Economía y Empresa 


¿Sabes si tu negocio es rentable?

¿Mi negocio va bien? ¿Me fijo en la tesorería o en la cuenta de Pérdidas y Ganancias?

Todavía recuerdo la cara de pasmado que se me quedó cuando, en una visita a una empresa, les pregunté que cómo sabían si su negocio era lo suficientemente rentable; a lo que me contestaron:

“¡Tenemos 100.000 € en la cuenta corriente! ¿No te parece rentable nuestro negocio?”

Como os podéis imaginar, la respuesta no me dejó indiferente: por un lado, es mejor tener ese dinero en caja, a no tenerlo; y por otro lado, me di cuenta de que necesitaban más información financiera de su propio negocio.

He aquí la clásica pregunta que un empresario se hace cada cierto tiempo:

¿Mi negocio da dinero?

¿Es rentable mi empresa?

Generalmente cuando gestionamos un negocio solemos tener una intuición de si somos rentables o no. Esto suele cumplirse cuando el empresario (habitualmente pequeño empresario) conoce y domina su negocio, suele tener muy pocos trabajadores, y suele tener una facturación regular o cíclica, pero conocida. En esta situación, si está bien controlada, la empresa generará beneficios y por lo tanto, también caja.

Pero ¿qué ocurre cuando el negocio empieza a crecer? El volumen de operaciones es mayor y es posible que el empresario empiece a no controlar el 100% de la información que antes sí manejaba con soltura (facturación, gastos, coste de las ventas, tesorería, gastos financieros, …).

Es aquí cuando empieza a plantearse la necesidad de establecer unos controles y ratios que le permitan visualizar la evolución de su negocio, y lo más importante, ver que sigue generando beneficios y caja.

Todavía hay quienes analizan la rentabilidad de su negocio, mirando exclusivamente la evolución de la tesorería. Es cierto que un negocio tiene y debe generar caja (si no se generara, no habría liquidez, y sin liquidez no se pueden atender los pagos); pero lo más importante es saber y conocer la rentabilidad del negocio, y para ello debemos analizar y comprender la Cuenta de Resultados, o también llamada cuenta de Pérdidas y Ganancias.

 

Ventas: es la suma de las facturas y de los abonos emitidos

Coste de las Ventas: es la suma de las facturas de proveedores, que suministran productos/servicios necesarios para poder vender tu producto/servicio. Por ejemplo, si mi negocio es la venta de cursos de formación, un coste de ventas sería el proveedor/freelance al que contrataría para que impartiera dicho curso.

Margen Bruto: es la diferencia entre las Ventas y los costes de Ventas; si mis ventas fuesen 100 y mis costes de venta fuesen 80, el margen bruto sería 20; en % habría que dividir el margen bruto entre las ventas; en este caso, el margen bruto porcentual sería el 20%.

Gastos de Estructura: son los gastos necesarios para el funcionamiento de tu negocio; habitualmente son las facturas de gastos fijos como el alquiler de oficina, suministros, telefonía/datos, seguros, gasto de personal (este podría ser en algunos casos coste de ventas); marketing y publicidad, etc.

Gasto de Amortizaciones: en caso de haber comprado maquinaria, elementos de transporte, equipos de informática, etc… sería la parte de gasto que puede ser distribuida en varios ejercicios según el Plan General Contable.

Gastos/Ingresos Extraordinarios: como su propio nombre indica, son gastos atípicos y realmente se producen por algún motivo totalmente diferente a la actividad habitual de tu negocio.

Beneficio de Explotación: es el resultado de restar los Gastos (estructura y amortizaciones y extraordinarios) a la cifra de Margen Bruto.

Gastos Financieros: habitualmente son los intereses por tener contratado un préstamo o una línea de crédito

Beneficios antes de Impuestos: es el resultado de restar los Gastos Financieros al Beneficio de Explotación.

