Uncategorized 


¿Rige la ley sálica en España?

Adelantando la respuesta, resulta ser que no. A pesar de que muchas veces se oye decir, incluyendo en los medios de comunicación, que la sucesión al Trono de España se rige por la ley sálica, esto no es en modo alguno cierto. Ni lo es, ni lo ha sido nunca.

Antes de nada, preguntémonos qué es la ley sálica. Originalmente, se trataba de una norma de derecho privado de la tribu de los francos salios recogida por el Rey franco Clodoveo I en el  liber historiae francorum del siglo VI A.D., por la cual se evitaba la disgregación de la tierra sálica dejada en herencia. Pasó a ser una norma de derecho dinástico durante la Guerra de los Cien Años entre Inglaterra y Francia (1337-1453), cuando el rey Felipe IV de Francia quedó sin descendencia y quiso evitar a toda costa que la reina de Inglaterra heredase su trono. Tras mucho bricolaje jurídico, Francia consiguió apartar de la línea sucesoria a los pretendientes ingleses, aunque sus discutibles maniobras constituyeron un excelente pretexto para estos para continuar la guerra. De este modo, y tras muchos avatares históricos, se configuró la ley sálica como norma que prohibía totalmente a las mujeres no sólo ejercer el poder regio, sino también transmitir derechos sucesorios a sus descendientes varones.

Felipe V

El Rey Don Felipe V de España (1683-1746)

¿Cómo llegó a España? Tras su ascenso al trono al vencer en la Guerra de Sucesión (1701-1715), el Borbón Felipe V insta a las Cortes a instaurar una ley semi-sálica (no impedía, pero hacía en extremo difícil, el ascenso de una mujer al trono) mediante el Auto Acordado de 10 de mayo de 1713[1]. Así, se derogaba el derecho dinástico castellano, vigente desde tiempo inmemorial, recogido en el Código de las Siete Partidas[2] del Rey Don Alfonso X de Castilla y refrendado por la Reina Doña Isabel de Castilla en su testamento de 1504. Este derecho permitía a la mujer no sólo ocupar el Trono y ejercer el poder regio (como sucedió con Doña Isabel I), sino también transmitir derechos sucesorios. Tiempo después, en 1789 el Rey Don Carlos IV derogaría esta disposición mediante la Pragmática sanción, pero de dicho evento se guardó el más absoluto secreto, y la derogación no sería publicada hasta 1830, reinando ya Don Fernando VII. Al momento de nacer Don Carlos María Isidro (1788), hermano del Rey, seguía en principio vigente la ley semi-sálica, lo que consolidaba su derecho al trono por delante de la hija de su hermano, Doña Isabel. De este modo, la designación de Isabel como heredera por Don Fernando VII atentaba contra el derecho de su hermano, lo que causó el pleito dinástico (en función de si se interpreta que, para ser eficaz, la derogación debía publicarse o no). Este traía detrás un conflicto de mayores proporciones: la pugna entre el incipiente liberalismo y el tradicionalismo hispánico representada en las tres Guerras Carlistas.

¿Entonces, por qué derecho se rige actualmente la sucesión al Trono? El texto de 1978 sigue la tradición de otros textos de similar naturaleza del siglo XIX, que marcan un sistema parecido (no del todo coincidente) al de las viejas leyes castellanas. Su artículo 57.1 ordena:

«La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.»

Es decir, prevé que una mujer pueda reinar en ausencia de varones con derecho según el sistema compuesto de las reglas siguiente:

  • Primogenitura: prima el hijo mayor sobre el menor.
  • Representación: los nietos ocupan la posición de su padre (príncipe heredero) en la línea sucesoria si dicho padre muere, primando sobre cualquier hermano del padre (los sobrinos, hijos del príncipe, priman sobre los tíos, hermanos del príncipe).
  • Primacía de la línea anterior (hijo) sobre la posterior (nieto) en la misma línea de sangre.
  • Primacía del grado próximo (hijo) sobre el remoto (sobrino).
  • Varonía: a igualdad de grado (entre hermanos), prima el varón sobre la mujer.
  • Mayor edad: a igualdad de herederos del mismo sexo, prima el mayor sobre el menor.

Siguiendo estas reglas, se entiende que Don Felipe de Borbón y Grecia, a pesar de ser el tercero de los hijos de Don Juan Carlos y Doña Sofía, y siendo sus dos hermanas mujeres mayores que él, sea el heredero de la Corona.

A modo de conclusión, baste decir que, hablando con propiedad, en España rigió una forma laxa de la ley sálica, nunca su versión original, y además por corto espacio de tiempo (1713-1789/1830).

[1] Libro III, Título I, Ley V de la Novísima Recopilación (1804).

[2] Partida II, Título XV, Ley II del Código de las Siete Partidas.

Vía| Novísima Recopilación, Libro III, Código de las Siete Partidas
RELACIONADOS