Jurídico 


San Raimundo de Peñafort, patrón de los juristas, orden y grados (II)

En el anterior artículo referente a San Raimundo de Peñafort, se narraron los principales hitos de su vida y su obra. Se ofrece en esta segunda parte un detallado análisis de la Orden de San Raimundo de Peñafort, y sus galardones.

OrdenEn nombre de San Raimundo de Peñafort se fundó la Orden de San Raimundo de Peñafort, formada por un Presidente, el actual Ministro de Justicia (Alberto Ruíz-Gallardón), un vicepresidente (el subsecretario del Ministerio de Justicia, Juan Bravo Rivera), el Arzobispo de Toledo, el Presidente del Tribunal Supremo, el Fiscal del Tribunal Supremo, el Director General de los Registros y del Notariado, un representante de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, el Presidente del Consejo General de la Abogacía, y, finalmente y en el papel de secretario, un letrado del Cuerpo Superior de Abogados del Estado.

¿Y, hoy en día, que hace esta institución? Esta institución, que presume entre las demás de llevar por nombre el del padre de todos los juristas, se dedica principalmente a premiar los servicios a la Justicia y recompensar hechos distinguidos o servicios relevantes, de “carácter civil, en el campo del Derecho, poniéndolo bajo la advocación del que fuera eximio español y príncipe de los cronistas”[1].

Una de las principales funciones que tiene esta institución, es otorgar sus diferentes grados de reconocimiento a las personas que considera dignas de ellos por su labor jurídica. En este sentido, nos encontramos con una amplia variedad de grados de reconocimiento:

En primer lugar, descubrimos las Cruces de la Orden, dentro de las cuales constan:

–          La Gran Cruz

–          La Cruz de Honor

–          La Cruz Distinguida de Primera Clase

–          La Cruz Distinguida de Segunda Clase

–          La Cruz Sencilla.

En segundo lugar, y en una segunda categoría, tenemos las medallas del mérito a la Justicia, siendo estas de oro, plata y bronce.

Como nota de actualidad, en los últimos días el actual Ministro de Justicia, en su calidad de Presidente de la Orden, ha otorgado la Gran Cruz a los cuatro últimos ex Fiscales Generales del Estado, así como a los miembros de las comisiones que han elaborado las propuestas para las reformas de la Ley Orgánica del Poder Judicial y Demarcación y Planta Judicial, y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

A modo de conclusión, y siguiendo lo dicho por fuentes del Ministerio de Justicia, lo que hace de San Raimundo de Peñafort digno de ser el patrono de todos los juristas fue su sentido universalista, su alma misionera, su docta pluma de legislador y tratadista, habiendo todo ello dejado un rastro imperecedero en la memoria de todos los hombres y mujeres vinculados al servicio del Derecho y las Leyes. Su orden se crea rememorando las excelsas virtudes de un dominico español benemérito, confesor de Reyes y Papas, cronista insigne, escrutador iluminado de las vastas perspectivas del Derecho y de la Moral.

San Raimundo de Peñafort es hoy el patrono de todos los juristas y uno de aquellos hombres que enseñó, y nos enseña, al igual que su compañero y amigo Santo Tomás de Aquino, que no hay nada peor a lo que temer, que al hombre de un solo libro.


[1] BOE de 7 de febrero de 1944 por el que se aprueba el Real Decreto de 23 de enero de 1944 (día de San Raimundo de Peñafort) bajo el mandato del Ministro de Justicia Don Eduardo Aunós.

Vía | New Advent, Ministerio de Justicia

Imagen | Cruz

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