Economía y Empresa 


Shadow Banking: sector bancario informal en China

El pasado mes de junio los mercados financieros se sorprendieron con una noticia que hundió las bolsas de valores a nivel mundial: el Bank of China decidió recortar el suministro de liquidez monetaria a su sistema bancario  para así restringir la provisión de efectivo de las actividades de crédito paralelo. Las consecuencias de esta  decisión tuvieron tal repercusión que al día siguiente el Banco Central tuvo que rectificar e inyectar liquidez para tranquilizar y calmar los ánimos del mercado: ¿por qué se llegó a una situación tan extrema?

El origen de los préstamos informales en China se remonta a la última crisis financiera mundial de 2008. Para luchar contra la caída de las exportaciones e impulsar el crecimiento los bancos otorgaron grandes sumas de dinero a las empresas públicas y el aumento de la inflación limitó la extensión del crédito a las pequeñas y medianas empresas, que se vieron obligadas a satisfacer sus necesidades crediticias a través del mercado informal o Shadow Banking. Este sistema bancario en la sombra está compuesto por grandes empresas con capital estatal (petroleras, aseguradoras, financiadoras, etc.) que asumen el rol de agenciar recursos financieros para prestarlos a otras empresas como constructoras, conglomerados eléctricos o empresas de energías renovables. Es decir, entidades de gran tamaño obtienen préstamos de bancos estatales a bajas tasas de interés para después otorgar créditos a corto plazo a una tasa un poco mayor y así ganarse el diferencial.

El Shadow Banking sustenta operaciones sometidas a regulaciones muy laxas lo que permite que puedan llevar a cabo buena parte de sus transacciones a través de cauces que no aparecen en sus estados contables convencionales, si bien no debemos olvidar que es la banca la que le otorga líneas de crédito a esa otra banca paralela con la anuencia del propio gobierno chino. El Bank of China estima que el sector bancario informal asciende a más del 20% de los préstamos abiertos en el país y el FMI lo ha citado como uno de los riesgos clave dentro del sistema regulatorio chino. Ante el miedo de que se produzca un riesgo de concentración sistémico como ocurrió con la caída de Lehman Brothers el país está haciendo un gran esfuerzo en los últimos meses para incrementar el control e intensificar la regulación, forzando a fondos y gestores de patrimonio a cambiar sus carteras e invertir en activos cotizados.

El pánico se extendió el pasado mes cuando el mercado interbancario quedó prácticamente paralizado por la escasez dechina bubble1 fondos y el tipo interbancario se disparó, es decir, los bancos dejaron de fiarse unos de otros y el tipo de interés exigido para financiarse entre ellos subió de forma abrupta alcanzando su mayor nivel en casi dos años. Para sorpresa de todos, el Bank of China no actuó esta vez para acabar con la restricción de liquidez de las entidades, al contrario, en lugar de imprimir dinero y comprar activos, decidió vender letras del tesoro, lo que supuso una retirada de efectivo del mercado y el Shibor (el equivalente chino del Euribor) se disparó en un día en 527 puntos básicos, la mayor subida de su historia. El Banco Central salió anunciando grandes inyecciones de liquidez y desmintió que estuviera al borde de la insolvencia, después de que se publicara que tuvo que diferir sus pagos media hora porque se había quedado sin fondos. El escenario fue desolador: tensiones de liquidez, desplomes en la Bolsa y tipos disparados en el mercado interbancario. Tras la rectificación la calma volvió a los mercados,  las tasas interbancarias volvieron a caer  y el efecto, al menos de momento, parece moderado porque el país tiene capacidad para intervenir ante una amenaza de su sistema financiero.

Estos días se reúnen los máximos dirigentes del partido comunista chino para intentar encontrar soluciones y marcar la dirección de su política monetaria. Las autoridades aspiran a un modelo de crecimiento que dependa menos del crédito y más del consumo interno para así evitar que estalle una burbuja crediticia como la que ya pasaron Asia, Europa y EEUU. Es evidente que el  crecimiento económico se ha desacelerado, la inversión residencial se está desplomando como  consecuencia del pinchazo inmobiliario, hay una contracción de la actividad y existe una inflación salarial de la mano de obra cualificada china que empieza a pasar factura a la competitividad de sus exportaciones. China es una importante apuesta de futuro dentro de la economía mundial pero en el corto y medio plazo tiene una difícil labor: reemplazar un modelo económico basado en la construcción y exportación por un modelo basado en el consumo sin hacer aguas en la transición.

Vía| Sistema bancario informal chino

Más información| La banca china, Voladura controlada de la subprime china, ¿Qué pasa en China?

Imagen| China

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