Especial Augusto, Patrimonio 


Roma augustea (III): la monumentalización del Campo de Marte

Planta del Campo de Marte en época augustea, tras la monumentalización del mismo.

Planta del Campo de Marte en época augustea, tras la monumentalización del mismo.

La zona en la que Augusto gozó de mayor libertad para llevar a cabo su programa de monumentalización fue en el denominado Campo de Marte, gracias al apoyo de Agripa, quien había heredado vastas propiedades de Marco Antonio y decidió donarlas al Estado para dotarlas de función pública. Las intervenciones, comenzadas tras la batalla de Accio (31 a.C.) y planificadas en conjunto, articularon el gran espacio en tres zonas en la que los edificios se insertaban en grandes jardines con bosques formando un único escenario, admirado por autores como Estrabón, quien equiparaba esta área a las ciudades griegas. Debido al carácter reflexivo –y no tanto descriptivo- de la presente serie de artículos, entrar a explicar en detalle cada uno de los edificios sería inabarcable, por lo que los presentaremos en conjunto e incidiremos en la simbología del totum que conforman.

Planta y diseño reconstructivo en alzado del Mausoleo de Augusto.

Planta y diseño reconstructivo en alzado del Mausoleo de Augusto.

Mientras que la zona norte estuvo dominada por el propio Mausoleo de Augusto, de planta circular y construido a su vuelta de Alejandría, la zona sur del Campo de Marte fue la que concentró la mayor parte de los edificios. De época republicana aún quedaban en pie los Saepta, el Diribitorium y la Palus Caprae (estanque con un valor simbólico relacionado con la figura de Rómulo). Esta región importantísima estaba ligada al derecho de voto de los ciudadanos por lo que, a pesar de ser intensiva la labor edilicia, Augusto mantuvo la funcionalidad de todos los edificios –construyéndolos de nuevo- y añadió algunos más para dotar de simbolismo al conjunto.

–          Los Saepta –el lugar donde se votaba- habían sido iniciados por Julio César y en sus lados se dispusieron dos pórticos: el pórtico de Meleagro –en el que había expuestas obras de arte de todo el Imperio- y el pórtico de los Argonautas. En lo que respecta al último de ellos, no era sino la monumentalización del sector final de un antiguo trazado que conducía desde los Saepta de época republicana hasta el río Tíber, relacionado con los antiguos ciudadanos provenientes de los suburbios que venían a los Saepta a votar; las fuentes indican que al final de ese recorrido, hacia el río, estaban los restos de la nave de Eneas, mientras que en el pórtico de los Argonautas estaban expuestos los restos de la nave de Argos. Esta dualidad no era sino un elemento más del complejo aparato ideológico que había detrás de la urbanización augustea, quedando unidas esta vez las memorias griega y romana.

–          El Diribitorium, lugar donde se llevaba a cabo el recuento de los votos y algunas veces se repartía grano fue monumentalizado, destacando su techumbre en un solo cuerpo con más de treinta metros de longitud.

–          El Panteónunicum de la arquitectura romana, que no explicaremos en detalle, como hemos indicado anteriormente- se destinó a conmemorar a las divinidades olímpicas junto a personajes como Rómulo y César, considerados dioses.

–          En la antigua zona de la Palus Caprae se construyeron las Termas de Agripa y el Stagnum Agrippae, recuerdo del antiguo lago.

Maqueta reconstructiva del Campo de Marte donde es visible el Panteón, los "Saepta", el "Diribitorium", las Termas de Agripa y el "Stagnum Agrippae".

Maqueta reconstructiva del Campo de Marte donde es visible el Panteón, los “Saepta”, el “Diribitorium”, las Termas de Agripa y el “Stagnum Agrippae”.

Todos los edificios, al norte y al sur, fueron dispuestos regularmente estableciendo un eje rectilíneo que unía el Mausoleo de Augusto con el Panteón. Esto no era sino la plasmación física de otro de los componentes ideológicos del urbanismo augusteo, el de unir al propio Augusto –a través de su mausoleo- con Rómulo, el primer rey de Roma –venerado en el Panteón-, vaticinando así su propia divinización en vida.

Diseño del "Horologium Augusti" en el Campo de Marte.

Diseño del “Horologium Augusti” en el Campo de Marte.

