Salud y Deporte 


¿Sabías que el uso de sustitutivos alimentarios puede ser una estrategia viable para bajar de peso?

Hay tres factores que impiden el control de peso con éxito: la ignorancia del tamaño de las porciones, la frecuencia de la alimentación y el consumo excesivo de alimentos densamente calóricos. ¿Sabías que la población tiende a subestimar un 50% el contenido calórico de los alimentos? Los programas de sustitución parcial de comidas ayudan a evitar estos problemas, pues los sustitutivos alimentarios intentan mantener porciones controladas y planes de comidas específicos que involucran pocas decisiones por parte del individuo. De acuerdo con una revisión meta-analítica, programas parciales de reemplazo de comidas son seguros y suponen alternativas efectivas para la promoción de la pérdida de peso sostenida y los beneficios para la salud que esto conlleva. Los productos sustitutivos ofrecen las ventajas de bajo coste (menor que los fármacos), mayor disponibilidad de nutrientes, productos novedosos, simples  y con gran variedad de formas, sabores y consistencias que permiten cambiar periódicamente de producto; características que pueden aumentar la adherencia a la dieta.

 

Así pues, los sustitutivos alimentarios se han convertido en una estrategia cada vez más popular entre las personas que intentan perder peso. De los estadounidenses el 15% de las mujeres y el 13 % de los hombres utilizan sustitutos alimentarios como su estrategia de reducción ponderal, lo que sugiere que pueden ser fácilmente incorporados en el estilo de vida del participante. Las presentaciones más habituales son en forma de barritas, de snacks y  en polvo para su reconstitución como batidos.

Los sustitutivos alimentarios se han convertido en una estrategia cada vez más popular para perder peso

 

Dietas con sustitutivos suponen una estrategia viable para el control de peso y un impacto positivo en los resultados de salud. Numerosas investigaciones demuestran su eficacia y seguridad para la pérdida de peso y su mantenimiento. La evidencia ha demostrado que intervenciones dietéticas con sustitutivos de comidas dan lugar a una mayor pérdida de peso, mayor cumplimiento del plan dietético, aseguran una ingesta más adecuada de nutrientes esenciales,  demuestran una mayor satisfacción y por consiguiente una menor tasa de abandono. Las dietas de reemplazo mejoran parámetros bioquímicos, niveles de proteína C reactiva, marcadores inflamatorios (cuyos niveles elevados están asociados con un mayor riesgo de resistencia a la insulina), la disfunción endotelial, el estrés oxidativo, y los eventos cardiovasculares. Varias líneas de evidencia sugieren que una dieta hipocalórica con sustitutivos alimentarios puede ser un medio eficaz para fomentar la pérdida de peso, garantizando el cumplimiento y mejorando parámetros obesogénicos .  Además, hay estudios que demuestran los beneficios de esta terapia también en personas diabéticas: reducción ponderal, mejoras en los parámetro físicos e incluso en parámetros bioquímicos que podrían incluso dar lugar a una reducción de la medicación administrada. Hemos de recordar que al igual que cualquier dieta, la utilización de sustitutivos alimentarios debe ser supervisada por un profesional de la nutrición que valore la utilización de los mismos y que este tratamiento no es una estrategia aislada, es decir, siempre ha de ir acompañado de una dieta sana, equilibrada, así como de actividad física adaptada individualmente al individuo.

 

Vía| Basulto, J et al.

Más información| Keogh, JB et al

En QAH| ¿Qué es el “semáfaro” de la alimentación?, Antioxidantes naturales en los alimentos

Imagen| SustitutivoAlimentario

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