Coaching y Desarrollo Personal 


¿Saber o creer?

“Sabelo, pero no te la creas”

De chicos solemos escuchar muchas veces a la gente de alrededor ponderándonos y destacando nuestras virtudes y habilidades. Pero podemos caer en una trampa. Por eso, mi papá siempre me advertía: “Sabelo, pero no te la creas”.

Me costó mucho entender esa frase, incluso, a veces, me frenó a reconocer y creer en mis capacidades, pero la vida tiene rumbos misteriosos con indicaciones misteriosas…

Crecí en un pueblo, donde la mayoría de los habitantes nos conocíamos unos a otros. Era sencillo comportarme adecuadamente, era sencillo saber cuándo era mi turno para opinar y cuando era mejor estar callado. Pero, sobre todo, era sencillo que fuera sencillo.

Sin embargo, sentía que ese no era mi lugar, que la vida que imaginaba no podría darse en ese lugar. Las oportunidades de la vida me permitieron trasladarme a la gran ciudad. La ilusión era grande y el miedo a que todo comenzara a ser complicado era inmenso.

Allí descubrí que había más tipos de personas de las que conocía, y aprendí a convivir con ellas de una manera diferente a la que estaba acostumbrada. Sin embargo, me di cuenta de que todo seguía siendo sencillo.

Porque todo es sencillo cuando te enseñaron a hacerlo.

Tanto me habían dicho lo buena que era haciendo esas cosas, que terminé creyéndomelo, terminé dando por sentado que así era yo. Sin embargo, al irme a la ciudad, el miedo a lo desconocido, a caer y golpearme, me robó un poco la seguridad que tanto tenía en mí misma. Empecé a desconfiar de lo que me creía, cuando en realidad, no era necesario que yo me creyera capaz de hacer dichas cosas, porque la realidad era que ya las sabía hacer, porque las había aprendido, me las habían enseñado. Y el día que enfrentaba la vida creyendo que yo tenía un don especial, me frenaba el miedo, me caía y me golpeaba.

Por suerte, me habían enseñado a levantarme y volver a emprender la marcha por el rumbo misterioso de la vida y sabía cómo hacerlo.

En ese rumbo que te lleva hacia adelante y te hace crecer, descubrí que día a día vas desvelando misterios y encontrando otros nuevos; también descubrí que saber cómo o en qué sos bueno es lo que te hace bueno en eso, pero creerlo como si fuera imposible que fuera de otro modo, sólo hace que seas peor.

¿Vos lo sabés o te lo creés?

 

Imagen| “Sabelo pero no te la creas”

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