Patrimonio 


La Secesión de Viena más allá de Klimt

”Der zeit ihre kunst, der kunst ihre freiheit / A cada época su arte, a cada arte su libertad”

Lema de la Secesión de Viena

El protagonista indiscutible de la plástica austríaca de finales del siglo XIX y principios del XX es Gustav Klimt, cuyas sensuales pinturas en dorado siguen despertando admiración cien años después de su creación. El vienés fue cabecilla y máximo representante de la Secesión de Viena, que marca un antes y un después en su carrera. Pero, ¿qué es una secesión? ¿Y quién más la integraba?

Algunos de los fundadores de la Secesión (pincha para saber quién es quién)

Las secesiones son grupos que se escinden del ámbito académico, sobre todo en ambientes germanos y austríacos. Con un nombre tomado del lenguaje militar, implica una huida hacia adelante en busca de la libertad creativa. En el momento en el que comienza la actividad de la Secesión de Viena, en 1897, la capital de Austria lo es del Imperio Austro-Húngaro y hay una destacada floración de todas las artes y ciencias humanas. Se vuelve al historicismo en materia arquitectónica, edificando un parlamento que asemeja un templo griego. La cultura del vals vienés, a cargo de la familia Strauss, y de los grandes teatros, así como el auge del psicoanálisis, con Freud a la cabeza, invaden una ciudad henchida de grupos artísticos, como la sociedad de escritores La Joven Viena.

Sin embargo, no todo en Viena es un cuento de hadas. En 1895 se elige como alcalde de la ciudad a Karl Lueger, uno de los ideólogos del nacionalsocialismo, que comienza a cobrar importancia. Hitler leerá sus obras. Sumado a varios problemas obreros, la capital se convierte en un pequeño polvorín que no estalla hasta años después. En este contexto, diecinueve artistas se asocian para evitar que la ciudad quede atrapada en el pasado artístico y social, inspirándose en los salones de los rechazados de Francia y bautizándose como la Secesión de Viena.

Su idea es que el arte puede cambiar la vida. Buscan la sinestesia, la conjugación de todos los sentidos. Aluden a Bizancio, al dibujo, a las miniaturas japonesas, al oro… Oscilan entre lo decorativo (la Secesión de Viena otorgaba gran importancia al objeto, debido a la idea wagneriana de la obra de arte total) y lo semiabstracto, introduciendo una figuración muy sensual en la que predominan los desnudos.

Pabellón de la Secesión de Viena

Sus esfuerzos llaman la atención de un rico empresario judío, que les facilita una sede para sus exposiciones. Se encuentra en una zona poco noble de la ciudad y la diseña el arquitecto Joseph Maria Olbrich, uno de los miembros más célebres del grupo, Destacan los detalles en oro y bronce, que se convierten en símbolo del movimiento, y es un templo del renacimiento artístico. ”Primavera sagrada” reza una de las explícitas inscripciones de su fachada, aludiendo al florecimiento de un nuevo arte.

En la sede, además de editar la revista del movimiento, se celebran exposiciones emblemáticas. Una de las más célebres tiene lugar en 1902 en homenaje a Beethoven. Klimt se inspira en la Oda a la Alegría de Schiller, movimiento final de la 9ª Sinfonía, para crear el Friso de Beethoven, una alegoría de la búsqueda de libertad. El auge de la música en la Viena de la época provoca el surgimiento de una alianza entre melodía y arte, que, junto a la literatura, se influyen mutuamente.

Cartel (Koloman Moser, 1899)

La cabeza del grupo es, como ya hemos mencionado, Gustav Klimt, sobre quien ya han corrido ríos de tinta. Otro destacado miembro es Otto Wagner, sin parentesco con Richard, arquitecto y diseñador historicista que se ocupa del mobiliario y decoración de la sede. El famoso cartelista Koloman Moser  es otro de los miembros más representativos del grupo, que se completa con Ernst Stohr, Johann Viktor Kramer, Carl Moll, Rudolf Bacher, Rudolf von Ottenfeld, Hans Tichy, Anton Nowak, Julius Mayreder, Edmund von Hellmer, Felician von Myrbach, Josef Engelhart, Eugen Jettel, Wilhelm Bernatzik, Josef Hoffmann, Max Kurzweil, Max Lenz, Wilhelm List y Rudolf von Alt.

A pesar de que la actividad de la secesión todavía continúa un tiempo después, con la colaboración de autores como Egon Schiele y Oscar Kokoschka, el abandono de Klimt y el resto de sus compañeros en 1905 marca el inicio del fin del movimiento original, que el vienés deja atrás para fundar un nuevo grupo, La Casa de los Artistas.
Vía| VV.AA. Accionismo vienés : Günter Brus, Otto Muehl, Hermann Nitsch, Rudolf Schwarzkogler. Junta de Andalucía, Sevilla, 2008.

Más información| Fundación Juan March y Másdearte

Imagen| Detalle del Friso de Beethoven, Miembros de la Secesión de Viena, Pabellón de la Secesión de Viena, Cartel de Koloman Moser

RELACIONADOS