Economía y Empresa, Finanzas 


¿Se pueden predecir las desaceleraciones económicas?

Razones por las cuales las fluctuaciones de precios de los activos podrían estar asociadas al ciclo económico:

Primero, los precios de los activos influyen en el patrimonio neto de los hogares y su capacidad de endeudamiento, lo cual puede tener importantes efectos en los planes de consumo de los hogares.

Segundo, de acuerdo con la versión estándar de la “teoría q” de Tobin, la inversión debería moverse en la misma dirección que “q”, que es la relación entre el valor de mercado del capital y su coste de reemplazo. Por lo tanto, la inversión debería ser elevada cuando los precios de los activos son elevados, y viceversa.

Tercero, las variaciones de precios de los activos pueden afectar a los balances de las empresas, realzando su capacidad de garantía y su solvencia y, de esa manera, estimulando o desincentivando su voluntad y capacidad de inversión. Las fluctuaciones de precios de los activos también pueden influir en los balances de los bancos, llevándolos a ajustar su capital y sus actividades crediticias.

De este análisis derivamos dos implicaciones: Primero, los precios de los activos deberían moverse al mismo ritmo que el producto real (es decir, deberían ser pro cíclicos). Segundo, los precios de los activos deberían anticiparse al ciclo económico.

Analizando este tema sobre la base de datos de las economías del G-7 en el periodo 1970–2012 destacan dos resultados. Primero, los precios de los activos son efectivamente pro cíclicos, es decir, se mueven junto con el producto. Las correlaciones contemporáneas entre las variaciones de precios reales de los activos y el crecimiento del producto son positivas y significativamente diferentes de cero. Los bajos coeficientes de correlación indican que los precios de las acciones y la vivienda no son muy pro cíclicos. Segundo, los precios de los activos se anticipan al producto hasta un año. Estos dos resultados sugieren que los precios de los activos podrían ser efectivamente indicadores coincidentes y anticipados útiles del ciclo económico, como sugiere la teoría.

recesiónA continuación, examinamos la capacidad de las variaciones de precios de los activos para predecir los comienzos de recesiones con un modelo logístico de regresión, que suele utilizarse para investigar el comportamiento de variables dependientes binarias. Se trata de variables que pueden asumir uno de dos valores posibles. En nuestro análisis, el valor es 1 si una recesión comienza el trimestre siguiente y cero de lo contrario. En estos modelos, el valor predicho estará entre cero y uno y puede interpretarse como la posibilidad de que se inicie una recesión el trimestre siguiente. El modelo estadístico que creamos es una especie de indicador de alerta anticipada sobre el comienzo de una recesión, que por lo general se detecta con varios trimestres de demora. Entonces, ¿los precios reales de los activos sirven para predecir los comienzos de recesiones?  Sí. Observamos una relación negativa y estadísticamente significativa entre las variaciones de precios reales (o ajustados por inflación) de las acciones y la posibilidad de que comience una recesión el trimestre siguiente. Debido a que cuando los precios reales de las acciones caen, la probabilidad de que comience una recesión aumenta, y cuando los precios reales de las acciones suben, la posibilidad de que comience una recesión disminuye. Las variaciones de precios reales de la vivienda exhiben una asociación negativa con la posibilidad de que comience una recesión, pero a diferencia de lo que ocurre con las variaciones de precios de las acciones esta asociación no es significativamente diferente de cero. Cuando se incluyen simultáneamente en el modelo las variaciones de precios de ambos activos, sus coeficientes  son parecidos a los de los modelos que los toman por separado. Ronda el 0,8 cuando se incluyen los precios de las acciones, lo cual es significativamente mayor que el 0,5 de referencia jugando a cara o cruz (o sea, aleatoriamente). Ahora bien, el modelo no es perfecto: las recesiones ocurren con tan poca frecuencia que genera falsas alarmas. Otros factores comúnmente considerados como presagios de recesiones, introdujimos las siguientes variables en el modelo: el diferencial por plazo (la diferencia entre el rendimiento de bonos públicos a 10 años y tres meses); la volatilidad implícita de los precios de las acciones que integran el índice S&P 500 en Estados Unidos (un indicador común de la incertidumbre mundial y la aversión al riesgo); y las variaciones de precios reales del petróleo. Aun incorporando estas variables explicativas adicionales, el efecto negativo y significativo de las variaciones de precios reales de las acciones se mantiene inalterado. Cabe señalar que el efecto negativo estimado de las variaciones de precios reales de la vivienda es mayor cuando se incluyen las demás variables que cuando estas variaciones. Como era de prever, las reducciones de los diferenciales por plazo y la agudización de la incertidumbre del mercado y la aversión al riesgo están asociadas a una mayor posibilidad de que comience una recesión. Por el contrario, las variaciones de precios reales del petróleo no parecen contribuir a predecir recesiones.

La conclusión global es que las variaciones de precios reales de las acciones son uno de los predictores más útiles del comienzo de las recesiones.

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