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¿Sería capaz un Millennials de practicar el Hyggelin?

Como auténtica Millennials que soy, lo primero que hago tras apagar el despertador cada día es mirar la pantalla de mi móvil, revisar Instagram, Twitter, Facebook, Whatssap… dejándome llevar por la necesidad millennials de sentirme conectada al mundo.

Y mientras el día trascurre: voy a trabajar, hago de comer, veo una película… hay una constante en todo ello, sea lunes o sábado, haga sol o llueva, esté en Madrid o en Sevilla: mi móvil, mirar mi móvil para que esa sensación de conexión a la información del mundo, no se pierda. No vaya a ser que me sienta de la edad media por no ver la nueva colección semanal de Zara o deje de participar en alguno de los concursos publicados por alguna influencer.

Durante mi viaje por Dinamarca el pasado septiembre, estuve leyendo acerca del concepto danes “Hygge”, la práctica más habitual de nuestros amigos daneses.

Hygge es el secreto de la felicidad de los daneses, según el estudio Word happines 2018 presentado en Roma y en el que España ocupa el puesto número 37, Dinamarca está a la cabeza del ranking siendo uno de los países más felices del mundo, todo ello gracias a la practica del Hyggelin que es un estilo de vida que encuentra la satisfacción en las pequeñas cosas cotidianas: comer, ver la tele, una conversación, jugar a algún juego de mesa…

Curiosamente algunos de los países más ricos del mundo a nivel económico, USA y Japón, forman parte de la cola del ranking, ¡parece que el dinero no da la felicidad!

Todo ello me hace reflexionar sobre lo rápido que vivimos hoy en día y ello nos hace despreocuparnos por el placer de las pequeñas cosas, no nos centramos en lo que estamos haciendo. Somos la sociedad del “multitasking”: estar con un amigo y a la vez respondiendo un email, teniendo una conversación paralela por Whatssap, comentando la foto que ha subido tu prima a Instagram…

Una vez, de camino a Sevilla en AVE, tuve una buena conversación con director de operaciones de un conocido laboratorio farmacéutico, en ella aprendí mucho, ¡2,5h dan para hablar de muchas cosas! y me dijo una gran verdad: “El móvil nos acerca a las personas que tienes lejos y nos aleja de las personas que tienes cerca.” Ala, ya podéis dormir hoy tranquilos hoy. ¡Qué gran verdad!

Quizás nuestros amigos daneses sean un buen ejemplo a seguir, todo ello nos invita a centrarnos en lo que estamos haciendo, crear un ambiente acogedor y disfrutar de las pequeñas cosas. Evitemos crear sociedades ficticias que hacen de todo  y a la vez no hacen nada.

Si estamos conversando, empaticemos, leamos entre líneas, detectemos emociones de quién nos cuenta su historia, centrémonos en la persona que nos quiere compartir algo, como, por ejemplo, su tiempo.

Si estamos cocinando, hagámoslo con amor, aspira cada aroma, cuece a fuego lento y saldrá la comida más rica del mundo.

Si estamos leyendo un libro, pongamos atención a cada punto y a cada coma, como si estuviésemos sumergidos en cada párrafo, en cada capítulo.

Quizás podríamos jugar a ser Hygges por un día y ver si somos un poquito más felices, ¡quién sabe!

Ya lo dicen nuestros amigos del norte: “El secreto de la felicidad está en disfrutar de las pequeñas cosas que nos sacan una sonrisa grande.”

 

Fdo: Una millennial que se despierta y se duerme mirando su móvil.

 

* Vía|Wordl Hapiness report 2018

* Imagen|Hygge

* En QAH|Hygge, La fórmula de la felicidad que llega desde Dinamarca

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