) hay una serie de aspectos comportamentales asociados

  • En la fase inicial el paciente puede volverse más apático, es decir, estar menos motivado y activo para realizar actividades. También puede mostrar cambios en el estado de ánimo (sentimiento de pérdida, frustración, tristeza, depresión ansiedad, entre otros), y en alguna ocasión puede reaccionar de forma agresiva.
  • En la fase intermedia se dan una serie de cambios comportamentales, como son: deambulación, gritos, aferración, perturbación del sueño y alucinaciones.
  • En la tercera fase, o avanzada, se produce una intensificación de estos cambios comportamentales, incluyendo agresión y agitación no verbal.

Como en cualquier otra enfermedad crónica, para la demencia existe un plan de cuidados que los profesionales deben conocer. Este plan incluye: diagnóstico temprano, tratamiento farmacológico específico, control de la comorbilidad, prevención y tratamiento de los SPCD, y asesoramiento y apoyo continuo al paciente y al cuidador. 

El diagnóstico de los SPCD se realiza mediante la observación del paciente y la entrevista con el paciente y el cuidador, y para el tratamiento de estos síntomas es útil identificar el síntoma primario, que ha de comprenderse desde el contexto de la persona y la enfermedad. Además, es importante explicarle al cuidador el origen de estos síntomas y advertir de que su eliminación completa no siempre es posible. A partir de la identificación y comprensión del SPCD diana, se elaborará un plan de actuación individualizado basado en la modificación del entorno, otras medidas no farmacológicas y, en el caso de sufrimiento o peligro importante, los fármacos.

Tras la revisión de varios ensayos clínicos aleatorizados se concluyó, en cuanto a las terapias no farmacológicas, que la estimulación cognitiva grupal, las intervenciones conductuales y el entrenamiento del cuidador profesional mejoraban los problemas de conducta, mientras que la estimulación cognitiva grupal enriquecida mejoraba tanto los problemas de conducta como la afectividad. Además, la educación del familiar cuidador mejoró su estado de ánimo. Otras terapias, como la música, el masaje y el tacto también contribuyen a mejorar la agitación en la demencia avanzada.

En resumen, el manejo de los SPCD depende, en muchas ocasiones, de la capacidad y voluntad del cuidador y de la institución para colaborar en medidas ambientales, organizativas y de manejo no farmacológico. A mayor capacidad y compromiso del cuidador y de la organización, la utilización de medidas ambientales, la implantación de programas de estimulación y el empleo de terapias no farmacológicas será mayor, lo que redundará en un menor uso de fármacos y evitará complicaciones no deseadas.

* Vía|Síntomas psicológicos y conductuales de la demencia: prevención, diagnóstico y tratamiento
* Más información|Intervención Psicológica en demencia
* Imagen|Manejo emocional en demencia
* En QAH|Evaluación neuropsicológica del Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y de la demenciaDeterioro Cognitivo Leve: ¿demencia incipiente?¿Es importante estimular las funciones cognitivas en la vejez?

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