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¿Se puede practicar sexo dormido?

A veces los Jueces y Tribunales se enfrentan a alegaciones de la defensa que, a priori, pueden resultar poco verosímiles, como cuando los acusados alegan que se encontraban dormidos mientras realizaban el delito del que se les acusa. Sin embargo, en algunos casos  se pueden demostrar mediante pruebas médicas objetivas que, efectivamente, el sujeto se encuentra en un estado especial de sueño en el que realiza conductas complejas que, en ocasiones, resultan delictivas.

Entre las parasomnias o fenómenos asociados al sueño (al dormir) existen algunas que cursan con un comportamiento que puede llegar a ser complejo y entre los que se pueden dar conductas sexuales no intencionales, puesto que el sujeto las produce en estado de sueño y por lo tanto, no consciente. Esta parasomnia recibe el nombre de sexsomnia.  La sexsomnia se engloba dentro del grupo de las parasomnias del sueño lento no REM (rapid eyes movement), que incluye los sonambulismos, los terrores nocturnos o los despertares confusionales, así como otras mas complejas como el trastorno alimentario durante el sueño.

Los comportamientos mas habituales en la sexsomnia son la masturbación, las caricias y  las verbalizaciones de contenido sexual, aunque en ocasiones pueden llegar a constituir verdaderos asaltos sexuales asociados con frecuencia a activación del sistema nervioso autónomo. La mayoría de las ocasiones hay amnesia total del episodio y el sujeto no recuerda nada tras el despertar, así como desorientación y perplejidad cuando se les relata lo ocurrido.

Aunque su etiología se desconoce, la actividad sexual durante el sueño se describió hace ya mas de 20 años inicialmente como una variante del sonambulismo. Con posterioridad, la mayoría de los estudiosos del sueño la han definido como una entidad aparte. Predomina en varones y suele iniciarse en varones jóvenes. No existen datos sobre su prevalencia, pero seguramente está infraestimada, ya que suele ocultarse asociada a sentimientos de vergüenza y de culpa. La doctora Sharon Chung, científica del Laboratorio de Investigación del Sueño de la Universidad de Salud de Toronto concluyó, en un estudio con 832 pacientes sospechosos de tener algún trastorno del sueño, que uno de cada diez hombres y el 4% de las mujeres habían tenido alguna experiencia sexual mientras dormían.

Sus implicaciones legales para la valoración de la imputabilidad son evidentes. En 2004, un médico australiano, Peter Buchanan, presentó el caso de una paciente que se iba de casa sonámbula y mantenía relaciones con extraños. En 2010, un belga fue absuelto de obligar a su hija a practicarle una felación estando dormido.  En 2012, un británico de 43 años, Stephen Lee Davis, fue exculpado de abusar sexualmente de una adolescente de 16 años, porque el jurado admitió que, aunque en efecto había violado a la joven, Davis padece sexomnia, según dictaminaron los médicos. Son ya abundantes los casos que se han descrito en la literatura médica aunque menos los que han llegado a los tribunales.

Naturalmente, tampoco es descartable que se intente simular la sexsomnia como elemento exculpatorio en un procedimiento penal. Por ello, es imprescindible que se realice una exploración psiquiátrica, neurológica y psicológica del sujeto, así como un estudio polisomnográfico del sueño. Los hallazgos objetivos mas comunes en la sexsomnia real son que, sobre una estructura de sueño básicamente normalizada, pueden encontrarse episodios de alertamiento con actividad delta generalizada de alto voltaje. Se ha propuesto que la presencia de tres o más episodios de alertamiento en un sueño de ondas lentas en una sola noche es compatible con el diagnóstico de parasomnia del sueño no REM. Las pruebas médicas confirmarán si el sujeto padece realmente o no esta parasomnia.

 

Vía | Sleep Science

Mas información | Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño, El Mundo, Quo

Imagen | Instituto del Sueño

Vídeo | Sleep Clinician.com

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