Coaching Profesional 


Ser o tener, esa es la cuestión

 

Cuando el hombre vivía en las cavernas se dio cuenta de que su inteligencia era su mejor instrumento de supervivencia y la desarrolló para fabricar objetos y artilugios que le hicieran estar mejor.  El hombre siguió inventando e inventando, haciéndose la vida más fácil, y se deslumbró tanto con los resultados que perdió de vista su luz interior, así fue olvidando que él mismo posee las herramientas para su bienestar. Por dentro se fue quedando vacío, así que cada vez necesitó más.

Tener, tener, tener...!

Tener, tener, tener…!

En la antigua Grecia los gobernantes de los pueblos eran los hombres más sabios e instruidos, conocían las distintas artes y dominaban la filosofía. En nuestros tiempos es fácil encontrarnos gobernados por personas con formación limitada pero con grandes posesiones o posiciones. En un mundo que ha pasado del ser al tener es inevitable volverse adicto y caer en un juego que nos hace querer siempre más.

Cuando nos sentimos mal resulta más fácil buscar un estímulo externo que nos entretenga que reflexionar sobre la raíz del problema y hacer un cambio en consecuencia. Aquí hay una distinción interesante, el placer es la satisfacción de una necesidad, un alivio de una tensión interna que necesita un estímulo externo. En latín comparte raíz con placo, placare que significan aplacar, calmar.

En cambio la felicidad es un estado positivo interno, un estado anímico,  que no depende del exterior. El término en latín “felicitas” puede traducirse cómo fértil, es decir, que la cualidad sigue estando en sí misma. Para Aristóteles la felicidad consistía en vivir de acuerdo con lo más excelente que hay en nosotros y brindarlo a los demás.

 Muchos pensadores, así como el budismo mismo, comparten la idea de que el único obstáculo para la felicidad es el Ego. A pesar de las diferencias, todos sostienen que se basa en la comparación del yo con los otros. Dónde la autoestima es el ser, es la originalidad, la autenticidad, la cualidad, la esencia y la naturaleza; el ego es el poseer, la comparación, la cantidad, el estar por encima o por debajo, el ser más o menos.

Ser o tener, esa es la cuestión

Ser

En nuestra mano está elegir el camino, caminarlo y compartirlo. Brillar con luz propia o comprarnos un faro enorme que siempre tendremos que alimentar. ¿Y si no me quieren sin maquillar? Pues quizás tendré que quererme yo más.

 “No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita”

 

 

 

Vía| Definición.de.

Imagen| Ser, Tener.

En QAH| El origen nómada del consumo.

RELACIONADOS