Cultura y Sociedad 


Robin Williams y Koko, la gorila parlante

El trágico fallecimiento del actor Robin Williams ha provocado un carrusel de homenajes y muestras de luto de fans, amigos y compañeros de reparto para honrar la memoria del genial cómico. Sin embargo, una de las muestras de condolencia más sobrecogedoras por la muerte de la mítica “Señora Doubtfire” ha llegado de fuera del universo del cine, y más allá del mundo de los humanos.

Robin Williams y Koko

Robin Williams y Koko

Koko, una gorila con la que Robin Williams mantuvo un encuentro en el año 2001, ha transmitido su desolación ante la dramática muerte de su amigo actor. Y lo ha dicho con palabras. Esto es posible debido a que Koko es capaz de comunicarse con los humanos a través del lenguaje de signos.

Koko forma parte del proyecto “The Gorilla Fundation”, que se dedica a la preservación de los gorilas a través de la comunicación entre especies. Gracias a los esfuerzos de su cuidadora e instructora Penny Patterson, Koko entiende más de 2.000 palabras habladas y es capaz de interpretar un millar de signos que le ayudan a expresar acciones, ideas y sentimientos.

Este proyecto no es el primero ni el único que busca conocer el mundo interior de los animales a través de la comunicación. A finales de los 60, un matrimonio adoptó y educó a un joven chimpancé de la misma manera en la que se cuidaría a un bebe humano sordomudo. Este chimpancé, de nombre Washoe, no solo aprendió a utilizar el lenguaje de signos, sino que años más tarde consiguió enseñar esta técnica a otros chimpancés.

Nim hablando por señas

Nim hablando por señas

Aunque estudios similares acabaron en relativo fracaso, como el “Proyecto Nim”, la idea de que los animales son seres autoconcientes y empáticos hacia otros individuos, incluso de especies diferentes, está cada día más aceptada gracias en parte a investigaciones como éstas.

En 2001, el fallecimiento de otro gorila del centro sumió a Koko en una depresión que provocó que durante seis meses la gorila no riera. Pero la magia de Robin Williams obró el milagro cuando el actor y la gorila se conocieron, se hicieron cosquillas y rieron a carcajadas durante más de dos horas.

Robin Williams se ha marchado para siempre, pero deja tras de sí una incontable cantidad de momentos que han traído felicidad a humanos y no-humanos. Queda su leyenda, sus películas y un sentido del humor único capaz de advertir que tenía “tanto pelo en los brazos que hasta las gorilas le encontraban atractivo“.

Vía | The Gorilla Fundation

Más información | Publico.es

Imágenes | The Gorilla Fundation, Project Nim

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