Coaching Profesional 


Saber decir que no

¿Cuántas veces hemos dicho que sí queriendo decir que no? ¿Cuántas veces no hemos sabido decir que no aún queriendo?

Decir que no es una de mis asignaturas pendientes, de esas que si me evaluaran suspendería una y otra vez, de las de volver a examinarse en septiembre. Nadie me ha enseñado a decir que no; es una de esas cosas que no se enseñan en el colegio y que debería ser asignatura obligatoria.
Lo reconozco, no sé decir que no en ninguna de las parcelas de mi vida. Gracias a eso he hecho cosas que no quería, muchas, demasiadas, he aceptado retos que no me gustaban y estando con personas que al final no me aportaban nada.

El no saber decir que no nos provoca frustración, nos baja el autoestima, hace que tengamos estrés y que no nos sintamos cómodos en las situaciones que nos toca llevar a cabo.

No-saber-decir-no-21 Saber decir que no tiene nombre, asertividad lo llaman, aprender a decir lo que piensas y sientes sin ofender a terceros ni  dejarse manipular por sus deseos. Dicen que a decir que no se aprende, que se ensaya y que se entrena y que cuanto más  dices que no, más logras hacerlo.

 Hay muchas técnicas para aprender a ser asertivo: utilizar respuestas simples, pensar en el tiempo libre que nos  quitará el encargo que no queremos asumir, no comprometernos sino podemos, no confundir negativa con rechazo,  decir que no a algo puntual no significa rechazar a todo lo que nos proponga esa persona, y, sobre todo ser fieles a  nosotros mismos.

Si a vosotros os pasa como a mí y tenéis que ir todos los septiembres a la recuperación de aprender-a-decir-que-no; paciencia y resignación y si no poneos delante del espejo y empezad a decir que no muy alto y muy claro a ver si así por lo menos logramos aprobar.

Vía| La mente maravillosa

Imagen| Saber decir que no

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