Historia 


Santa Teresa de Jesús. Una historia de manipulación

SantaTeresa

Santa Teresa de Jesús. Pintura al óleo de Alonso del Arco, siglo XVII.

El pasado 15 de octubre se celebró la festividad de Teresa de Jesús, santa abulense fallecida en dicha fecha en el año 1582. En su ciudad de nacimiento, Ávila, se celebra esta efeméride por todo lo alto, cayendo en la contradicción de celebrarla como la patrona de la ciudad, privilegio que corresponde en exclusividad a la Virgen de la Soterraña. Virgen olvidada incluso en las visitas turísticas, obviando una escultura románica preciosa que se encuentra situada en una plaza mágica: una cripta de piedra bajo la basílica de San Vicente, uno de los principales templos cristianos de la ciudad amurallada.

La figura y la imagen de la primera doctora de la Iglesia ha sido utilizada, manipulada y transfigurada a lo largo de la historia. Esta utilización comenzó a partir del mismo momento de su fallecimiento, con los diversos intentos de nombrarla patrona de los reinos de España, compartiendo dicho honor con el apóstol Santiago. En vida, sufrió la persecución de la jerarquía eclesiástica, de su propia compañía, de la Inquisición y hasta del propio concejo de Ávila; sufriendo distintos tipos de juicios legales e inquisitoriales, con el fin de evitar que una mujer llevara a cabo una reforma religiosa de tan calibre. En un estudio que realizamos y que fue publicado por la Junta de Castilla y León a través de la Diputación de Salamanca[1], demostramos que las características identitarias que esta mujer del siglo XVI adquirió son, en gran medida, manipulaciones y transgresiones de la realidad. Hoy en día posee una gran cantidad de patronazgos, como, por ejemplo, el del Cuerpo de Intendencia o el de los abogados.

El gran período de manipulación de la identidad teresiana lo podríamos datar a finales del siglo XIX, aunque desde el siglo XVII la exaltación de esta figura no deja de aumentar. A finales del siglo decimonónico, se llega al punto de inventar un linaje limpio de sangre, formado por cristianos viejos que enraízan en las huestes medievales de la Reconquista leonesa y castellana. Ejemplos de esta hagiografía, que hemos catalogado como “fantástica”, encontramos por doquier. Por poner solo algún ejemplo, destacamos obras como las de Fernández de Bethencourt[2], Miguel Mir[3] o el marqués de Ciadoncha[4], máximo exponente de esta hagiografía en nuestra opinión. Esta literatura de fantasía, que se sustenta en la carta de ejecutoria de hidalguía conservada por la familia y que Teófanes Egido demostró adulterada y modificada a conveniencia de los Ahumada y Cepeda[5], motivó el desarrollo de una religiosidad fanática y de unas características identitarias distorsionadas, que alcanzan su máximo exponente en la época de la dictadura franquista. Durante esta etapa de la historia de España, la Santa fue ejemplo de limpieza de sangre y cristiandad pura -que podemos enlazar con las fobias judeo-masónicas franquistas-, ejemplo de mujer católica y sumisa que motiva el desarrollo de la identidad feminista como contrapunto a la utilización franquista, pero que tampoco representa la realidad histórica. Podríamos catalogarla como identidad femenina, pero nunca feminista, pues ella no luchaba por la igualdad de género ni por suprimir la estructura de los roles de genero imperantes en la Iglesia católica. Aunque sí que es verdad que representó la lucha de una mujer y de una visión de la religión frente a un inmovilismo y un machismo estructural.[6]

En este breve artículo es imposible poder entrar en detalles sobre la evolución de las características identitarias de Teresa de Jesús. Nuestro objetivo ha sido, simplemente, poner en relieve la manipulación y la distorsión que ha existido, y por desgracia sigue existiendo, sobre este personaje histórico tan relevante en el mundo católico. Ahora es trabajo de cada lector realizar un ejercicio de reflexión sobre lo que cree conocer de esta santa con el fin de poder ir cribando poco a poco las distintas desviaciones y manipulaciones que ha tenido a lo largo de los tiempos. Un personaje de tal calibre y tan venerado no se merece menos que una rigurosa biografía –inexistente en palabras de Teófanes Egido– y una difusión de su vida, de su obra y de su identidad coherente con la historia y la realidad, evitando volver a caer en los errores de la exaltación y el fanatismo que no llevan a otro término que la manipulación y la utilización como arma de adoctrinamiento.


[1] Herranz Velázquez, Fernando. (2014). “Santa Teresa de Jesús. La lucha por el patronazgo y el nacimiento de sus características identitarias”. VV. AA. Morfologías físicas de la identidad (Identidades en Castilla y León 2). Salamanca: Instituto de las Identidades, Diputación de Salamanca.

[2] Fernández de Bethencourt, Francisco. (1911). “Los parientes de Santa Teresa” en Boletín de la Academia de la Historia, tomo I.

[3] Mir, Miguel. (1912). Santa Teresa de Jesús, su vida, su espíritu, sus fundaciones. Madrid: Establecimiento tipográfico de Jaime Ratés.

[4] Rújula y de Ochotorena, José de. (1932). Los Cepeda. Linaje de Santa Teresa, ensayo genealógico. Madrid.

[5] Egido, Teófanes. (1986). El linaje de Santa Teresa. Pleito de hidalguía de los Cepeda. Madrid: Editorial de la Espiritualidad; Egido, Teófanes. (1982). “La familia judía de Santa Teresa”. Studia Zamorensis, 3, 449-479.

[6] Alabrús, Rosa María y García Cácerl, Ricardo. (2015). Teresa de Jesús. La construcción de la santidad femenina. Madrid: Cátedra.


En colaboración con QAH| Mundo Histórico

Vía|

Alabrús, Rosa María y García Cácerl, Ricardo. (2015). Teresa de Jesús. La construcción de la santidad femenina. Madrid: Cátedra.

Alonso Cortés, Narciso. (1946). “Pleitos de los Cepeda” en Boletín de la Real Academia Española. Volumen 25. Pp. 85 – 110

Egido, Teófanes. (1986). El linaje de Santa Teresa. Pleito de hidalguía de los Cepeda. Madrid: Editorial de la Espiritualidad; Egido, Teófanes. (1982). “La familia judía de Santa Teresa”. Studia Zamorensis, 3, 449-479.

Egido, Teófanes. (1982). “La familia judía de Santa Teresa”. Studia Zamorensis, 3, 449-479.

Egido, Teófanes. (2015). “Los orígenes familiares de Santa Teresa. Reflexión histórica” en Monte Carmelo: Revista de Estudios Carmelitanos, 123, 1, pp. 109-146.

Fernández de Bethencourt, Francisco. (1911). “Los parientes de Santa Teresa” en Boletín de la Academia de la Historia, tomo I.

Fernández Torres, Eleuterio. (1913, 4ª ed. 1993). Historia de Tordesillas. Valladolid: Ámbito.

Herranz Velázquez, Fernando. (2014). “Santa Teresa de Jesús. La lucha por el patronazgo y el nacimiento de sus características identitarias”. VV. AA. Morfologías físicas de la identidad (Identidades en Castilla y León 2). Salamanca: Instituto de las Identidades, Diputación de Salamanca.

Mir, Miguel. (1912). Santa Teresa de Jesús, su vida, su espíritu, sus fundaciones. Madrid: Establecimiento tipográfico de Jaime Ratés.

Rújula y de Ochotorena, José de. (1932). Los Cepeda. Linaje de Santa Teresa, ensayo genealógico. Madrid.
Imagen| santa Teresa de Jesús

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