Historia 


Rubens diplomático

Rubens

Autorretrato de Rubens. Ca. 1638. Kunsthistorisches Museum, Viena

Cuando pensamos en Rubens (Siegen, 1577 – Amberes, 1640), el artista del siglo XVII, probablemente lo primero que se nos ocurra sean sus pinturas acerca de historias mitológicas con mujeres cuya belleza es muy diferente a la belleza que veneramos hoy en día: por ejemplo, el cuadro de Las Tres Gracias que está en la colección permanente del Museo del Prado.

Sin embargo, voy a tratar sobre una faceta que aunque no es secreta, es quizás menos obvia a la hora de pensar en él: se trata del importante papel que desempeñó Pieter Paul Rubens como diplomático en la Europa de su tiempo. No olvidemos que el artista tuvo un inusual acceso a la educación, lo cual le hizo poseedor de una gran cultura, conocedor de varios idiomas, y de excelentes maneras. Durante su educación artística, que comenzó a los 14 años, tuvo oportunidad de ir a Italia a estudiar a los grandes maestros italianos y a los grandes clásicos de la Antigüedad. Entre 1603 y 1604 es enviado por el Duque de Mantua junto con una embajada a la Corte de Felipe III en Valladolid, siendo el retrato ecuestre del duque de Lerma, el primer gran retrato oficial que realiza Rubens para un dirigente europeo.

Rubens. Retrato ecuestre del duque de Lerma. 1603. Museo del Prado

Rubens. Retrato ecuestre del duque de Lerma. 1603. Museo del Prado

En 1608 vuelve a Amberes, donde además de crear el taller más importante de la ciudad, pasa a ser nombrado a partir de 1609 pintor de Corte para el Archiduque Alberto de Austria e Isabel Clara Eugenia, y también es en ese año cuando entre España y las Provincias Unidas del Norte (aproximadamente la actual Holanda) se firma una tregua que daría lugar a doce años de paz. Rubens entra en juego con gran habilidad pintando para el ayuntamiento de la ciudad, las principales casas y las iglesias, tendiendo a la unificación. Tras el fallecimiento del Archiduque Alberto, Rubens continúa trabajando para la Infanta Isabel Clara Eugenia, que gobierna en nombre de Felipe IV en los Países Bajos hasta su fallecimiento en 1633. Entre agosto de 1628 y abril de 1629, Rubens fue llamado a la Corte de Madrid por Felipe IV para averiguar el estado de las negociaciones de paz entre ambos países. Más tarde pasaría por Londres y La Haya. Durante estas estancias continúa pintando importantes cuadros y retratos oficiales. Felipe IV de España y Carlos I de Inglaterra lo ennoblecieron.

En definitiva, Rubens es una figura histórica que además de ser clave para la Historia del Arte, lo es para la Historia de Europa a nivel político. Un claro ejemplo de cómo el arte es una herramienta para la sociedad, y la política se vale del arte para transmitir ideas.

Vía| Museo del Prado

Imagen| Rubens; Retrato ecuestre

En QAH| El Greco ¿español?; Pasear por los alrededores del Museo del Prado; El Gran “Valido”: el duque de Lerma; Embajada japonesa a España en el siglo XVI

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