Cultura y Sociedad 


Secretos del Mediterráneo

Sostiene Jared Diamond en su espléndido ensayo antropológico “Armas, gérmenes y acero” que si “nuestro mundo” – nuestra civilización – volviera a inventarse de nuevo, nacería necesariamente otra vez entre los ríos Tigris y Éufrates, es decir, en la Mesopotamia bíblica o el Creciente Fértil para los científicos. Ningún otro lugar de la tierra atesora tantos fundamentos para facilitar la creación y difundir los logros de una cultura sedentaria capaz de progresar por sí misma.

 

Si decisivo fue el prehistórico Irak para sentar las bases de nuestra civilización, el mar Mediterráneo resultó ser el mejor propagador de aquella ancestral cultura que, extendida al este y al oeste de su cuna histórica, alcanzó en occidente sus mayores conquistas sociales y económicas, convertidas hoy en referencias obligadas para el mejor futuro posible de la humanidad.

 

Predrag Matvejeciv

Predrag Matvejeciv

Predrag Matvejeciv, después de viajar por todo el litoral mediterráneo y curiosear casi todo lo escrito- incluida la semántica, su especialidad – fue capaz de construir un – por él llamado – Breviario mediterráneo – considerado una obra maestra -, que viene a ser una especie de quintaesencia literaria de nuestras raíces culturales.

 

Señala Matvejevic que “de una costa a otra, el mar varía de género: en latín y lenguas eslavas es neutro, en italiano es masculino, en francés es femenino, en español es ambiguo y en árabe existen dos términos masculinos “. Entre las muchas – tan cultas como divertidas – revelaciones del autor, cabe señalar que “aunque los mapas existieron desde tiempos inmemoriales … desde la época fenicia hasta la bizantina la cartografía constituyó un secreto de Estado”.

 

Cuando trata de los viajes, nos recuerda que “la tradición árabe hace una distinción entre viaje externo e interno, … de ahí que Ibn Arabí viajara en su interior desde su Murcia natal hacia Alá, detrás de una luz que brillaba más fuera que la de su patria”.

 

Al analizar los pesos y las medidas, observa que “no son iguales en todas las costas, y en las mediterráneas variaban tal vez más que en otras, de una época a otra experimentaban cambios, fluctuaban según las circunstancias y las coyunturas. Su vigilancia estaba repartida entre la religión y el comercio, la ley y la ciencia”.

 

Calvi

Calvi

En la ciudad de Calvi de Córcega, conoció Matvejevic a un cordelero que había dedicado toda su vida a este arte. De él aprendió cuanto nos relata, así llama a las redes instrumentos de carácter parabólico, en el sentido narrativo de la palabra, y descubre que, siendo los instrumentos para enmallarlas iguales en todas las costas, la variedad de ellas es enorme. Y al hijo del trenzado de cabos destaca el arte del trenzado de nudos “·algunos de los cuales, hechos por las mujeres de navegantes y pescadores, no podían ser deshechos por nadie de la mar ni en tierra firme.

 

Del exhaustivo rastreo que hace el autor de la cultura mediterránea da cuenta su interés incluso por la impresión de que el cielo mediterráneo es más transparente y más abierto que el de otras latitudes contribuyeron quizá a que la expresión del blasfemo se volviera más directa y espontánea. Al recordar los castigos que las más diversas legislaciones vinieron estableciendo contra los blasfemos ironiza: “¡Menos mal que no se aplicaron con demasiado rigor! De haber sido así, los daños habrían superado a los que causó la filoxera en todo el Mediterráneo.

 

Los veranos en nuestra costa mediterránea, con motivo de los incendios forestales, vienen a poner de relieve un enésimo secreto del mediterráneo. Los pinos mediterráneos dan dos tipos de piñas para reproducirse: las normales, que se abren fácil y naturalmente para liberar los piñones que engendrarán nuevos pinos, y otras más especiales que sólo se abren a partir de 50 grados centígrados, es decir, en presencia de fuego. ¡Si “serán listos” los pinos mediterráneos, que tienen prevista, biológicamente, su reproducción, incluso en las condiciones más adversas!

 

Al investigar una institución crucial de nuestra civilización, el mercado, que junto a la plaza pública constituyó el ágora en Atenas y el foro en Roma, nos revela Matvejevic que “pocas obras hay que traten de la historia del mercado … como el libro de Pedro Chalmeta Gendrón: el señor del zoco en España: edades de Media y Moderna”.

Fernand Braudel

Fernand Braudel

 

Por último, nos recuerda la monumental obra El Mediterráneo y mundo mediterráneo en la época de Felipe II, de Fernand Braudel, “el mejor trabajo de que disponemos sobre nuestro mar”.

Una obvia, aunque poco divulgada conclusión de la historia de nuestro “mare nostrum” sitúa a España como eslabón imprescindible de la construcción del mundo occidental que, originado en Mesopotamia recorrió luego el Mediterráneo, para alcanzar Europa y más tarde América, a nuestro través.

 

* Twitter| @jbanegasn
* Más información| España, más allá de lo conseguido, Canal Youtube de Jesús Banegas y Programa radio “Viaje a Serendipia”

* En QAH| Otros artículos de Jesús Banegas
* Imágenes| Predrag Matvejeciv, portada artículo Mar Mediterraneo, Clavi y Fernand Braudel

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