No obstante, hacia el 19 a.C. este complejo simbolismo se acrecentó cuando en el espacio central entre el Panteón y el Mausoleo de Augusto se erigió, en honor a Helios, un obelisco egipcio proveniente de Heliópolis. Los estudios arqueológicos han demostrado que el propio obelisco hacía las veces de indicador sobre un meridiano, a modo de reloj solar, de ahí que su denominación sea la de Horologium Augusti. Dos teorías sostienen que pudo haber o una única meridiana o un enorme reloj solar pavimentado cargado de componentes astrológicos, que tendrían como indicador final, tras la meridiana, el propio edificio del Ara Pacis, construido por Augusto el 9 a.C., cuya iconografía expresa el fuerte componente ideológico del arte augusteo. ¿Qué sentido tenía un reloj solar en el Campo de Marte?  De todo el complejo monumental, el obelisco y el Ara Pacis poseían una orientación diversa para coincidir con la aurora del 21 de abril, fiesta natalicia de Roma, cuando la sombra del obelisco apuntaría hacia el altar del Ara Pacis; además, al estar insertados con orientación diversa en un complejo mayor, el 23 de septiembre, el dies natalis de Augusto, la luz entraría en diagonal y apuntaría al altar del Ara Pacis. La entrada del sol se producía también por el óculo del Panteón, saliendo por la puerta y apuntando hacia el norte, donde se encontraba el Mausoleo. Todo este complejo aparato simbólico no era sino una prefiguración de la divinidad que se le atribuiría a Augusto. En ambos edificios entrelazó el cumpleaños de Roma y el suyo mismo.

El "Ara Pacis" visible desde su lado frontal.

El “Ara Pacis” visible desde su lado frontal.

El sector occidental del Campo de Marte fue monumentalizado con el Euripo, canal que unía el Tíber con el Stagnum Agrippae, en cuyas riberas fueron expuestas obras de arte y  se situaron monumentos funerarios como el de Julia, Sila, etc; más a occidente se situó el mausoleo de Agripa, reducido a un simple cenotafio desde el 21 a.C. –sus cenizas se  depusieron en el propio Mausoleo de Augusto. Más hacia el sur de las Termas de Agripa numerosos edificios fueron remodelados o terminados de construir, conviviendo con otros que ya estaban en pie desde las últimas etapas de la República, y que dejaremos fuera de la presente reflexión.

El papel de Augusto en cuanto a urbanismo se refiere, fue único no sólo por las bases arquitectónicas que estableció para los siglos sucesivos, sino por el fuerte componente ideológico que cada una de sus creaciones poseía. Limitado por el espacio y la tradición en el centro monumental de Roma, o con libertad para construir en el Campo de Marte, concibió un plan conjunto que englobaba ambas partes y las unía a través del símbolo, de la unión de toda la Roma que había heredado, unificada y pacificada por él mismo, ahora con una nueva imagen, más ordenada y regular, lograda bajo su propia figura. En comparación con los siglos anteriores, fue el primer plan conjunto que dio a Roma un nuevo aspecto, preludio de las reformas urbanísticas de los siglos posteriores. Hoy, 2000 años después de la muerte de Augusto, aún poseemos testimonios visibles de tales cambios, recuperados y estudiados por los integrantes de la denominada Arqueología Clásica, dispersos en el actual centro monumental de Roma y en las salas de los museos de todo el mundo, rememorando, al igual que lo hacemos en el Bimilenario de su muerte –citando a Eugenio La Rocca- “a quien aún en vida, un 2 a.C., debido a la excepcional empresa que había llevado a cabo y al favor de todos los romanos, el día de la inauguración de su foro recibió el título de Pater Patriae por el Senado, confirmando su papel de refundador de la ciudad y padre benéfico de todos los romanos. No fue sino el último paso de una serie de honores que garantizaban una sacralidad que ningún magistrado romano había obtenido hasta ese momento”.

Espectáculo audiovisual en el Foro de Augusto realizado el pasado 21 de abril, fiesta natalicia de Roma, en el marco de los actos que conmemoran el Bimilenario de la Muerte de Agusto (19 de agosto del 14 d.C.- 19 de agosto del 2014).

Espectáculo audiovisual en el Foro de Augusto realizado el pasado 21 de abril, fiesta natalicia de Roma, en el marco de los actos que conmemoran el Bimilenario de la Muerte de Agusto (19 de agosto del 14 d.C.- 19 de agosto del 2014).

Vía| COARELLI, Filippo. Roma, Serie Guide Archeologiche. Roma, Mondadori Electa, 2000; LA ROCCA, Eugenio. La Roma augustea (conferencia). Incontri di approfondimento sui temi della mostra Augusto. Roma, Scuderie del Quirinale. 24 ottobre 2013; VV.AA. (Elio Lo Cascio ed.). Roma Imperiale. Una metropoli antica. Roma, Carocci, 2010.

Imagen| Google, Museo dei Fori Imperiali, Museo dell’Ara Pacis. 

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