Impuestos: generalmente es el Impuesto de Sociedades

Beneficio después de Impuestos: es el Beneficio después de restar los Gastos Financieros e Impuestos al Beneficio de Explotación. Este Beneficio (también llamado Beneficio Neto) es ya el que se podría distribuir a los socios, o bien quedarse en las reservas de la empresa

 

Entonces:

¡Podríamos tener muchos beneficios, pero tener sin embargo muy poca (o nula) Tesorería!

Hay negocios que generan altos beneficios (diferencia entre la facturación total y los gastos totales); pero tienen una tesorería escasa; esto puede deberse a varios factores, pero generalmente ocurre porque tienen facturas pendientes de cobro.

Recordemos que los beneficios se deben convertir en tesorería; y esto ocurre cuando conseguimos cobrar todas las facturas de nuestros clientes.

“Un proceso de venta acaba cuando se cobra la factura correspondiente”

Por lo tanto, para generar Tesorería hay que tener una muy buena política de gestión de cobros y una buena política de condiciones de pago con los clientes (cuanto más plazo demos a los clientes para pagarnos, más tarde generamos nuestra tesorería).

Es cierto que habrá momentos en que tendremos que pedir (financiar) liquidez para financiar estas necesidades temporales de tesorería (capital circulante).

 

Por lo tanto ¿qué datos debemos analizar en nuestra Cuenta de Pérdidas y Ganancias?:

  • Mi Margen Bruto real: ¿es el que habíamos presupuestado? ¿Está acorde con el de mis competidores?
  • Mis Gastos de Estructura: ¿son sensatos? ¿Qué % suponen sobre mi cifra de Ventas? ¿Tienen mis competidores esta ratio, o mejor ratio?
  • Mis Gastos Financieros: ¿son acordes? Pueden ser motivo de que he pedido demasiados préstamos/créditos porque quizás esté cobrando tarde las facturas de mis clientes?
  • Mis Amortizaciones: ¿son elevadas? Quizás hemos comprado maquinaria/hardware, y que la podríamos haber comprado con un renting, y así evitar descapitalizarnos y evitar amortizaciones.

 

Como veis, con la Cuenta de Resultados debemos:

  • Analizar todos los meses las Ventas y Gastos, y ver las desviaciones sobre lo que habíamos presupuestado
  • Analizar la evolución de nuestro Margen Bruto
  • Comprobar que tenemos una estructura de gastos fijos óptima; si es elevada, es posible convertir gastos fijos en variables (externalización)
  • Verificar que nuestra estructura de financiación (préstamos/créditos) es la correcta y pagamos los intereses adecuados
  • Comparar si el Beneficio Neto de nuestro negocio es similar al de nuestros competidores
  • Verificar si nuestro Beneficio Neto se ha convertido en Tesorería; esto se comprueba con un cuadro de flujos de tesorería (Cash Flow).
  • Construir un cuadro de Previsión de Ventas y Resultados (Forecast) para prever los resultados de (al menos) los próximos 6 meses, y controlar la evolución de tu Tesorería.

 

Haciendo esto, podremos tener una Foto financiera de nuestro negocio, y de manera regular; esto nos permitirá no tener sorpresas en nuestros Resultados y en nuestra Tesorería. Si somos previsores, controlaremos y nos anticiparemos, y seremos capaces de implantar un buen Presupuesto anual y decidir nuestros objetivos de Ventas, Gastos y Beneficios.

 

Por lo tanto, conociendo y sabiendo leer lo siguiente:

  • Nuestra cuenta de pérdidas y ganancias, mes a mes
  • Nuestra previsión de tesorería, cada semana
  • La lista de facturas pendientes de nuestros clientes, semana a semana
  • Nuestro margen comercial de nuestro producto/servicio, mes a mes
  • La desviación de nuestra facturación y gastos, contra lo que habíamos previsto

Con este pequeño análisis, nos sentiremos más seguro con la evolución de tu negocio, y evitaremos posibles sustos.

Recordemos:

¡Todo aquello que podamos analizar, podremos controlarlo, y nuestro negocio nos lo agradecerá!

 

Vía| Elaboración propia

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