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¿Se puede regenerar la democracia? Las listas abiertas

proceso electoralLa democracia, tal y como la conocemos hoy, no pasa por su mejor momento, tanto en nuestro país como en el resto de sistemas democráticos del mundo, debido en gran medida al desgaste del sistema y a la creciente desconfianza de la ciudadanía en la clase política en general y en los partidos políticos en particular. Esta desconfianza produce elevados niveles de abstención en los procesos electorales que restan representatividad a los resultados obtenidos en dichos procesos, España es un claro ejemplo de ello.

Llegados a este punto no son pocas las voces de expertos, de ciudadanos y de políticos que claman por una reinvención del sistema democrático con el objetivo de hacerlo más cercano y ajustado a las preferencias de los ciudadanos.

Uno de los elementos fundamentales de cualquier proceso electoral que se precie son las listas de candidatos a ser elegidos para ocupar diversos cargos en las cámaras de representantes, pero ¿qué son las listas? ¿cómo se configuran? ¿qué tipos de listas hay?

Las listas pueden ser abiertas o cerradas, dentro de las cerradas podemos distinguir entre listas cerradas bloqueadas y desbloqueadas.

Las listas cerradas, son las que configura cada partido político incluyendo a los candidatos que según su criterio son los más adecuados y en el orden de preferencia que estiman conveniente. En las listas cerradas bloqueadas, el ciudadano se limita a votar la lista que le ofrece cada partido político, sin poder modificar nada dentro de la misma, ni orden de candidatos, ni a los propios candidatos. Por el contrario, en las listas cerradas desbloqueadas, el elector tiene la posibilidad de variar el orden de los candidatos del mismo partido dentro de la lista.

Las listas abiertas son aquellas en las que el elector puede escoger candidatos de diferentes partidos políticos estableciendo el orden de preferencia entre ellos que desee.

Entre las ventajas de las listas abiertas, nos encontramos con el desplazamiento de poder que se produce desde los partidos políticos hacia el electorado. Entre otras cosas disminuyen las redes clientelares que pueden darse en el seno de los partidos políticos entre sus miembros para ocupar puestos de preferencia en las listas.

Su principal desventaja es que los candidatos podrían realizar políticas excesivamente locales para conseguir los votos de su circunscripción, en el sistema de listas cerradas el coste electoral de no ser apoyado por la propia circunscripción es inferior que en el sistema de listas abiertas, pues las listas son elaboradas por el propio partido político utilizando criterios que no siempre se corresponden con los intereses del electorado.

En España, rige el sistema de listas cerradas, es decir, los votos se emiten hacia los partidos políticos que son los que configuran sus listas. El principal problema que plantea este sistema es la atribución de gran poder a los partidos políticos y una de las ventajas que ofrece al electorado, es la relativa a su sencillez, pues el elector no tiene que plantearse más cuestiones que las de elegir a que partido político quiere votar, sin necesidad si quiera de plantearse la calidad o conveniencia de los candidatos. Hay excepciones a este sistema de listas cerradas en corporaciones locales pequeñas y en el Senado, que se rigen por el sistema de listas abiertas. En la papeleta del Senado, los candidatos aparecen separados individualmente y dentro del partido político al que pertenecen de manera que el elector puede elegir a los candidatos que prefiera independientemente del partido político al que pertenezcan, sin embargo, lo habitual es que se elija a los candidatos propuestos por el partido político al que quiere votarse.

listas abiertas o cerradasDado el elevado nivel de desconfianza que existe en la actualidad hacia los partidos políticos, la introducción de las listas abiertas podría suponer un incentivo para el electorado y para los propios políticos. Estos últimos deberían esforzarse en ganarse la confianza de los ciudadanos y los primeros podrían llevar a cabo un ejercicio democrático más intenso al poder elegir, incluso dentro de un partido político, a la persona que consideren que representa en mayor medida sus intereses. El riesgo lo encontraríamos en que podría otorgarse un sesgo eminentemente personalista a los procesos electorales, no obstante países como Suiza o Finlandia se rigen por el sistema de listas abiertas con resultados positivos.

¿Podría constituir este cambio de listas la regeneración del sistema democrático español? ¿Se reduciría la abstención? ¿Acercaría a los políticos a la ciudadanía al tener que ganarse su confianza de manera más directa y personal?

 

Vía| El País: ¿Qué es una lista desbloqueada?

Más información| Listas abiertas

Imagen| Blogspot, Blogspot votaciones

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