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¿Se puede vivir en un ataúd?

China, un país comunista bajo un sistema económico capitalista y toda una potencia mundial, cuenta con uno de los centros financieros más importantes del mundo. Estoy hablando de Hong Kong.

Hong Kong está catalogado oficialmente como Región Administrativa Especial de la República Popular de China. Tiene una superficie total de 1108 kilómetros cuadrados y una población de más de 7,3 millones de personas que le hacen el cuarto estado más densamente poblado del mundo. Durante el siglo XIX fue una antigua colonia británica, pero hoy en día le pertenece a China y es la entidad económica más competitiva del mundo. Es una ciudad moderna y muy cosmopolita, en la que podemos encontrar gran variedad de culturas. De hecho, dos de sus idiomas oficiales son el cantonés (idioma derivado de las lenguas sinotibetanas) y el inglés. Pero no todo va a ser positivo para este país cuya moneda oficial es el dólar de Hong Kong (HKD).

Aproximadamente unas 200.000 personas (35.000 niños) viven en estas casas ataúd de Hong Kong. Puede parecer una cifra pequeña al lado de los 7,3 millones de personas que, como dijimos antes, viven allí. Empecemos por describir una casa ataúd:

Normalmente, las podemos encontrar en las azoteas de los edificios, y también las podemos definir como jaulas metálicas o unidades subdivididas. Se trata de viviendas de escasos metros cuadrados, sin ventanas ni luz natural, sin sitio para que un hongkonés  pueda estirar las piernas y encontrar la postura idónea para descansar. Suelen estar al lado de los retretes y de los lavabos, los cuales son compartidos por docenas de personas. La cocina también es compartida. La mayoría se pueden consideran apartamentos más pequeños que las celdas de una cárcel.

Cubículo de 36 metros cuadrados

El alto precio de los alquileres en las zonas más céntricas de Hong Kong ha provocado el auge de este tipo de “viviendas” (Hong Kong se encuentra en la parte de arriba del ranking con los suelos residenciales más caros del mundo). El alquiler de una de estas casas ataúd varía en relación a los metros. Hay personas que pagan alrededor de 300 HKD (36 euros) por una vivienda (obviamente, individual) de 91×182 cm, y personas que pagan 580 HKD (59 euros) por una casa ataúd de 36 metros cuadrados para vivir con hijos.

El Consejo de Servicios Sociales de Hong Kong, que representa a unas 400 organizaciones no gubernamentales sobre bienestar social, ha estudiado la posibilidad de convertir contenedores de transporte de mercancías en viviendas temporales. Además, otra de las propuestas, basándose en una idea usada en Holanda, es la de utilizar los pasos subterráneos y aparcamientos abandonados para ubicar cubículos de 20 metros cuadrados, equipándolos con baños, cocina, aire acondicionado y ventanas. Cada unidad tardaría en construirse unos nueve meses y tendría un coste de 23.500 euros (193.753 HKD).

Hace cuatro años había un 18% menos de personas viviendo en estos hogares inadecuados en comparación con las que viven ahora. Estas personas se pueden denominar como víctimas de la escasez de viviendas asequibles en Hong Kong. La Organización de Naciones Unidas ha calificado este tipo de viviendas como “un insulto a la dignidad humana”.

Desde luego, este es el lado oscuro del boom de la burbuja inmobiliaria china.

Casa ataúd de un desempleado hongkonés

* Vía| Expansión
* Más información| www.univision.com, andaluciainformacion.es
* Imagen|www.idealista.com, elpais.com
* En QAH|Un país, ¿dos sistemas?

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