Patrimonio 


Santa Trega: castros y comercio dentro del Imperio Romano

Un mes más, la Arqueología española no deja de darnos buenas y sabrosas noticias. Por segundo mes consecutivo, hablaremos de cerámicas y del ámbito romano, pero esta vez en un entorno algo diferente. Si el mes pasado el lugar era Tomares (Sevilla), esta vez nos vamos a la otra punta de la Península, a Galicia.

Santa Trega: castros y comercio dentro del I. Romano

En concreto, nos vamos hasta A Guarda, provincia de Pontevedra, donde en el yacimiento arqueológico del castro de Santa Trega se han encontrado un número excepcional de ánforas. Hay 15 tipos diferentes de ánforas, y 13 de ellas pertenecen a un periodo de 200 años, desde finales del siglo II a. C. hasta el siglo I d. C. Ahora, al equipo arqueológico le toca documentar y evaluar más de 40.000 piezas, provenientes de Cartago, Norte de África y Sur de la Península Ibérica.

Hay vasijas encontradas muy excepcionales, como unas que contenían aceite de la Bética, y unas Haltern 70, vasijas de vino procedentes de la desembocadura del Guadalquivir.

Las primeras que se encuentran son del siglo IV a. C., contienen salazones y vino y su procedencia es norteafricana y del sur peninsular. Las demás son del siglo II a. C., de factura romana y su procedencia es de Italia, Norte de África, Túnez, Marruecos, Andalucía y Portugal.

Este castro, por lo que podemos comprobar, no resulta ser un castro de corte tradicional, sino que era un espacio muy desarrollado, a modo de ciudad. Está muy generalizado el uso de salazones, vino y la iluminación se realizaría mediante aceite, y no con grasa y telas. Hay un grado muy elevado de romanización, ya en el sigo II a. C. Este lugar, a tenor de los descubrimientos que se han ido realizando progresivamente, no es un lugar alejado del mapa, sino que, por el contrario, es una localización con mucho comercio.

Castro de Santa Trega

Hay una abrumadora cultura material y esto coloca al castro dentro de los circuitos comerciales internacionales de la época. Se cree que el intercambio de productos sería por metales, como se ha podido documentar: monedas de plomo de la Dinastía Julio-Claudia, fíbulas de bronce y clavos de hierro.

Según lo que se ha excavado hasta ahora, el equipo arqueológico estima que pudiera haber tres momentos diferentes de ocupación en el castro:

  • Los más antiguos, del siglo IV a. C., con estructuras de materiales perecederos. Se han encontrado materiales púnicos, y cerámicas y bronces castreños.
  • Los siguientes serían de un periodo intermedio, del siglo II a. C., con estructuras de materiales pétreos y cabañas circulares.
  • Los últimos serían los más cercanos a nosotros en el tiempo, desde finales del siglo II a. C. hasta el siglo I d. C., un periodo de reurbanización espacial, trazado de calles y definición de agrupaciones familiares.

Seguiremos, pues, esperando más y más noticias sobre estos descubrimientos en el norte de la Península, y, sobre todo, el posterior análisis y las teorías que arrojen luz sobre todos datos recabados hasta ahora.

Vía| La voz de Galicia
Más información| Wikipedia
Imágenes| La voz de Galicia, Wikipedia
En QAH| Tomares: las ánforas llenas de bronce

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