Historia 


Sin evasión pero con victoria: El partido de la muerte

Después de la puesta en marcha de la “Operación Barbarroja” el 22 de Junio de 1941, la Alemania de Hitler se lanza a la conquista de los territorios del este, atacando sin previa declaración de guerra a la URSS. Esto supuso la suspensión de la temporada futbolística en la Unión Soviética, deporte muy popular desde la década de los 30, y especialmente en Ucrania, donde un equipo fundado en 1927 llamado Dínamo de Kiev, era el orgullo de sus compatriotas. Con el estallido de la guerra, muchos futbolistas fueron llamados a filas y enviados al frente, aunque los integrantes del Dínamo de Kiev, quedarían en su mayoría para defender la ciudad. A pesar del esfuerzo, la apisonadora alemana tomó la ciudad a finales de Septiembre de ese mismo año, dejando Kiev controlada por la Wehrmacht. Los que no murieron en el ataque serían hechos prisioneros en su mayoría. Otros, vagarían en busca de trabajo y algo que echarse a la boca. Uno de los afortunados sería Mycola Trusevych, portero titular del Dínamo de Kiev. Losif Kordik dueño de una panadería, y de ascendencia alemana, era un fanático del equipo, y al ver que un Trusevych  muy desmejorado buscaba trabajo, no dudó ni un segundo en ofrecerle un puesto. Ya sea por devoción al equipo, o por ambición propia, Kordick se dedicó a juntar a los demás miembros del equipo que pudo encontrar, ofreciéndoles también un puesto en su local.  La idea de formar un equipo de futbol competitivo y disputar partidos fue creciendo en la cabeza del dueño de la panadería, y a principios de la primavera de 1942, Kordick contaba con ocho jugadores del Dínamo de Kiev y tres del Locomotiv Kiev. Ya tenía el equipo, y gracias a varios contactos debido a su origen alemán, consigue organizar oficialmente el equipo y concertar algunos partidos. El equipo seria conocido como FC Start.

Miembros del F.C Start

Miembros del F.C Start

El 7 de junio el FC Start jugó su primer partido contra un equipo formado por soldados alemanes, obteniendo una victoria aplastante por 7-2. El siguiente mes, el equipo ucraniano obtuvo 6 victorias más contra diferentes conjuntos alemanes, húngaros y rumanos: 6-2 venció a una guarnición húngara, 11-0 a los soldados rumanos, 9-1 a los trabajadores del ferrocarril militar, 6-0 al PGS alemán, y por partida doble 5-1 y 3-2 al MSG Wal de Hungría. La popularidad del FC Start aumentaba con cada victoria, y eso preocupaba al gobernador de la región, ya que las victorias del Start contrariaban las teorías nacionalsocialistas de superioridad racial en frente de los eslavos. Además, las victorias de este grupo de futbolistas, mal equipados y mal nutridos daban un halo de esperanza a la población ocupada, temiendo una posible revuelta. La solución pasaba por enviar a Kiev al Flakelf, un equipo formado por oficiales de la Luftwaffe, los cuales, al parecer tenían unas buenas habilidades futbolísticas. Los alemanes creyeron que ganarían fácilmente a un equipo que, aunque formado por antiguos profesionales, carecía de todas las ventajas que disfrutaban ellos.

Cartel del partido (Izquierda) y monumento conmemorativo a los héroes del FC Start, situado en el actual estadio del Dinamo de Kiev, rebautizado como Start Stadium (derecha).

Cartel del partido (Izquierda) y monumento conmemorativo a los héroes del FC Start, situado en el actual estadio del Dinamo de Kiev, rebautizado como Start Stadium en 1981 (derecha).

A pesar del nivel del equipo alemán, el Start venció claramente por 5-3. En contra de lo que pensaban, el FC Start era superior técnicamente. Desde Berlín, algunos mandatarios nazis creían que el equipo ucraniano debía de ser borrado del mapa, ya que sus victorias alentaban las esperanzas de los enemigos; pero primero debían de ser humillados y derrotados dentro del campo, así que tres días después de su último partido, el Flakelf pidió la revancha. El partido se jugó el 9 de agosto de 1942 en el Zenit Stadium de Kiev, causando entre los aficionados una gran expectación. Para evitar el desastre anterior y asegurarse una victoria, un oficial de las Schutzstaffel (SS) fue designado como árbitro del encuentro. A pesar de tener de antemano un arbitraje claramente imparcial, y de algunas voces anónimas que les advirtieron de las posibles consecuencias de una nueva victoria, los jugadores del Start decidieron plantar cara al equipo alemán y salir al terreno de juego a darlo todo; incluso sus vidas si era necesario.

