Cultura y Sociedad, Literatura 


Simplemente Conchita

Sobre el caso del doctor Velasco y una novela de Sender

“Hija mía es mejor vivir

con la alegría de los hombres

que llorar ante el muro ciego”

“Palabras para Julia” de José Agustín Goytisolo

 

Desde hace un tiempo se llevan a cabo, durante 9 días del mes de noviembre (la presente edición se ha desarrollado del 28 de octubre al 5 de noviembre), las jornadas aDEternum en la madrileña Sacramental de San Isidro.

Siendo el más antiguo de la capital, en su recinto están vivas muchas historias que se cuentan en las visitas guiadas, con personal muy cualificado que llegan a la excelencia en su trabajo, que se hacen estos días ya nombrados y durante todo el año. Entre ellas habita la de un padre, una niña y la muerte que es la protagonista de este artículo. Me refiero al relato vital y mortuorio del doctor Pedro González Velasco y María de la Concepción; la hija del primero más conocida como Conchita.

Todo comenzó con un hombre que se había hecho así mismo y que, después de mucho esfuerzo y trabajo duro, había llegado a ser un médico reputado en Madrid. Era experto en su materia y tenía muchos conocimientos en las cuestiones de la medicina post mortem pero, más allá de estos elementos, su familia ocupaba su vida. Sobre todo esa hija (había nacido sin estar sus padres casados) que un día enfermó, posiblemente de unas fiebres tifoideas, y que abandonó este mundo siendo muy joven y con la imposibilidad y la desesperación tatuada en el rostro del médico que, en vez de curar, empeoró la situación. Y eso que luchó contra aquel enemigo con todas sus fuerzas y con las de un colega de la talla de Mariano Benavente (uno de los primeros pediatras de nuestro país).

“La señorita

Doña María de la concepción

Gonzalez Velasco y Perez

ha fallecido á las cuatro y cuarto de la mañana del 12 de mayo de 1864.

Sus padres, tios, primos demás parientes y

amigos, ruegan á los que no hayan recibido

esquela de invitación, se sirvan encomendarla á Dios […]”

Fragmento de la esquela de Conchita

Después del adiós vino el embalsamiento y la vuelta a casa sin rigor mortis pero con el vacío instalado en un cuerpo que ya no era ni podía ser el mismo.

De esa desesperada situación, surgió una leyenda negra que tiene un núcleo real pero bastante fantasía a su alrededor. Mucho se ha contado sobre ella en varios medios de información pero sólo puedo decir que un shock como aquel es normal que hiciera que todo cambiara por unos momentos en la mente de este importante doctor por el que, entre otras cosas, tenemos en la actualidad el Museo Nacional de Antropología (inaugurado en 1875). En una de sus salas, la de los orígenes, se encuentra expuesto un retrato de Conchita que, en la actualidad, descansa en paz en un nicho de la Sacramental ya citada. Aunque, en alguna ocasión, se la puede visitar en su casa gracias a unas estupendas visitas teatralizadas que hacen las delicias del público.

Una de las últimas publicaciones que han salido a la luz sobre este caso no es otra que La niña (tragedia y leyenda de la hija del Doctor Velasco) escrito por el profesor de antropología cultural de la Universidad Complutense Luis Ángel Sánchez Gómez. Un riguroso estudio que abarca la figura de Velasco y su museo que viene avalado por varias publicaciones anteriores como “Una momia en el salón. Los museos anatómicos domésticos del doctor Velasco (1854-1874)” aparecido en Asclepio: revista de historia de la medicina y de la ciencia en 2015.

Años antes, uno de los grandes nuestras letras como es Ramón J. Sender escribió una obra que se encuadra dentro de sus doce novelas zodiacales. Su título fue La muñeca en la vitrina aunque también se la puede encontrar con otro distinto como es La hija del doctor Velasco.

Esta pequeña novela está bien escrita pero, sin duda, ha ayudado a fomentar verdades que no eran tales, incluyendo pasajes como bailes de salón con el cuerpo de la joven o la idea del prometido ayudando al doctor en el trágico proceso teniendo de fondo versos de Gustavo Adolfo Bécquer. Cierto es que Sender cambió los nombres y que la literatura tiene el poder de hacer cambiar las cosas así que no podemos echarle la culpa de todo lo oscuro que rodea a esta historia (sobre todo porque no es la única obra que habla de ello) que, en el fondo, refleja el amor de un padre hacía su hija.

Más información:

*Sacramental de San Isidro:

http://cementeriodesanisidro.com/visitas-guiadas/

* La niña (tragedia y leyenda de la hija del Doctor Velasco):

http://www.editorialrenacimiento.com/biblioteca-de-la-memoria-serie-mediana/1810-la-nina-tragedia-y-leyenda-de-la-hija-del-doctor-velasco.html

*Entrevista a Luis Ángel Sánchez Gómez:

http://agorahistoria.com/207-agora-historia-la-nina-leyenda-negra-realidad-panzer-curiosidades-roma/

*Museo de antropología:

http://www.mecd.gob.es/mnantropologia/portada.html

*SENDER, Ramón J., La muñeca en la vitrina (bajo el signo de Virgo).

 

RELACIONADOS