Economía y Empresa 


Si no estás, nadie te ve: rankings universitarios

No es habitual ver a un señora británica de clase media gritar en mitad del aeropuerto de Barajas pero, sin duda alguna, hay acontecimientos que merece la pena celebrar: su nieta ha sido admitida en Cambrigde, una de las mejores universidades del mundo de acuerdo a todos los rankings que queramos consultar.

Los rankings de universidades fueron utilizados en un principio para evaluar escuelas de negocios, gozan de una gran tradición en los países anglosajones y en los últimos tiempos han proliferado tanto en el ámbito nacional como internacional y, en paralelo, han despertado un creciente interés entre financiadores, estudiantes, profesores, investigadores, gestores y empresas.

La European University Association (EUA), la asociación que representa y apoya a más de 850 instituciones de educación superior en 47 países, ha clasificado los principales rankings internacionales en cinco grupos:

-Rankings académicos cuyo objetivo en generar listados de universidades ordenadas, las llamadas “university league tables”. Destacan en esta clasificación ARWU (el famoso ranking de Shangai), THE y QS.

-Rankings centrados exclusivamente en productividad investigadora: SCImago Institutions Rankings Group, Leiden y HEEACT.

-Multirankings, es decir, clasificaciones utilizando un número de indicadores sin la intención de generar league tables: CHE Excellence Ranking y U-Multirank.

-Web rankings: Webometris Ranking of World Universities.

-Benchmarking basado en resultados de aprendizaje: Assessment of Higher Education Learning Outcomes (AHELO).

Mejorar en cualquier ranking siempre es mejorar

Mejorar en cualquier ranking siempre es mejorar

Cada uno de ellos utiliza una metodología diferente que es importante analizar en detalle antes de extraer conclusiones. Los datos se obtienen tanto de las propias universidades como de fuentes externas y se evalúan todo tipo de criterios: calidad de la docencia, calidad del profesorado, prestigio laboral, producción investigadora, internacionalización o innovación.

En España también están proliferando este tipo de clasificaciones y todas las universidades están ya posicionándose en rankings como el Observatorio IUNE, Ranking Web, U-Ranking, CYD, Universidad-Empresa, El Mundo, Compromiso y Transparencia o Ranking I-UGR.

Estos sistemas de clasificación no están exentos de críticas, pretender captar con un solo índice las múltiples actividades de las universidades es una tarea compleja, casi imposible, que hace que estos índices sean sensibles a los criterios seguidos en su construcción. Existen una serie de riesgos asociados que no debemos olvidar como evaluar a todas las universidades bajo los criterios de las más importantes, confundir lo que se puede medir con lo que es importante medir, premiar la cantidad en lugar de la calidad o comparar universidades heterogéneas de distintas especializaciones o historia.

Sin embargo, y pese a tales reticencias, no deberíamos invalidarlos porque se seguirán publicando y utilizando como referencia en el mundo académico; en algunos países de Sudamérica el reparto de becas para estudiar fuera del país se hace ya función de estas clasificaciones. Las universidades deben ser conscientes de su importancia, trabajar en una estrategia que las lleve a posicionarse y aprovechar las ventajas que los rankings ofrecen:

-Son un marco de referencia para revisar fortalezas y debilidades para mejorar en la calidad y la gestión universitarias.

-Contribuyen a una redefinición de la política del profesorado y están haciendo bajar el problema de la endogamia universitaria.

-Permiten la reorganización de la docencia e investigación en campos más competitivos a nivel internacional

-Ofrecen información a estudiantes e investigadores para orientar sus decisiones de movilidad internacional.

-Complementan el trabajo de las agencias de evaluación de la calidad de las universidades.

Los resultados en los rankings están generando una importante presión en los centros académicos de todo el mundo, y en los ministerios competentes, hasta tal punto que diferentes países se están planteando incluso la fusión de universidades como vía para poder aparecer en los puestos más altos. Es evidente que no todas las universidades pueden estar en el número uno, sin embargo, no es menos cierto que pueden servir para tomar acciones correctivas y continuar con la mejora de la calidad porque, indudablemente, mejorar en cualquier ranking siempre, siempre es mejorar.

Vía|INAECU

Más información| Ministerio Educación, Atlántica garantía, pro-universitarios, INAECU 2

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