El día del encuentro había una gran expectación, y las tropas alemanas tenían tomado el campo y sus alrededores para evitar posibles tensiones con los aficionados. El partido comenzaría con el “saludo nazi” al palco de las autoridades, el cual el FC Start se negó a hacer. En su lugar, los jugadores soviéticos se llevaron la mano al pecho y gritaron: “Larga vida al deporte”. Este gesto hizo enloquecer a la afición, la cual aclamaba a sus jugadores. El partido comenzó con una presión asfixiante del Flakelf al Start, así como con continuadas faltas que el árbitro no quiso ver. La preparación física era muy superior a la del equipo ucraniano, y estos se adelantaron con un gol no exento de polémica, ya que el guardameta del Start se encontraba en el suelo por una patada en la cabeza de un jugador alemán. Los agarrones, las patadas y las marrullerías continuaban. El Start era técnicamente superior, y en una de las pocas faltas a su favor marcarían el 1-1. Sin amedrentarse por las continuas agresiones, el equipo ucraniano metió 2 goles más, llegando a la media parte con un marcador a favor de 3-1. Las autoridades alemanas estaban que trinaban, así que un grupo de oficiales nazis bajó al vestuario del Start para poner las cosas claras. Los jugadores soviéticos fueron amenazados de muerte si no perdían el partido, y entrar a jugar en la segunda parte se convirtió en la decisión más difícil de sus vidas. Aún sabiendo las posibles consecuencias, los jugadores del Start decidieron saltar al campo y vencer a los alemanes invasores, sirviendo esto como ejemplo y esperanza para sus compatriotas. La segunda parte se presentó más igualada, y los dos equipos consiguieron marcar 2 goles.

Recreación del partido entre el Start y el Flakelf de la película rusa de 2012 llamada "The match" del director Andrei Maliukov y que conmemora el 70 aniversario (1942-2012) de la gesta de estos héroes del pueblo soviético

Recreación del partido entre el Start y el Flakelf de la película rusa de 2012 llamada “The match” del director Andrei Maliukov y que conmemora el 70 aniversario (1942-2012) de la gesta de estos héroes del pueblo soviético

Con el 5-3, y con el partido casi acabando, Klimenko coge el balón, se regatea a todo el equipo alemán incluso al portero, pero en vez de meter el balón dentro de la red se gira, avanza unos pasos y chuta el esférico hacia la grada en señal de burla y superioridad. El público vibraba. Viendo la humillación recibida, el árbitro pitó el final del partido antes de cumplirse los 90 minutos.

En Kiev no se hablaba de otra cosa. El Start era el equipo del pueblo, y pese a las amenazas, ya tenían organizado otro partido contra el Rukh, el cual vencieron por 8-0. Ese mismo día, 16 de agosto de 1942, después del encuentro, los jugadores del Start fueron detenidos y acusados de pertenecer al servicio secreto soviético (NKVD). Posteriormente acabarían muriendo torturados o consumidos en alguno de los campos de concentración. Tan solo consiguieron salvarse tres miembros del Start, los cuales nos legaron esta impresionante historia de honor y coraje.

En 1981, el estadio del Dinamo de Kiev, llamado Zenit Stadium, fue rebautizado como Start Stadium, erigiendo también cerca del recinto, en el lugar donde se disputó aquel encuentro, una escultura de los héroes del FC Start. Kiev también tiene un barrio dedicado a este equipo. Esta historia tan popular en la URSS, y especialmente en Ucrania inspiraría películas de los años 60 como “El tercer tiempo” o “El partido de la muerte”, así como otras producciones europeas. “Evasión o victoria”, (1981) protagonizada entre otros por Stallone o Michael Caine, así como por grandes estrellas del futbol como Pelé, Bobby Moore, Ardiles…. También se inspira en las hazañas del Start, y aunque con visibles cambios respecto a la realidad histórica, la esencia seguirá siendo la misma.  A aquellos hombres que arriesgaron sus vidas por unos ideales que creyeron justos, rebelándose contra el mal imperante, solo queda decirles: ¡GRACIAS!

 

Via: Andy Dougan, Dinamo: Defendiendo el honor de Kiev. 2002

Más información: John Keegan, La Segunda Guerra Mundial. 1989

Imágenes: Miembros del F.C Start; Cartel del partido y monumento conmemorativo a los héroes del Start; Recreación del partido en la película “The match”  (o “The game”) de 2012.

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