Moda 


Rojo insignia. Rojo Louboutin (II)

Tras la anterior publicación de esta serie “Rojo insignia” en la que os hablaba de la “historia” del mundialmente conocido rojo Valentino, hoy os muestro otra firma que ha escogido el color rojo como color insignia. Esta vez no puedo evitar sacar mi lado más legal, el de abogada, para contaros algunos entresijos que llevaron esta historia a los tribunales.

Captura de pantalla 2014-08-04 a la(s) 01.11.32Captura de pantalla 2014-08-04 a la(s) 01.11.32Se trata esta vez de Christian Louboutin, quien ha llenado de color rojo las suelas de tantas artistas y famosas, en cualquier evento exclusivo, a lo largo de los años. Esta vez el rojo en la suela de los pies se convierte en un símbolo de alto diseño, exclusividad y sofisticación.

Ya desde la época de Luis XIV (mediados del siglo XVIII) la clase alta de la sociedad consideraba la suela roja de los zapatos como un símbolo de distinción que sin duda sería admirado por aquellos que no pudiesen disponer de ella. Pero, ¿cómo se he ocurrió a Louboutin la idea, que resultó ser millonaria, de teñir todas las suelas de sus zapatos de rojo amapola? De nuevo, como todas las grandes ideas, surgió como una mera anécdota.

En una entrevista a Net à Porter el diseñador dijo lo siguiente: “Al principio de mi carrera, empecé a dibujar mis zapatos inspirándome en el Pop Art de Andy Wharhol, y de pronto noté que al zapato que yo ilustraba en el papel le faltaba alma, no me transmitía lo mismo que mi referencia artística. Por aquel entonces yo tenía una asistenta bastante inútil que se pasaba las horas muertas pintándose las uñas, me acerqué a ella y sin pensarlo le arrebaté su esmalte rojo y dibujé con él las suelas de mis zapatos… El resto es historia. Mis clientas adoraron la idea y me animaron a seguir utilizando el mismo diseño en las colecciones siguientes, convirtiéndose así en el sello de la casa”.

Captura de pantalla 2014-08-08 a la(s) 01.32.00Un sello de la casa que le permitiría inflar los precios de forma astronómica y sobretodo hacer una gran campaña de marketing indirecto cada vez que alguien calza sus zapatos, que por sí solos delatan cual ha sido la mano que los ha creado. Así, en 2008, consciente de la importancia que este color suponía para la firma francesa, Louboutin patentó la suela roja para adquirir exclusividad en su uso. Esta acción fue cuestionada en el plano legal por el resto de firmas de moda, que recelosas, no querían ver cómo se les limitaban las opciones a la hora de diseñar zapatos. Así, poco después, la firma francesa terminaría viendose ante tribunales contra titanes de la moda como YSL o ZARA.

Personalmente, como abogada española y gran amante de las colecciones que el Sr. Amancio Ortega nos brinda temporada tras temporada, no puedo sino alegrarme por la decisión de la corte de casación francesa, la más alta instancia en el país francófono, que llevó a desestimar la demanda contra Zara interpuesta por Louboutin, en la cual se acusaba a la firma española de plagio por diseñar y comercializar unos zapatos de suela roja. La sentencia dictada por el tribunal, entre otras cosas, fundamenta su decisión en lo siguiente: primero, que Louboutin había registrado su marca bajo unos términos muy vagos; segundo, que no existía una referencia real de color en la escala oficial Pantone para atribuir a la famosa suela roja; y tercero, que difícilmente se pueden confundir unos zapatos de cuatrocientos euros con otros de cincuenta.

De nuevo vemos como de una simple casualidad, como puede ser el arrebato de pintar un zapato con laca de uñas, puede surgir una idea millonaria que daría mucho que hablar.

Vía| Antena 3, La Voz de Galicia

Imagen| Facilísimo

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