Coaching y Desarrollo Personal 


Simplemente adorables…

Atardecer

Llevo días pensando cómo hacerlo y aún no sé bien cuál será el resultado, pero lo haré, como casi todo lo que me propongo, porque es un compromiso social; porque es una actitud mental de la que todos deberíamos impregnarnos; y porque me duele ver cómo se desperdician talentos ‘introvertidos’ como si de obstinados, retraídos o arrogantes se trataran.

Carl Jung estableció en su momento una doble tipología de la personalidad, según canalizáramos nuestra energía psíquica hacia los demás o hacia uno mismo. Las personas extrovertidas, abiertas, sociables y que se orientan hacia el mundo externo; y los introvertidos, retraídos y tímidos, que tienden a concentrarse en sí mismos, en sus ideas y en sus sentimientos. Los extrovertidos ansían estimulación, mientras que las personas introvertidas se sienten más activas y más vivas cuando están en ambientes tranquilos, con menos estimulación.

Todo a nuestro alrededor está diseñado, principalmente, para las personas extrovertidas y por eso, fiel al principio de los opuestos, deseo romper una lanza a favor de este tercio de la población tranquila, sosegada, de tono suave, que te deja sentir ese calor especial mientras ellos vagan libremente por un mundo de aventuras. Asombrosa la timidez y la cautela de su día a díasu capacidad de escucha, más que de habla; el silencio de su mundo, frente al ruido del resto del universo; esa forma de ser que les hace diferentes, únicos y distintos a los demás.

Es sorprendente la dificultad que tienen para comunicar sus ideas, pero a la vez es fascinante la sensibilidad con la que transmiten sus sentimientos. ¡No, no son arrogantes ni desconsiderados! Experimentan intensas emociones, aunque les cueste manifestarlas. Tienden a reprimir sus instintos, pero son grandes soñadores que tienen que lidiar cada mañana con la vida, por miedo a sentirse incomprendidos y ser tachados de ‘raros’.

Por esto, y por mucho más, te seducen. Porque es maravilloso sacarles las palabras de lo más profundo de su ser, sabiendo que hablan con sinceridad; porque es envidiable ese refugio, poco transitado, al que acuden asiduamente para conectar con sus sentimientos; porque es un reto conquistar corazones que están casi sin estrenar y que tienen mucho que dar a la humanidad.

No toleréis que nadie, absolutamente nadie, les de la espalda. No consintáis que sean tildados de solitarios, tímidos o temerosos. No os alejéis de ellos demasiado, porque es mucho lo que tenemos que aprender y disfrutar a su lado. No os engañéis.

Son seres simplemente adorables…

Más información| The Jung Page

Imagen| Anónimo

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