Coaching Profesional, Coaching y Desarrollo Personal 


¿Sabes organizarte?

¿Qué tal llevas el nuevo curso? ¿Ya tienes una lista enorme de trabajos y exámenes? ¿Cómo llevas el trabajo? ¿Consigues hacer las tareas a tiempo? ¿Y qué tal va esa nueva actividad a la que te has apuntado?

Cuando retomamos o iniciamos actividades nos tenemos que enfrentar a la dura tarea de organizar nuestro tiempo. A veces, cuando no conseguimos organizarnos, podemos experimentar sensaciones desagradables como frustración, estrés, fatiga y sensación de desbordamiento. Sin embargo, es posible administrar el tiempo de forma eficaz para prevenir este tipo de problemas. A continuación te ofrecemos algunas pautas que te resultarán de mucha utilidad (McKay y Eshelman, 1985; Fernández, 1999):

1.Obsérvate

En primer lugar será necesario que registres las actividades que haces en tu día a día y el tiempo que dedicas a cada una. No solo tienes que incluir las actividades laborales y académicas sino también otras como los desplazamientos, los trabajos en casa, la higiene personal, el tiempo que consumes haciendo la comida, cuánto tiempo dedicas a comer y a dormir, etc.

2.Decide y prioriza

Una vez tengas el registro, será adecuado que te fijes en qué actividades inviertes tu tiempo y que decidas si quieres emplear más o menos tiempo en cada una de ellas.

3.Planifica

A continuación, utiliza una plantilla que contemple las 24 horas del día de los 7 días de la semana y anota las actividades que harás en cada momento. Para ello, has de seguir estas pautas:

  • Divide las tareas en pasos intermedios para facilitar la estimación del tiempo que necesitarás en completarlos. Por ejemplo, en vez de poner “Estudiar Biología” puedes poner “Estudiar tema 2 de Biología”, “Hacer introducción del trabajo sobre….”
  • Reserva un tiempo para imprevistos y problemas. Establécelo en algún momento de la semana de manera fija. Así, puedes emplearlo para terminar tareas o bien para adelantar otras si ha surgido alguna tarea o actividad que no esperabas.
  • Establece tiempos de descanso. Dedica al menos 10 minutos de descanso cada dos horas de actividad. Esto facilitará la concentración y la productividad.
  • Conoce tus prioridades y aprende a decir no. Si hay actividades no importantes que pueden trastocar tu organización, di “no”. Puede que al principio te cueste, pero poco a poco verás que te resulta útil pues lograrás distribuir el tiempo de trabajo y ocio de modo que no te genere estrés.
  • Evita distracciones: deja de mirar a las musarañas, aplaza los recados que no sean importantes y no te entretengas en tareas que no son necesarias.

Si sigues estos pasos, a los pocos días encontrarás resultados. Te encontrarás menos cansado/a y comprobarás que has aumentado tu productividad. Así que, ¿a qué esperas? Busca un cuaderno y comienza a administrar tu tiempo de forma eficaz.

Vía| Davis, M., Mckay, M. y Eshelman, E.R. (1985). Técnicas de autocontrol emocional. Barcelona: Martínez-Roca

Fernández, C (1999). Aprender a estudiar: como resolver las dificultades en el estudio. Madrid: Pirámide

Imagen|Organizar el tiempo.
* En QAH|(entradas relacionadas)
Eso es todo. ¡Disfruta escribiendo tu artículo!

RELACIONADOS