Jurídico 


San Raimundo de Peñafort, patrón de los juristas, orden y grados (I)

Para todos aquellos que hoy tenemos a bien enaltecernos haciéndonos reconocer como juristas, debería ser, de sobra conocida, la figura de San Raimundo de Peñafort (Peñafort, Barcelona, 1175), patrón de los juristas.SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT

De la mano de la vida de San Raimundo (nombre cuyo significado coincide con el de: “Buen Consejo”), cualquiera puede ser testigo de la trayectoria que el ideal de jurista debería seguir, siendo en sus inicios, cuando alcanzaba la edad únicamente de 20 años, profesor de filosofía en una escuela de la Barcelona del Siglo XII y pasando con 30 años a ser profesor en la Universidad de Bolonia, cuna de tantos juristas ilustres tales como Manuel Albaladejo o Jaime GarciaAñoveros, donde, Raimundo, se doctoró.

Como obras jurídicas relevantes, tenemos tres grandes ejemplos que hicieron de Raimundo de Peñafort, el patrono de todos los juristas.

La primera de estas obras es la conocida como “Summa”, donde San Raimundo cumple la penitencia que sus superiores dominicos le impusieron, al pedirla él mismo, como cura contra su orgullo, del que se avergonzó durante toda su vida. Se trata de una recopilación de todas las respuestas que los sabios antiguos daban a ciertas preguntas difíciles de los fieles, que en un principio denominó como “Casos de Conciencia” y al unificarlos pasaron a conocerse con el nombre de “Summa”.

La segunda nota en su pentagrama jurídico particular fue la nacida a partir de su nombramiento por el Papa Gregorio IX como su confesor particular (1230), cargo bajo el cual, tuvo a bien  imponerle la penitencia, cuanto menos particular, de atender siempre muy bien a las peticiones que le hicieran los pobres, llegando incluso este Pontífice a donar parte de sus bienes personales a una familia de Roma que vivía en la calle. Bajo este cargo, San Raimundo redactó sus famosas “Decretales” siendo las cuales un compendio de todos los Decretos que hasta ese momento habían dado los Pontífices y los Concilios. Esta recopilación se enorgullece de ser consultada aún hoy por todos aquellos a los que les intriga aquello que ordenaron o que prohibieron los Pontífices y Concilios de la antigüedad.

Como tercer deleite jurídico que el padre de los juristas nos legó, nos encontramos con la que ha sido sin duda su obra maestra, “El Cuerpo de Derecho Canónico” (1917). Según el canonista Ferreres, por Derecho Canónico debe entenderse “el conjunto de leyes dadas por Dios, o por la potestad eclesiástica, por las cuales se ordena la constitución, régimen y disciplina de la Iglesia Católica”.A través de esta obra, se han transmitido a través de los tiempos todas las normas que, en aquella época, y en muchas ocasiones hoy todavía, regulaban el funcionamiento de la Iglesia, y de todos sus fieles.

San Raimundo de Peñafort no sólo tuvo un papel importante en el mundo jurídico del momento, sino que también fue un fiel seguidor y propulsor de la conversión al catolicismo de todos aquellos que en aquel momento eran considerados como infieles. De esta manera, fundó el Studium” una escuela de lengua árabe en Túnez y en Murcia para facilitar la conversión de los musulmanes. En la misma línea, este jurista de juristas solicitó a Santo Tomás de Aquino la redacción de un manual apologético[1]Summa contra Gentiles”siendo esta una recopilación de argumentos tanto filosóficos como jurídicos, todos ellos racionales, para convertir a los entonces conocidos como infieles, judíos y musulmanes. En esta misma línea, San Raimundo de Peñafort es conocido por la introducción del Santo Oficio en el Reino de Aragón.

Después de una vida casi centenaria dedicada al estudio del Derecho, San Raimundo de Peñafort fallece en Barcelona (1275). Fue el primer santo canonizado en la actual Basílica Vaticana, por Clemente VIII (1601) atribuyéndosele milagros tales como la utilización de su capa como embarcación para llegar a Barcelona desde Silles. Su cuerpo es venerado hoy por miles de fieles, tanto juristas como personas ajenas a este apasionante mundo, en la catedral de Barcelona, en su Capilla Central.

Con esto culminamos la primera parte de un total de dos artículos que ofrecen al lector una visión detallada de este gran jurista. En la segunda parte de este escrito, se ofrecen más detalles sobre su Orden y sus galardones.


[1] Apologética: Ciencia que propone, prueba y defiende las verdades fundamentales de la Religión católica. Demuestra así por argumentos de la razón la credibilidad de la Religión revelada por Cristo.

Vía | New Advent, Ministerio de Justicia

Imagen | San Raimundo de Peñafort,

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